El Norte de Castilla

Los empresarios de turismo rural denuncian el «lamentable estado» del camino a la ermita de San Frutos

Baches en el camino de acceso a la ermita de San Frutos.
Baches en el camino de acceso a la ermita de San Frutos. / El Norte
  • La asociación lamenta que ninguna administración se encargue de mantener un sendero por el que transitan miles de vehículos y caminantes al año

La Asociación de Turismo Rural y Activo en Segovia critica «el lamentable y deplorable estado del camino de acceso a la ermita de San Frutos desde la localidad de Villaseca». Para llegar al paraje de la ermita, en las Hoces del Duratón, hay varias carreteras y caminos que concluyen en Villaseca, y desde esta localidad hay un único acceso, tanto para los vehículos a motor como para bicicletas y peatones.

Según la asociación, este único acceso, de unos cuatro kilómetros, «a uno de los parajes más singulares y emblemáticos de nuestra provincia», se encuentra desde hace varios meses en un estado lamentable sin que ninguna administración tome medidas para arreglarlo». Los empresarios de turismo rural se quejan de que «ni la Junta de Castilla y León, ni la Diputación ni el Ayuntamiento de Sepúlveda, al que pertenece, hacen nada para mantenerlo en un estado digno para los miles de coches y turistas que transitan por él cada año».

Un enclave singular

Las Hoces del Duratón, la reserva de buitres y la ermita de San Frutos conforman «un conjunto de los más singulares y atractivos de nuestra provincia, y sin embargo, cuando lo visitan los turistas y regresan a nuestros alojamientos rurales, el principal motivo de conversación es la queja del deplorable estado del camino: multitud de grandes baches, socavones y regueros hechos por el agua de allá por los meses de abril y mayo, un polvo que se mete hasta los huesos de los vehículos y personas, debido al inadecuado material que tiene el firme y que ahoga a los que deciden caminar o ir en bicicleta», resume la Asociación de Turismo Rural y Activo en Segovia.

La queja da pie para recordar otras reivindicaciones pendientes del sector: «Si nuestras administraciones siguen sin querer saber nada de esta situación, ni de la precariedad de las redes digitales en las tres cuartas partes de la provincia ni de los olores de los purines en más de la mitad del territorio provincial, pues ya podemos adivinar el futuro del turismo rural en nuestra provincia, nefasto».