El Norte de Castilla

Gabriel en el recuerdo

Un momento de la celebración, ayer, en la capilla de los Maristas.
Un momento de la celebración, ayer, en la capilla de los Maristas. / De Torre
  • La comunidad marista celebra una eucaristía por el antiguo conserje del colegio y su esposa, fallecidos en la tragedia de la calle Coca

La capilla del colegio Nuestra Señora de la Fuencisla (Maristas) acogió ayer una eucaristía en acción de gracias por la vida de Gabriel Moreno de Pedro, quien fuera conserje del colegio durante más de treinta años, y de su esposa, Lucía Maroto. Gabriel Moreno falleció el pasado septiembre, casi un mes después de la explosión de gas ocurrida en la calle Coca (en el barrio de San Lorenzo de la capital), que también acabó con la vida de su mujer. El exconserje tenía 82 años.

Fue la manera que tuvo la comunidad educativa del colegio de los Hermanos Maristas de honrar la memoria de un hombre bueno, siempre dispuesto a la ayuda, siempre pendiente de los alumnos. Lo recordó el hermano Severo Gago –director de EGB del colegio entre 1976 y 1985– al final de la eucaristía organizada por el centro: «Era un hombre sencillo, atento, prudente, discreto; un hombre bueno, familiar y cercano a los niños y sus padres».

Religiosos, docentes, alumnos, exalumnos y padres arroparon con su presencia a los hijos de Gabriel Moreno y Lucía Maroto, que agradecieron las muestras de cariño, respeto y solidaridad que han recibido desde el mismo momento de la tragedia. Como se recordará, la explosión de la calle Coca ocurrió a las cinco de la madrugada del pasado 28 de agosto. El inmueble quedó parcialmente destruido y fue preciso desalojar a medio centenar de vecinos de los edificios contiguos. El Ayuntamiento, que decretó tres días de luto, realojó a los evacuados. Poco a poco, la calle ha ido recobrando la normalidad. Actualmente, se trabaja en la reconstrucción del bloque afectado.

El caso, no obstante, continúa bajo el secreto del sumario, porque el juzgado todavía investiga las causas de la explosión. De hecho, se trata de uno de los sucesos más graves ocurridos en la ciudad en los últimos años, en palabras de la alcaldesa, Clara Luquero.