El Norte de Castilla

«El lujo no es una cuestión de poseer, sino de vivir»

Carlos Moreno posa en un mirador del Paseo del Salón. Rafael de Rojas
Carlos Moreno posa en un mirador del Paseo del Salón. Rafael de Rojas
  • emprender en el pueblo

  • Carlos Moreno creó la web dedicada al lujo español Spain Premium Magazine como proyecto de final de carrera, le vio posibilidades y la abrió en el mundo real virtual hace 8 meses

Carlos Moreno convirtió su coche en una empresa. El coche era un Range Rover del 99, un vehículo con personalidad con el que pagó la aportación inicial que se necesitaba para abrir Spain Premium Magazine (spainpremiummag.com), su revista y plataforma de redes sociales en internet dedicada al lujo hecho en España. «Lo arreglé, lo dejé perfecto y lo vendí para generar un poco de capital. Saqué menos de lo que valía, pero con lo que cobré pude invertir los 3.000 euros que necesitaba para arrancar», cuenta.

La empresa de Carlos, que abrió en enero de este año, nació inicialmente como un proyecto de fin de carrera en el ESIC. «Fue el proyecto de Marketing. Vi que había mercado y me lancé por la presión de la situación laboral, porque quería hacer algo propio y también porque quería aportar algo al país. Siempre he querido ofrecer mi granito de arena y me atrae la idea de potenciar la imagen de España en el exterior», dice.

El planteamiento inicial de este emprendedor de 30 años que vive en La Granja era «informar al resto del mundo del potencial de las cosas que hacemos aquí». «La idea la focalicé en lifestyle, porque España tiene mucho que ofrecer en este sector. No solo en la gastronomía, que es lo más conocido, también tenemos cosas como los yates de lujo de los astilleros Astondoa o el GTA Spano, que es el mejor deportivo del mundo. Yo quiero ofrecer todo eso, además de moda, arte, tecnología… Quiero contar que España es un país eficiente en el que con poco hacemos grandes cosas», sentencia.

A Carlos le gusta escribir y observar. «Me expreso mejor por escrito y siempre me ha gustado observar a la gente, observar los cambios sociales a través de las nuevas tecnologías y saber cómo actúa la sociedad. Eso es lo mejor para crear y gestionar un negocio, te permite adaptarte a los continuos cambios, que cada vez son más rápidos», dice.

Su formación previa fue en diseño de interiores, finanzas y marketing. «Todo me ha servido para montar la empresa. En realidad, he aprendido más en estos 8 meses emprendiendo que en todos los años estudiando. Hay mucha titulitis, pero a toda la gente que no puede invertir en un master le recomiendo esto. Un master es aprender cosas técnicas, aquí lo tienes que hacer todo tú. Yo tenía poco para invertir, pero mucho que hacer, he tenido que aprender muchas cosas», explica.

«Los planes de negocio te sirven para hacerte una idea de la situación, pero luego la situación te la vas encontrando pasito a pasito. Muchas veces empiezas diseñando un proyecto que acaba siendo otro totalmente distinto, que es lo que me he encontrado yo», cuenta Carlos. Su idea inicial de vender publicidad en la web y las redes sociales ha tenido que esperar a una segunda fase, cuando consiga un número de seguidores significativo. Pero, por el camino, ha ido pivotando hacia ideas de negocio complementarias: organizar eventos y crear su propia marca de ropa. «Mi primer evento han sido unas bodas de oro, que he querido que fueran una experiencia inolvidable. He organizado un viaje en globo aerostático y una comida en la Casa de la Moneda, en el Ingenio Chico, y a todos les ha sorprendido lo mucho que he podido hacer con poco –narra–. Lo de la ropa empezó porque usaba camisetas con el logo de la empresa como promoción y la gente me preguntaba por ellas. Ahora vendo en la web camisetas y jerséis, y estoy planeando una remesa de bombers para el aeródromo Air Marugán».

Carlos siempre ha pensado que «tienes que entrenar con los mejores para aprender más y tienes que conocerlo todo, desde el nivel cero hasta el diez». Sobre los resultados de emprender es optimista: «En el peor de los casos vas a adquirir una experiencia que no vas a tener en un master ni tampoco en un trabajo, aprendes a sobrevivir y a hacer cosas muy diferentes para ti mismo que, si no, no estarías habituado a hacer. En un trabajo, muchas veces haces solo cosas específicas de esa empresa y de ese trabajo. En cambio, en tu empresa haces muchas cosas muy diferentes para ti mismo y luego te gestas tu horario de trabajo, aunque a veces estés casi 24 horas. En temas de información, si quieres abarcar el ámbito internacional tienes que tener en cuenta que hay diferencias horarias, en Estados Unidos son unas 6 horas menos, en Rusia es una hora más… tienes que adaptarte a eso, que tu información en Facebook pueda abarcar esas franjas horarias y ahí se suma un nivel más de complicación», expone.

Entre las cosas que ha tenido que aprender enumera la gestión de redes sociales, el diseño web, la gestoría administrativa, la fotografía… «Me he visto millones de videotutoriales. Me he acreditado en todos los eventos punteros de España para darme a conocer y hacer fotografías, aunque tuviera que dormir en hostels. Cuando tienes que aprender muchas cosas, se requiere un sobreesfuerzo que supone trabajar los fines de semana o en verano», cuenta. Además, Carlos ha tirado del apoyo de familia y amigos. «Mi tío ha creído en mí y me ha pagado alguno de los viajes. También he generado sinergias con amigos que están en Rusia o en Estados Unidos y me han ayudado con la web o en temas de traducción –expone–. Utilizo traducciones correctas, no el Google Translator. Pienso que si vas a hacerlo, mejor hazlo bien o si no, no lo hagas».

La idea del lujo de Carlos está ligada a la experiencia. «Es una calidad de vida que produce unas emociones. Es algo que no todo el mundo puede llegar a adquirir, porque es exclusivo o de edición limitada, pero que no necesariamente tiene que costar dinero. No es una cuestión de poseer, sino de vivir», explica.

Uno de los impulsos más importantes que tuvo a la hora de poner en marcha su empresa fue la doble subvención que le gestionó el Servicio de Promoción Económica de la Diputación de Segovia. Por una parte, va a recibir una ayuda económica como emprendedor y, por otra, consiguió una de las tres plazas subvencionadas para ocupar gratis durante seis meses una oficina en el Vivero de Empresas Vicam, de Palazuelos de Eresma. «Está muy bien situado, muy cerca de Segovia y de La Granja y con buena comunicación con Madrid. El entorno es idílico, muy tranquilo y con un paisaje de montañas. Es un espacio motivador en el que te centras. Y también es muy importante ver que confían en ti y te ofrecen un espacio vital para gestar tu proyecto», manifiesta.