El Norte de Castilla

«El alcohólico desordena el entorno, es un infierno»

Miembros de la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados, ayer en la mesa informativa.
Miembros de la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados, ayer en la mesa informativa. / De Torre
  • Medio centenar de personas se han incorporado este año a las terapias de ARSEG para dejar la adicción

Comienzan tomando una copa por puro placer. Pero poco a poco ese placer se acaba convirtiendo en algo más, en un deseo incontrolable de tener que beber en cualquier momento. Algunos lo hacen para evadirse de los problemas y sentir ese encanto desinhibidor que les produce el tomar un trago, otros para sentir que son más importantes y verse superiores en su mundo imaginario.

Da igual el motivo, el caso es que las personas que son alcohólicas sufren una adicción dura, destructiva, que afecta no solo a la persona que la padece sino a todas aquellas que se encuentran a su alrededor. El alcoholismo es una droga legal que cada vez tiene más adeptos, con edades cada vez más tempranas. En España, el inicio en el consumo está situado en torno a los 13 años, un 84% de la población bebe diariamente y cerca de dos millones de personas lo hacen tradicionalmente en fin de semana en forma de cinco o más copas en un espacio inferior a tres horas. El problema surge cuando no se ve el problema y tampoco se sabe controlar. La Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Segovia (ARSEG) volvió a concienciar ayer a los segovianos de esta enfermedad, con la instalación durante toda la mañana de una mesa informativa en la Avenida del Acueducto.

Es el quinto año consecutivo que realizan esta acción para tratar de mostrar a los ciudadanos que si beben alcohol debe de ser siempre con moderación. Fueron muchos los que se acercaron a preguntar, en busca de información, ya que «teníamos 300 dípticos y los hemos repartido casi todos», asegura el presidente de este colectivo, Fernando Martínez.

Familiares, amigos, o vecinos de alguien que puede tener este problema son los que se acercan a pedir consejo y ya se llevan el díptico porque «los que tienen problemas con el alcohol este tipo de información les produce rechazo», asegura. Martínez sabe muy bien de qué habla. En sus propias carnes ha sufrido el problema del alcoholismo durante años. Comenzó a beber con apenas doce años, pero no fue hasta después de terminar el servicio militar, la ‘mili’, cuando empezó de forma constante y «cada vez fue a peor». Tenía entonces 20 años y hasta los 37 años no consiguió desengancharse.

Diecisiete años de infierno en que intentó varias veces desengancharse por su cuenta, pero no lo consiguió, porque «lo más importante es una ayuda profesional». Martínez lo consiguió a través de su médico de cabecera, que le derivó a un psiquiatra y posteriormente a la asociación segoviana que «para mí fue mi segunda vida» porque «el alcohólico desordena el entorno, es un infierno».

Esa ayuda es lo que siguen ofreciendo hoy desde ARSEG gracias a un equipo de profesionales. En la actualidad, la asociación cuenta con más de 800 socios, de los que acuden a terapia unas 30 personas afectadas por este problema. También tienen terapias especiales para los afectados y para sus familiares, en las que se dan cita unas quince personas. Este año, llevan unos 52 casos más, porque «tenemos bastante trabajo». La prevención es fundamental para que no haya más personas que caigan en este problema, pero, en su opinión, las campañas de prevención en España todavía no han dado sus frutos porque en cualquier fiesta o actividad hay alcohol. Martínez considera fundamental sobre todo dar ejemplo a los menores, a los que no se les puede prohibir beber sin que en su entorno se dé el ejemplo de que eso no se debe de hacer. La asociación también valora de forma muy positiva el trabajo de la policía local y el Ayuntamiento de Segovia para controlar que no se venda alcohol a menores en los establecimientos.

En San Lorenzo

ARSEG presta atención diaria a los socios y a cualquier interesado en el local que les cedió el Ayuntamiento a la asociación en la calle Puente de San Lorenzo, número 22, en el antiguo colegio Martín Chico. El equipo de psicólogos que son «grandes profesionales» está formado por Beatriz Sánchez, Sonia Vázquez y Víctor Donat dirigen las terapias todos los lunes y miércoles; los lunes a los enfermos, y los miércoles para estos y sus familiares de forma alterna.

Martínez es el presidente de esta asociación desde principios de año, cuando se renovó la junta directiva en asamblea, por un período de dos años. Socio de la asociación desde hace más de 20 años, considera que es fundamental el voluntariado de sus componentes, para poder tener activa esta asociación que tanto beneficio hace a las personas y familiares que padecen esta enfermedad porque «el alcohol te complica la vida, es un tóxico». Durante su mandato, seguirá con el mismo objetivo de cuando se fundó la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Segovia en 1986, que consiste en «dar tratamiento a personas alcohólicas y colaborar con la prevención», destacó.