El Norte de Castilla

«Los mensajes a los alumnos sobre los deberes no pueden ser contradictorios»

La directora provincial de Educación,, Resurrección Pascual, en su mesa, rodeada de expedientes.
La directora provincial de Educación,, Resurrección Pascual, en su mesa, rodeada de expedientes. / Tanarro
  • Resurrección Pascual acaba de tomar posesión del cargo como directora provincial de Educación

Directora provincial de Educación en Segovia desde primeros de mes, cuando se jubiló Antonio Rodríguez Belloso, Resurrección Pascual Santa Matilde (Cabezuela, 1966) conoce a la perfección la administración, pues ha estado en los últimos años al frente de la jefatura de Programas Educativos y, además, es profesora de Economía en el instituto Andrés Laguna de Segovia. Su trayectoria docente comenzó en 1988 en Alcalá de Henares y se prolongó luego en los institutos de Secundaria María Moliner de Segovia capital, el Jaime Gil de Biedma de Nava de la Asunción y el Andrés Laguna, donde también ha ocupado los cargos de jefa de estudios y secretaria; entre medias trabajó como asesora en el Centro de Formación e Innovación Educativa (CFIE) de Segovia y desde su nuevo cargo y por convicción afirma que en Educación, sobre todo, «debemos ser tolerantes».

Resurrección atiende en seguida la petición de entrevista. Dice que no está acostumbrada a tratar con los medios, pero se le ve segura; al fin y al cabo ha trabajado con Rodríguez Belloso durante más de 17 años, en el IES Andrés Laguna y en la Dirección Provincial: «Ha sido un placer trabajar con él porque creo que ha sido un buen director que ha trabajado mucho por la educación en la provincia de Segovia». Sobre la mesa de su despacho hay un montón con una decena de expedientes. Conoce bien los temas, y si no dispone del dato lo dice.

–Imagino que su nombramiento no le cogió por sorpresa.

–Sí, pero nunca fue mi objetivo. Creo en el trabajo bien hecho, y ese es mi objetivo de cada día, de verdad que no tengo otras aspiraciones.

Se nota que su interés por la educación es vocacional, que le preocupa cualquier asunto que toque de cerca el ámbito educativo. Antes de que concluya la entrevista está dispuesta a opinar sobre uno de plena actualidad. Quiere hablar del ‘debate’ sobre los deberes escolares; lo ha meditado porque sabía que los medios le preguntarían.

–¿Cuál es su opinión sobre este asunto que ha generado polémica entre padres y profesores?

–Creo que hay que respetar a las dos partes, a los padres y los profesores, y considerar que en el lugar intermedio están los alumnos. Lo más importante es que las familias confíen en los centros y en el juicio de los profesores, porque son los mejores posicionados para decidir qué tareas deben hacer los alumnos en su casas. Tiene que haber un mensaje tranquilizador a las familias y a los profesores, y debemos propiciar el diálogo desde los padres con los tutores y con los equipos directivos de los centros, y también desde los órganos de participación, los consejos escolares, para buscar un punto de encuentro. El objetivo es dialogar, hablar, que se vea que los deberes son adecuados, moderados y proporcionales a lo que necesitan los alumnos. Pero hay que decir una cosa, los alumnos, que están en medio, son los más vulnerables, no podemos darles mensajes contradictorios, son lo mejor del sistema educativo y a quienes hay que cuidar. No hay que olvidar que están en los centros y en las familias, y también en la sociedad. Y tenemos que hacer una sociedad formada, con unos valores y unos principios y respetando siempre la libertad de los padres, que tienen la tutela de sus hijos.

Al hablar de los asuntos concretos de Segovia surge en seguida el esperado nuevo instituto de Secundaria de San Lorenzo, y comenta que «está en fase de redacción del proyecto. Es una obra centralizada de la Consejería, no es una obra que nosotros gestionemos, pero el director general de Política Educativa ha dicho que va por buen camino».

–¿Qué plazos se manejan para que esté en funcionamiento este instituto de San Lorenzo? ¿Va a suponer cambios en la oferta de FP?

–No hay ningún plazo establecido, pero en el mejor de los casos esta obra va a llevar dos o tres cursos. Lo previsto es que la primera fase sea para albergar los ciclos formativos que ahora están en el IES Ezequiel González, las familias de Sanidad y de Carpintería. Luego habrá que valorar la oferta en función de la demanda y de las necesidades, y estamos abiertos a cambiar todos los cursos.

– ¿Hay este curso algún problema de escolarización?

–No hay problemas. La comisión de escolarización asigna plaza a todos los alumnos que lo solicitan.

–¿Cómo estamos de alumnado extranjero, qué evolución ha tenido?

–No tengo ahora los datos exactos, pero el número de alumnos con necesidades de compensación educativa ha descendido en la provincia. Hace seis o siete años el alumnado extranjero suponía un porcentaje importante, pero ahora es menor, por los datos que maneja el departamento de atención a la diversidad.

