El Norte de Castilla

Mario, Rodrigo, Arcadio y Carlos, fundadores de La Uña Rota, durante la fiesta de ayer en el Palacio de Quintanar.
Mario, Rodrigo, Arcadio y Carlos, fundadores de La Uña Rota, durante la fiesta de ayer en el Palacio de Quintanar. / A. Tanarro

Veinte años de La Uña Rota

  • La editorial segoviana, fundada en octubre de 1996, conmemora con una fiesta sus primeros dos decenios

El Palacio de Quintanar acogió ayer la conmemoración del vigésimo aniversario de la editorial La Uña Rota, fundada a finales del año 1996 por cuatro estudiantes segovianos. Hubo monólogos, aperitivos inspirados en algunos títulos del catálogo histórico de la editorial, bebida, música, alguna que otra sorpresa y libros, muchos libros. Todos los libros que la editorial ha ido sacando a la luz desde el primer título, ‘El saludo del francotirador (partiendo la noche)’, de Fito Merchante. Fue una celebración por todo lo alto que representa el punto y seguido de una editorial con mucho futuro por delante.

La editorial La Uña Rota nació en Segovia, en octubre de 1996, con la vocación de publicar a autores vivos y noveles para, con el tiempo, y como es de rigor, editar también obra de autores y artistas consagrados, algunos de ellos considerados clásicos, traducidos por traductores de reconocido prestigio.

Con este fin nacieron Los Libros Inútiles, una colección de pequeño formato que sirvió al sello para introducirse en el mercado editorial. Desde su origen, esta colección ha sido fiel a la idea de albergar distintos géneros. De esta manera, en el catálogo de la colección se pueden encontrar libros de narrativa, de poesía, de teatro, incluso de fotografía, de dibujos y de cómic.

De forma paralela, la editorial ha realizado una serie de incursiones en otros formatos, poniendo en marcha proyectos donde han primado el trabajo en equipo y la obra original. De esta forma, y como conmemoración del primer y el tercer aniversario de la editorial se editaron respectivamente La caja azul y La caja negra, con obra original (e incluso efímera) de diversos autores, en una tirada corta, firmada y numerada.

En 2003, la editorial inauguró la colección Los Libros del Apuntador, que da cabida a textos descatalogados u olvidados, pero que mantienen un interés actual; y dos años después, nació una nueva colección, Los Libros Robados, con el propósito de reunir textos curiosos, misceláneos, de uno o de varios autores, o traductores, como es el caso del segundo número de la colección, 0La capital de las ruinas’ seguido de ‘F––’, una serie de textos inéditos, entre el reportaje, la ficción y la poesía, de Samuel Beckett, premio Nobel de 1969.

Un antes y un después

La edición en 2009 del volumen ‘Cenizas escogidas: obras 1989-2009’, de Rodrigo García, ha sido uno de los grandes proyectos que ha marcado un antes y un después en la trayectoria. Poco después, la publicación de otra pieza teatral, ‘La casa de la fuerza’, de Angélica Liddell, obtuvo el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2012. Ese mismo año, además, la editorial participó por primera vez en la Feria del Libro de Madrid.

Entretanto, otros autores han ido agrandando la familia: Diego Meret, que con su sorprendente ópera prima ‘En la pausa’, inauguró el nuevo formato de la colección Libros Inútiles; o los alemanes Hans Erich Nossack y Bertolt Brecht; el inclasificable Georges Perec con dos textos: ‘El aumento’ seguido de ‘El arte de abordar a su jefe de servicio para pedirle un aumento’; los suizos Friedrich Dürrenmatt y Robert Walser, con su exquisito ‘Diario de 1926’, entre otros escritores e ilustradores y traductores que están en el catálogo y la página web de la editorial.