El Norte de Castilla

Los descendientes de Ramón y Cajal

Jacinto Duarte, jefe de Neurología del Hospital de Segovia, durante el acto. Rubén Ramos
Jacinto Duarte, jefe de Neurología del Hospital de Segovia, durante el acto. Rubén Ramos
  • Jacinto Duarte, jefe de Neurología del Hospital de Segovia, ingresa en la Real Academia de Medicina de Salamanca.

Hace un par de meses, el doctor Jacinto Duarte, jefe de Neurología del Hospital de Segovia, era reconocido en la celebración de San Cosme y San Damián del Colegio de Médicos de Segovia, junto a sus compañeros de Servicio, con dos de los cuatro premios otorgados por la Fundación Científica del Colegio. Hoy, el doctor Duarte ha recibido un nuevo reconocimiento a su trayectoria, al ser nombrado esta tarde académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Salamanca.

El acto ha tenido lugar a las 19:00 horas en el Aula Unamuno de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca. En él, el doctor Duarte ha sido presentado por el ginecólogo Ricardo Santamaría Lozano, a quien el nuevo académico agradece «que haya pensado en mí para proponerme para formar parte de la Real Academia». «Siempre es un gran orgullo que valoren tu trabajo», reconoce el doctor Duarte, quien explica que su nombramiento se debe, entre otras cosas, a que «en un momento dado, el presidente de la Academia consideró que no había neurólogos en ella y se decidió que ya era hora de que hubiera vocales de la rama de la Neurociencia, por lo que además de entrar yo, a lo largo de este mes serán nombrados otros dos doctores como académicos correspondientes».

Para su entrada en la institución, el doctor Duarte ha pronunciado la conferencia ‘Los descendientes de Ramón y Cajal. La Neurología’ que, dividida en tres partes, abordará en primer lugar la vida de Santiago Ramón y Cajal, en segunda instancia la importancia de la Escuela de Cajal en la Neurología española y, por último, el legado de Cajal en las enfermedades del sistema nervioso en el siglo XXI. Preguntado por la elección de su tema, Jacinto Duarte responde con contundencia: «Porque fue el padre de la Neurociencia mundial y fue el mejor neurobiólgoo, neurocientífico, español» y cuenta como anécdota que «cuando fui a Inglaterra en el año 1979 y subí a la biblioteca de Queen Square, el hospital de las enfermedades del sistema nervioso de Londres, en las escaleras había una vitrina que sólo tenía un libro, de Ramón y Cajal… es el médico más diferenciado de todos los tiempos».

La admiración del neurólogo por Ramón y Cajal ha quedado patente a lo largo de su intervención esta tarde, en la que entre otras cosas hablará del éxito del médico español con su 'Manual de histología normal y técnica micográfica', de lo impresionado que se sintió con el método de Golgi y su deseo de mejorarlo o del momento en que, precisamente junto a Golgi, fue galardonado con el Premio Nobel.

La utilización de los métodos del nitrato de urano en 1912 o del oro sublimado un año después también fue abordado por Jacinto Duarte en un discurso en el que, en su primera parte, no dejó pasar de largo la Teoría de la Neurona. Además, Jacinto Duarte subrayó con tono crítico cómo justo después de que Cajal ganara el Nobel surgió en torno a su figura una generación de discípulos que creó la Neurología española y que se vio obligada a abandonar el país tras la Guerra Civil. «La mejor Neurología, la de los años '30 estaba en la cumbre y tras la Guerra se derrumbó», apunta el doctor Duarte, quien considera que «no volvió a ser lo que era hasta los años 60».

Durante su conferencia, el jefe de Neurología trató también el impacto que tuvo en la Neurociencia la generación de jóvenes neurólogos que necesitaron salir del país para formarse en la especialidad, cómo estos sustituyeron a los internistas o psiquiatras que se estaban haciendo cargo de estos asuntos o el valioso papel de médicos como Luis Erik Clavería, a quien tuvo presente, al igual que al doctor Antonio Vázquez, en la introducción de una conferencia que concluirá con una cita del médico Wilder Penfield el día que falleció Santiago Ramón y Cajal.