El Norte de Castilla

Si hay recados que hacer, pero no tienes tiempo...
/ Pilar de Julián y Elena de Santos, en al oficina de Conciliare.

Si hay recados que hacer, pero no tienes tiempo...

  • emprender en el pueblo

  • Pilar de Julián y Elena de Santos acaban de crear Conciliare a través de la fórmula del autoempleo, una aventura que ayuda a particulares y empresas a resolver perqueños trámites del día a día

Pilar de Julián (43 años) y Elena de Santos (42 años) saben ahora por experiencia propia lo difícil que es conciliar la creación de una empresa con la atención a tu familia. Lo saben desde hace un mes, cuando pusieron en marcha Conciliare, una empresa de servicios que se dedica precisamente a hacer los trámites, los recados y, en general, las cosas que te quitan un tiempo que no puedes permitirte.

Pilar lleva viviendo en Palazuelos desde hace 17 años y allí es donde ha situado esta empresa que tiene tan solo un mes de vida. Esta emprendedora que trabajó anteriormente como agente comercial inmobiliaria cuenta que la idea surgió al darle vueltas a la posibilidad de montar un negocio. «Tenía que ser diferente e innovador, algo que realmente se necesitara», dice.

Elena, segoviana de la capital, conocía a Pilar de toda la vida y cuenta que «la idea de montar un negocio la hemos pensado muchas veces. Cuando lo hemos planteado más en serio ha sido al quedarme sin trabajo». Elena es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas con 17 años de experiencia trabajando en una imprenta en la que tocó temas como el diseño gráfico y maquetación. «Las dos teníamos experiencia previa en el mercado laboral y las dos teníamos habilidades que podíamos usar para este negocio», dice. «Investigamos y encontramos esta idea –continúa Pilar–.

Externalizar servicios

Al principio choca, pero lo bueno es que llama la atención. Funciona en otras ciudades españolas, no es una idea nueva, pero en Segovia no lo había. En las ciudades grandes como Madrid está muy implantada por las distancias, pero también hay empresas así en ciudades como Teruel, que es más pequeña que Segovia», explica.

Elena hizo un curso de creación de microempresas. «Se tocaban bastantes áreas, se aprendía de principio a fin cómo montar una empresa, con muchas clases prácticas –explica–. Luego fui a informarme al Vicam y me ayudaron un montón con el proyecto de viabilidad y con las cuentas, que es lo más complicado, y ahí vimos que podía ser un proyecto viable. Es un servicio muy útil, porque tú solo no sabes por dónde tirar, nadie nace sabiendo cómo hacer una empresa».

Conciliare externaliza servicios para pymes y autónomos, pero también funciona para particulares que necesiten que alguien les eche una mano con el papeleo o asuntos domésticos como llevar al abuelo al banco o esperar en casa al fontanero. Los servicios de esta empresa de tan solo un año de vida tienen nombres como Conciliashopping, que se encarga de la compra familiar, los regalos o las devoluciones o Conciliasalud, que acompaña a las personas mayores al médico o a los recados.

Pensando en las empresas y los autónomos han creado otros servicios como Conciliagestiones, que se ocupa de trámites burocráticos, Conciliaonline, que, por ejemplo, busca información en internet o solicita presupuestos o Conciliacar, que se encarga de llevar el coche a la ITV, atender reparaciones o llevarlo a lavar.

«Hasta ahora nos han solicitado temas administrativos y burocráticos. Nos han contratado para este servicio sobre todo autónomos. Ha llamado mucho la atención, hemos ido por las empresas una por una, para que nos conozcan y nos han demandado trámites burocráticos y administrativos. Por ejemplo, si hay que ir al juzgado para una cuestión pequeña… desde el polígono de Hontoria al centro Segovia pierdes dos horas», dice Pilar.

Elena cuenta que su primer cliente las contrató para redactar un contrato a ordenador. «Llevábamos toda la vida haciéndolo, así que lo teníamos controlado. También nos pidieron llevar cesta a domicilio. Nos han planteado cosas que nos han hecho pensar, porque te da miedo no hacerlo bien, porque ante todo queremos hacerlo con profesionalidad, hacerlo bien», apunta.

En general está satisfecha de la respuesta: «En Segovia capital y Palazuelos de Eresma a la gente le gusta que seamos vecinos. Los dueños de los comercios también son empresarios y saben que empezar es duro, así que, te echan un cable».

Radio de acción

«De momento estamos en los pueblos de alrededor de Segovia: Palazuelos, San Cristóbal, La Granja… –cuenta Elena–. Queremos abarcar estos pueblos que son pequeñitos y no tienen servicios, les faltan supermercados, farmacias, lugares donde cubrir las necesidades de la gente mayor. Nuestra idea de futuro es cubrir zonas por días, que el día antes nos digan: 'necesitamos esta compra o llevar este papel a algún sitio' y hacerlo todo en unos días concretos de la semana. Ahora para hacer un trámite tienen que ir en autobús y a veces esperan horas, así que hablan con hijos, piden favores a los vecinos… Queremos resolver esto».

Para Conciliare ambas han hecho una labor promocional centrada en los flyer y en visitas comerciales a puerta fría (sin cita). El objetivo, a juicio de Pilar es «que nos conozcan físicamente. Nos hemos recorrido el polígono de Hontoria enterito y bastantes comercios de Segovia. Vas generando confianza con el día a día.

Es importante que nos vean. Además, a mí me gusta mucho tratar con las personas, saber de sus problemas, inquietudes o necesidades. Así que les digo lo que hacemos y les pregunto que cuál es su problema, cuál es la necesidad en el día a día que les queremos resolver. Porque lo que queremos es echar una mano».

Aprendizaje interior y personal

A esta reciente emprendedora, el año que ha durado el proceso de creación de la empresa, le ha enseñado algunas cosas sobre sus propias capacidades personales. «He aprendido a valorarme, que eso es importantísimo, a darme cuenta de la capacidad que tengo y de hasta dónde puedo llegar. Emprender te enseña a creer en ti mismo, porque creer en tu proyecto es creer en ti mismo. Hacemos un poco de todo y estamos aprendiendo muchas cosas. No solo del tema comercial, que me ha gustado desde siempre, sino todo lo relacionado con aprender cómo llevar una empresa. Nunca se deja de aprender. Jamás. Aprendes de tus errores y sacas cosas positivas», señala Pilar.

Para Elena, por su parte, lo más gratificante es «vivir de algo que tú has creado». «Tienes algún momentillo de pensar 'madre mía dónde me estoy metiendo', pero cuando alguien te dice que le parece una buena idea, te animas. Suelo llegar a casa muy contenta –dice–. Tal como está el país no puedes limitarte a pensar en trabajar por cuenta ajena. Con estos sueldos, la idea de emprender es una buena idea».