El Norte de Castilla

Miles de segovianos visitan las tumbas de sus familias en el cementerio municipal

Uno de los paseos del cementerio municipal de Segovia repleto de visitantes en el día de Todos los Santos.
Uno de los paseos del cementerio municipal de Segovia repleto de visitantes en el día de Todos los Santos. / Antonio de Torre
  • El Ayuntamiento ha invertido desde noviembre de 2015 más de 160.000 euros en mejoras y reformas de los cementerios de Segovia, Fuentemilanos y Zamarramala

  • En lo que va de año han sido enterradas en el camposanto 314 personas, dos de ellas con más de cien años de edad

El cementerio municipal de Segovia es viejo, en cinco años cumplirá doscientos. Aunque estos días los desconchones de las paredes se ven menos, las flores que adornan las tumbas y panteones más recientes adecentan el lugar que este fin de semana ha recibido más visitas que en todo el resto del año. Este martes, con una temperatura de más de 20 grados y en una jornada soleada, centenares de segovianos y de personas llegadas de muchos lugares han visitado las tumbas de sus difuntos, y tras la misa que ofició antes de mediodía el obispo, César Franco, el flujo de visitas fue creciendo hasta casi la hora de cierre, las seis y media de la tarde.

«Nos falta imaginación para poder percibir el mundo celeste», señaló el obispo en su homilia de la fiesta litúrgica de Todos los Santos, en la pequeña capilla de la ermita, llena y con dos decenas de personas fuera. Explicó el prelado que «los santos son muchos más que los que la Iglesia ha podido canonizar», porque a los mártires en seguida se les da culto cuando el pueblo los aclama, pero hay muchos en pueblos y ciudades, como quienes «trabajan por la justicia y por la paz», y todos hemos conocido personas que «han dejado su impronta de humildad y honestidad».

A esta misa asistieron la alcaldesa, Clara Luquero, y el concejal de Servicios Sociales, quienes se despidieron del obispo tras el responso que pronunció al final, a la vez que se ofrecía a los fieles para acompañarles en la visita a las tumbas de sus difuntos. Pasear entre los cedros, rezar una oración, colocar unas flores, limpiar las lápidas, encender una vela... han sido actividades de estos días en el cementerio, donde en el segundo patio, en la parte más antigua, se ven las tumbas en tierra con las cruces ladeadas y algunas sepulturas hundidas. Es porque las familias ya no suben a cuidarlas, quizá porque no queda nadie.

Los empleados municipales las arreglan a veces, y siempre que lo pide algún familiar, pero hay muchas que van quedando en el olvido, como las de los próceres segovianos del siglo XIX: el templete de columnas corintias de Ezequiel González está ya cubierto por los líquenes, algunas placas laterales del basamento se han desprendido y la escalinata de hierro está oxidada...

Pero han sido muchas las personas que sí han adecentado este año las tumbas familiares, y en un día suave de otoño ha habido muchos corrillos en torno a los panteones, delante de los nichos y paseando entre las galerías.

314 enterramientos este año

En el cementerio municipal de Segovia los enterramientos rondarán este año la cifra del año pasado, pues hasta el 17 octubre han recibido sepultura 314 personas y durante todo 2015 fueron 391 (43 más que en 2014). Este año ha habido por ahora 30 sepelios en tierra, 247 en nichos, 20 en laúdes y 17 en panteones, y han sido depositadas las cenizas de 70 incineraciones (sólo tres más que en el mismo periodo en 2015), cifras a las que hay que sumar la de los 64 traslados de fuera de la provincia. De las defunciones de este año hasta ahora la mayoría (170) eran de mujeres. Por tramos de edad, destaca que las personas fallecidas con edades entre 80 y 90 años han sido 105, de más de 90 han recibido sepelio 96, y dos personas superaban los 100 años.

Entre los 391 enterramientos de 2015, 47 fueron en tierra, 294 en nichos, 29 en laúdes y 21 en panteón y, además, se depositaron las cenizas de 102 fallecidos y fueron trasladados a Segovia desde otras provincias los restos de 127 personas. Del total, 207 eran mujeres y 184 hombres, y la edad media de edad fue de 81 años, con seis personas de más de 100 años, 106 entre 90 y 100 años, y 155 entre 80 y 90 años.

Tasas, horas y obras

Adquirir un espacio para el reposo eterno tiene el precio tasado: un nicho cuesta 2.622 euros y un columbario 1.311 euros. Ángel Llorente es el encargado del cementerio, en el que trabajan otros siete funcionarios municipales, que en horario de otoño-invierno lo mantienen abierto de 9:00 a 18:30. Los sepelios también tienen horario asignado: de lunes a viernes de 10:00 a 13:30, los sábados 10:00 a 12:30 y los domingos de 10:00 a 11:30.

En los últimos doce meses, el Ayuntamiento ha invertido más de 160.000 euros en obras de mejora en el cementerio de la capital y en los de Zamarramala y Fuentemilanos; en el de Segovia se han realizado obras de saneamiento y pavimentación de la calle que conecta el paseo central con el patio tercero, donde el suelo se ha cubierto con adoquín. Además se han construido 80 nichos y 72 columbarios, se ha preparado el terreno en el patio tercero para construir nuevos nichos (con los quedarán cubiertas las necesidades para los próximos años) y ha sido acondicionado el espacio para construir 15 panteones.

En el cementerio de Fuentemilanos se han levantado, en el único espacio libre, 36 nichos, 20 columbarios de cenizas y otros 20 de restos; y en el de Zamarramala se han construido 67 nichos y 32 columbarios (16 de cenizas, 16 de restos) en los aproximadamente cien m etros cuadrados del espacio en desuso que ocupó el osario y la sala de autopsias, recuperado en 2014 e incorporado para nuevos enterramientos.