El Norte de Castilla

Área de Pediatría en el Hospital General de Segovia.
Área de Pediatría en el Hospital General de Segovia. / Antonio de Torre

Sanidad descarta un brote de meningitis vírica en Segovia

  • La consejería que dirige Antonio María Sáez explica que el aumento de casos víricos no es superior a las cifras totales

  • El Colegio de Médicos elogia la actuación asistencial

La Consejería de Sanidad y el Colegio Oficial de Médicos de Segovia coinciden en mandar un mensaje de tranquilidad a los padres segovianos. Sus responsables vienen a decir que la proliferación no debe impedir ver el bosque de la realidad sobre la meningitis en la provincia y la supuesta proliferación de diagnósticos que se ha producido en últimamente. La preocupación de las familias es lógica y comprensible, aunque la Administración autonómica recapitula y actualiza el escenario a día de hoy.

Las autoridades sanitarias regionales confirman que entre las semanas 35 y 41 de este año (o lo que es lo mismo, a o largo del pasado mes de octubre) de «se han notificado cuatro casos de meningitis vírica en niños menores de 14 años, con una clínica diferente a la habitual».

Todos son residentes en la provincia, dos de ellos en la capital y otros dos de otras localidades segovianas, con edades que van del año y medio a los cuatro años. «En todos los casos –prosigue la información de la consejería– se piensa que el agente causante es un enterovirus, aunque todavía se desconoce el subtipo». Todos tuvieron que ser ingresados en la UCI y tres ya fueron dados de alta. Una niña de 4 años permanece hospitalizada en Madrid.

A estos primeros diagnósticos se han añadido a lo largo de este último mes otros cinco expedientes sospechosos de infección. El más reciente de los conocidos es el de un bebé de 22 meses, que fue trasladado por su familia a un centro privado de la Comunidad de Madrid para ser tratado de la afección, que además está pendiente de ser sometido a una resonancia. Por su parte, el penúltimo, sufrido por un adolescente de 14 años, estudiante del instituto La Albuera, es el único caso de meningitis de origen bacteriano. El joven ya fue dado de alta.

Sin relación epidemiológica

Pese a la aparente concentración de patologías similares en poco tiempo, la Consejería de Sanidad es tajante: «No puede considerarse un brote porque no se ha encontrado ningún nexo epidemiológico entre los casos». Un alivio que se ve ratificado por el hecho de que esta proliferación de sospechas, algunas confirmadas, «no supone un aumento en el número de casos totales de meningitis víricas», aseveran fuentes de la Consejería de Sanidad.

La incidencia de la meningitis es baja en España y en Castilla y León. Los números se ponen al servicio de esa llamada a la serenidad. En la comunidad está en torno a 0,32 diagnósticos por cien mil habitantes y solo la del serotipo B es de 0,12 por dicha población. El balance cerrado de la temporada 2013-2014 reveló que tres de cada cuatro casos fueron del B, que se ha puesto en cabeza al disminuir considerablemente el subtipo C tras la introducción de la vacuna en el calendario oficial infantil, siendo más frecuente en niños menores de cinco años, con el 37,5% de los diagnósticos de 2013-2014.

Pero la Junta de Castilla ni se confía, ni baja la guardia. De hecho, la consejería asevera que «la Dirección General de Salud Pública, a través de los Servicios de Sanidad y las Secciones de Epidemiología, está llevando a cabo un análisis en profundidad de todos los casos similares». En esta línea, la consejería sigue trabajando en la elaboración de un mapa de influencia para desterrar la sospecha de un brote.

«Se ha actuado con agilidad»

Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Segovia, Enrique Guilabert, elogia el procedimiento seguido hasta ahora por los diferentes servicios y profesionales implicados en la detección y tratamiento de los casos de meningitis que han salido a la luz pública en la provincia. Ensalza que «en Segovia se ha actuado con bastante agilidad en el diagnóstico», algo que por otra parte no es sencillo.

Guilabert explica la confusión que generan los primeros síntomas que padece el menor y que se asemejan a los de un resfriado común. «Son signos indistinguibles si el chico llega con tos o con algo de fiebre, por lo que en ese primer momento no hay forma de diferenciar» afecciones por la sintomatología. Por eso es importantísimo el seguimiento a la evolución del niño», hace hincapié el presidente colegial. Guilabert añade que el control efectuado por el Servicio Territorial de Sanidad ha sido «riguroso y estricto».

El máximo representante de los médicos segovianos destaca la encuesta epidemiológica que se ha llevado a cabo a todos los niños para conocer si estuvieron aislados o en contacto con la posible pandemia. El periodo de incubación de la enfermedad varía de dos a diez días, aunque generalmente es de entre tres y cinco.

Enrique Guilabert incide en que los pasos seguidos desde la presentación de los primeros signos en el médico de cabecera hasta la confirmación de la sospecha en el Hospital General por medio de pruebas, tanto radiológicas como analíticas, han facilitado el «acierto» en el abordaje de los casos, aunque la última palabra para el tratamiento más adecuado la tiene el Centro Nacional de Microbiología, que es el que despeja las dudas de si la meningitis es vírica o bacteriana. En este último supuesto, se requiere suministrar antibióticos al paciente.