–¿Se nota más en alguna nacionalidad que en otras?

–El año pasado hicimos un estudio y es curioso, se daba la característica que era por centros y por barrios donde se concentraban determinadas nacionalidades. Por ejemplo, había institutos donde predominaban alumnos de Bulgaria o Rumanía, en otros de nacionalidad marroquí, y en otros de todos los países sudamericanos. Va por zonas, en todos hay de todo, pero yo creo que hay mayor concentración de una nacionalidad u otra en función de la disponibilidad de viviendas en los barrios y de la situación social.

–¿En Segovia capital puede haber cambios en la adscripción de centros por las vacantes de alumnos en los colegios que ocasiona la desertización del casco histórico?

–Hay una adscripción única, y hay que entender que los ciudadanos tienen derecho a elegir, de tal manera que se abre un periodo de escolarización y cada uno puede pedir dónde quiere ir. Tenemos que garantizar los derechos, y si hay plazas hay que concederlas. Ha habido una situación económica determinada y un desarrollo de población que se llevó a los jóvenes a San Cristóbal y luego a Palazuelos, donde hay necesidades de escolarización. Pero los centros de Segovia siguen funcionando exactamente igual y no podemos coartar la libertad de elegir. Y los padres, salvo algún caso excepcional, han podido escolarizar a sus hijos donde han querido.

–¿En la provincia hay algún centro en riesgo de cierre?

–No, no. El año pasado hubo una reorganización funcional. Por ejemplo, el CRA de Santiuste de San Juan Bautista se quedó con un solo colegio y se le unió a Nava porque cuando concentras recursos los rentabilizas y das mayores opciones, mayores actividades, puedes dotar de profesorado especialista... Pero no ha cambiado, las aulas siguen estando en el mismo sitio, están en Santiuste y unidas a las de Nava, los pasillos son las carreteras.

–La problemática en los últimos cursos de los comedores escolares parece resuelta, que las medidas de control han sido eficaces.

–En principio, hemos tenido la reunión de la comisión de comedores y todavía no hemos tenido ningún problema, y esperamos que no los haya. Los controles son exhaustivos y se han pasado las evaluaciones, que han ido incrementando la valoración del servicio. La Consejería lo que pretende es que sea un servicio de calidad.

–¿Las reválidas se van a suspender?

–No van a tener valor académico. Sobre si se van a realizar o no las pruebas estamos a expensas de lo que diga el Ministerio de Educación, y también pendientes de la regulación de la prueba que sustituiría a la PAU, l aprueba de acceso a la universidad. El ministerio dio una fecha, hasta el 30 de noviembre, y el viernes mismo el ministro, nada más ser designado, convocó a todas las comunidades autónomas para intentar llegar a un acuerdo en este tema, que yo creo que es el que más preocupa a los alumnos de segundo de Bachillerato, en qué condiciones van a acceder a la universidad. Creo que es el que más nos preocupa a todos.

–¿Faltan profesores en la provincia de Segovia, se cubren las bajas y las vacantes?

–No hay un problema de falta de profesores. Si hay un grupo de alumnos se ponen los profesores que se necesitan. Encontramos comentarios sobre la reducción de profesores, pero si se ha reducido el número de alumnos hay que reducir el de profesores, y se hace en función de las necesidades de alumnos y grupos. Hay veces que encontramos dificultades para la sustitución de profesores, porque hay funcionarios de carrera e interinos y todos los años hay listas de aspirantes para ocupar en régimen de interinidad. El problema es que los profesores tienen sus derechos y pueden optar entre coger una plaza o no; sí tenemos listas, pero a veces no hay docentes interesados en cubrir una determinada sustitución en un centro.

–¿Cómo se soluciona?

–La administración recurre a procesos extraordinarios cuando nadie de los listados está interesado. No es lo habitual pero pasa a veces. Un caso característico es el de una plaza de maestro en Boceguillas, que ha salido dos veces a sustitución y nadie la ha cogido; me preguntaban en la Consejería qué pasaba y yo les he dicho que no pasa nada, que Boceguillas está en la N-1, a una distancia no muy cercana de cualquier localidad importante, y no todo el mundo está dispuesto a ir allí.

–¿Qué planes hay para el Bachillerato de Excelencia?

–En principio, en Segovia hay tres autorizados, el de Ciencia y Tecnología del Andrés Laguna; el de Ciencias Sociales en el Giner de los Ríos, que no se ha puesto en funcionamiento porque no ha habido un número mínimo de alumnos, y el de Idiomas en el María Moliner. Yo creo que es una gran oportunidad para los alumnos, para adaptarlo a las necesidades. Debemos ser más tolerantes en educación, no es malo dar a cada uno lo que necesita, es lo justo porque si los alumnos se sienten atendidos vamos a conseguir mayor satisfacción en el alumnado y vamos a conseguir más éxito. En la práctica cada alumno es un mundo, pero tenemos que intentar llegar a todos.