El Norte de Castilla

«Es el primer fuego en 28 años y ha sucedido en el peor momento, en un puente festivo»

Antonio Martín observa el estado en el que quedó la cocina tras el incendio. Antonio Tanarro
Antonio Martín observa el estado en el que quedó la cocina tras el incendio. Antonio Tanarro
  • Antonio Martín, encargado del bar Los Soportales, se congratula de que «no haya habido daños personales» y calcula que la reforma durará al menos dos semanas

Los trabajadores y los clientes habituales del bar Los Soportales se recuperaban ayer del gran susto sufrido en la noche del sábado, cuando un incendio declarado en la cocina obligó a desalojar el establecimiento sobre las nueve de la noche. En ese momento, el personal del bar atendía a más de un centenar de personas, entre el interior y la terraza, que aprovechaban las benignas temperaturas para pasar una agradable noche en el local situado en la céntrica avenida del Acueducto. Ha sido el primer susto en los veintiocho años que lleva funcionando el bar en la antiguamente conocida como avenida Fernández Ladreda.

El humo comenzó a salir de la freidora y los trabajadores del establecimiento intentaron apagarlo en un primer momento. Pero ni desconectando la máquina ni con el extintor del local fueron capaces de sofocar el incendio, por lo que fue necesaria la intervención de los bomberos. El encargado del bar, Antonio Martín, da gracias a que las llamas no salieron de la cocina. El humo negro invadió el local y comenzó a salir al exterior, llamando la atención de decenas de curiosos que transitaban en aquel momento por la avenida del Acueducto.

Todavía no se han cuantificado los destrozos ocasionados por el incendio. A lo largo de la mañana de hoy, el encargado se reunirá con el perito de la compañía de seguros para evaluar los daños generados en el establecimiento, observables a la vista y detectables al olfato, tanto en el interior del bar como en la cocina, que ha quedado totalmente destruida. Según las primeras estimaciones, los trabajos de reforma llevarán al menos dos semanas. «Mínimo vamos a estar con el bar cerrado dos semanas. La cocina hay que tirarla y hacerla nueva de arriba a abajo», explica Antonio Martín, mientras señala con el brazo las huellas de las llamas, que llegaron hasta el techo del cocina.

La festividad de Todos los Santos complicará el inicio de la rehabilitación del establecimiento, que se centrara sobre todo en la cocina. Por suerte, como recalca Antonio, «tan solo hay que lamentar daños materiales y no ningún herido o fallecido».

Sin embargo, el suceso ha echado por tierra uno de los fines de semana más rentables de todo el año para el establecimiento hostelero, sobre todo teniendo en cuenta las agradables condiciones meteorológicas de los últimos días y la gran afluencia de turistas que se registra estos días. «Es el peor día posible para que ocurriera un suceso de este tipo, con la gran cantidad de gente que iba a venir durante los próximos días. Pero la suerte fue que no hubo ningún tipo de problema, que el fuego no salió de la cocina y que la gente salió del bar sin complicaciones y calmada», concluye el encargado del local, quien espera poder comenzar cuanto antes la rehabilitación del negocio para olvidarse del susto vivido.