El Norte de Castilla

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Algunos de los cadetes, ayer, durante el acto de inauguración del curso. / A. de Torre

La Escala de Oficiales
de Artillería abre el
curso con 52 alumnos

  • El coronel director de la Academia anuncia que el próximo 15 de diciembre cesa en el mando

Cincuenta y dos alumnos han comenzado este viernes de manera oficial el quinto curso de la enseñanza militar correspondiente a la formación de Escala de Oficiales en la Academia de Artillería. El curso se ha inaugurado en la Sala de Reyes del Alcázar de Segovia, bajo la presidencia del general José Miguel de los Santos, jefe del Mando de Artillería Antiaérea y presidente del Patronato del Alcázar, y con la intervención del coronel Javier Alonso Bermejo, director de la Academia de Artillería de Segovia, que pronunció la primera lección en presencia de alumnos, profesores y autoridades civiles de la ciudad.

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  • Inauguración del curso de la Escala de Oficiales en la Academia de Artillería de Segovia

Los alumnos -una dama y cincuenta y un caballeros cadetes- llegan a Segovia para completar su formación en la especialización del Arma de Artillería después de haber terminado el grado en Ingeniería de Organización Industrial y tras realizar unas prácticas en las distintas unidades del Arma, motivo por el cual empiezan el quinto curso con dos meses de retraso. «Esa es la razón por la que, en esta ocasión, ha habido dos inauguraciones del curso en la Academia de Artillería», explicó el coronel Alonso, la primera para los alumnos de la Escala de Suboficiales, el pasado septiembre, y la segunda, la celebrada este viernes.

En la lección inaugural, el director de la Academia recordó los valores que inspiraron la fundación del Real Colegio de Artillería, en 1764, muy bien plasmados en la lección que el 16 de mayo de ese año pronunció el padre Eximeno: «Ustedes son los depositarios de ese legado. Hoy comienza su etapa artillera en el Real Colegio y deben ser conscientes del orgullo y la responsabilidad que asumen al formar parte de la Escuela Militar en activo más antigua del mundo», subrayó Alonso Bermejo.

La 305º Promoción del Arma de Artillería tiene más alumnos que las inmediatamente anteriores, aunque el coronel director asegura que en los próximos cursos se estabilizará en torno a cuarenta y cinco. «Ustedes vienen de cursar un grado en Ingeniería de Organización Industrial -continuó-. Traen unos sólidos fundamentos teórico-científicos, y nuestra labor será darles la formación específica que precisarán en las unidades del Arma, relacionando los procedimientos con los conocimientos adquiridos durante el estudio del grado y forjando las actitudes de todo buen oficial, fomentando su personalidad mediante el desarrollo del espíritu creativo y la capacidad de análisis crítico; en definitiva, una formación integral donde tendrán un peso específico muy importante las virtudes y valores que, como oficiales, deben ostentar».

Lealtad, rigor intelectual, laboriosidad, trabajo en equipo e innovación permanente con respeto a la tradición son algunos de los valores que adornan la historia de la Academia de Artillería, instalada en el antiguo convento de San Francisco desde el incendio del Alcázar, ocurrido en 1862. «Esos valores -destacó Alonso Bermejo- son los principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento y dependen de nuestra razón de ser, de nuestros objetivos y de nuestra visión de futuro. Pero los valores, a fuerza de reflexionar sobre ellos y de vivirlos, se convierten en virtudes».

Despedida

Fue la última inauguración de curso para el coronel director de la Academia de Artillería, que el próximo 15 de diciembre cesa en el mando, como es preceptivo. Alonso Bermejo desconce aún su nuevo destino, pero se despide de la Academia con muy buen sabor de boca. «Hoy se inaugura el curso y ya habrá tiempo de hacer balance, pero ha sido una etapa bonita y muy positiva. Yo seguiría aquí encantado», confesó a los periodistas.

El coronel agradeció el apoyo de todas las instituciones segovianas. «No olviden ustedes -les dijo a sus representantes- que la Academia se encuentra en Segovia, ciudad que nos acoge, brinda su hospitalidad y con la que nos unen unos lazos inseparables».

El acto terminó con el canto del Himno de la Artillería.