El Norte de Castilla

Cuéllar saca pecho de la necrópolis descubierta en la iglesia de San Martín

Zona donde se encontraron las sepulturas antropomorfas realizadas en ladrillo. M. R.
Zona donde se encontraron las sepulturas antropomorfas realizadas en ladrillo. M. R.
  • El Ayuntamiento decide recuperar y poner en valor las tumbas cercanas al ábside del templo para que puedan ser visitadas

Hace ya un año, durante los trabajos de mejora de la torre y ábside de la iglesia de San Martín, se descubrió un grupo de tumbas antropomorfas situadas junto al muro sur del templo, un hallazgo que no estaba documentado, aunque era previsible, teniendo en cuenta que en el siglo XIII los enterramientos se realizaban alrededor de las iglesias.

Tras el hallazgo comenzó el proceso de excavación, que localizó un total de 33 tumbas y al menos una docena de fragmentos de otras. Se trata, según señaló el arqueólogo encargado de los trabajos, Domiciano Vega Melero, de una necrópolis que tuvo una reutilización durante mucho tiempo, puesto que se encontraron enterramientos superpuestos.Lo más singular de esta necrópolis es que se trata de una de las pocas plenomedievales antropomorfas en las que la mayoría de las tumbas se encuentran ejecutadas con ladrillo, es decir, los muretes que marcan la forma antropomorfa son de ladrillo, cosa poco habitual. Según Vega, las tumbas que se han excavado en las necrópolis de Cuéllar y la mayoría de las que se encuentran en Castilla y León son sobre la roca o en la toba caliza, y puntualmente suele aparecer alguna de ladrillo, cuando no se quiere llegar al estrato de la roca, pero se trata de casos aislados.

En esta ocasión, la mayoría de las tumbas son de ladrillo, lo que aumenta su singularidad, a la que se suma la cantidad de tumbas encontradas. Todo ello hace que la necrópolis tenga más valor y ya durante su descubrimiento se puso de manifiesto lo interesante de su conservación y de que el grupo se pudiera ver. El arqueólogo señalaba la idea de mantener la zona donde se encuentra mayor densidad de enterramientos, es decir, la zona de los ábsides, una iniciativa que el Ayuntamiento finalmente ejecutará.

Así lo aseguró el alcalde de la villa, Jesús García, quien informó de que la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León había acordado subvencionar los trabajos realizados en el templo el año pasado con 30.000 euros. Esos trabajos consistieron en mejoras en la torre y los ábsides y se pretendía acabar con algunas de las humedades de la iglesia, para lo cual se establecía la necesidad de realizar una franja perimetral en el lado sur del templo. Antes de comenzar estos últimos trabajos, se realizó una excavación arqueológica en la que apareció el hallazgo.

Así, una vez realizadas las obras de mejora, con la subvención de Cultura, el Ayuntamiento podrá generar crédito que destinará a llevar a cabo parte de la recuperación de las tumbas. Los trabajos se centrarán en aquellas que están más cercanas al ábside, que quedarán a la vista y se cubrirán con un cristal especial. Además, está previsto crear una ventilación para que el material no se empavone e incluso se está estudiando la posibilidad de un acceso para su limpieza. Los trabajos superarán los 30.000 euros de la subvención, por lo que será el Consistorio el que se encargue de cubrir el resto del importe, que aún está por determinar, puesto que aún se están dando los primeros pasos y está por adjudicar la redacción del proyecto, para posteriormente ejecutar la obra, que se prevé esté lista para la llegada de Las Edades del Hombre a la localidad.

La recuperación y puesta en valor llegará solo a algunas tumbas, pues la necrópolis es muy amplia, por lo que el resto de los enterramientos se taparán. Una vez que se realicen estos trabajos se continuará con la realización de la acera perimetral prevista en un primer momento, además de realizar un saneamiento y obras que impidan la transmisión de humedades al templo. Está previsto realizar una zanja de drenaje (que en las obras iniciales contaría con un metro de profundidad y ochenta centímetros de anchura) e incluir unos aislantes junto a la pared de la iglesia, para evitar ese traspaso de humedad, además de realizar obras para que el goterío del tejado se vierta al exterior y no se filtre al interior.