El Norte de Castilla

Segovia lidera la investigación mundial sobre causas de ahogamientos

Luis Miguel Pascual (izda.) entrega un presente a los organizadores de la reunión de Irlanda.
Luis Miguel Pascual (izda.) entrega un presente a los organizadores de la reunión de Irlanda. / El Norte
  • Desde 2011, la Escuela de Socorrismo lleva a cabo un proyecto pionero dirigido a mejora la prevención de incidentes en el medio acuático

Sí, Segovia, situada en casi el centro geográfico de España. Tierra de secano, en plena meseta, flanqueada por rocas y sierra. Segovia, que dista poco menos de 400 kilómetros del mar. Pues Segovia, sí, está en la vanguardia mundial de la prevención de ahogamientos. Se preguntarán qué les ha picado en este territorio castellano para ser especialistas en incidentes que se producen en un medio acuático. Sencillo: la profesionalidad de la Escuela Segoviana de Socorrismo. Su director técnico, Luis Miguel Pascual, es reclamado a menudo dentro y fuera de España para presentar su gran obra, un proyecto inacabado porque está en constante renovación y actualización para mejorar la prevención en una materia tan concreta, pero también tan amplia, como son los ahogamientos.

Pascual asistió como invitado, entre finales de agosto y principios del pasado mes de septiembre, a un encuentro mundial de salvamento y socorrismo. La flor y nata de los expertos internacionales se congregó allí y aplaudió y elogió el trabajo que desarrolla Pascual y su equipo.

«El ahogamiento en España es un importante problema de salud pública». Esta es la premisa de la que parte un proyecto que empezó a dar sus primeros pasos en 2011. No es el único mal que detecta el experto segoviano. Hay otros colaterales que dificultan la consecución última de la precaución y, por ende, una mejor respuesta en rescates y auxilios. Por ejemplo, la recopilación y difusión de los datos dejan bastante que desear. «Aunque el INE publica estadísticas sobre causas de la mortalidad en el país, tarda hasta un año y medio e incluso dos en sacarlo a la luz, además de no ser datos completos». Para Pascual, esta información «no aporta datos de calidad».

40.000 noticias en dos años

El informe ‘Ahogamiento en España 2013-2014-2015’ es una iniciativa «pionera». El director técnico asegura que «no hay ningún estudio en el mundo» como el gestado y desarrollado en la Escuela Segoviana de Socorrismo. Para hacerse una idea del ingente trabajo de investigación que lleva a cabo el equipo, Luis Miguel Pascual indica que en los últimos dos años han sido recopiladas unas 40.000 noticias relacionadas con casos de ahogamiento. Ahí caben rescates de éxito o desenlaces fatales, además de documentar las circunstancias de cada uno de esos incidentes (si había socorrista, si ondeaba la bandera roja en la playa, si fue en piscina o en la costa, si la víctima estaba acompañada, el tiempo de reacción...).

A partir de esta tarea, la estrategia del proyecto ha sido la de construir una base de dato, que desde el año 2013 «recoge sistemáticamente todos los ahogamientos». El método es generar avisos en los buscadores de Internet que alerten de noticias relacionadas. Se cogen, se revisan y se cotejan. Esa labor de rastreo la ejecutan cuatro personas, apunta Pascual, quien añade que luego esos datos se introducen en la ficha diseñada, la cual posee un índice que se sigue a rajatabla para no salirse de la lista. Esto permite «clasificar los datos bajo un mismo criterio para que sean coherentes».

Después, de su escrupuloso estudio emanan las conclusiones que ha presentado el socorrista segoviano en Irlanda y más recientemente en Jaén. En ellas se responde a preguntas como cuáles son los factores de riesgo, los lugares donde se producen más ahogamientos o el perfil más frecuente en cuanto a sexo y edad. Por ejemplo, el informe señala que el 75% de las víctimas son hombres. También revela que el 57% de los ahogamientos fueron mortales, mientras que hay un 20% de víctimas que fueron hospitalizadas y un 15% de los rescates se saldaron sin consecuencias.

1.428 incidentes

Más datos del estudio que abarca los años 2013, 2014 y 2015. En el primero, el equipo del proyecto trató 528 alertas, lo que equivalió al análisis de 337 incidentes con 378 víctimas. En el segundo, la cantidad de avisos aumenta hasta los 1.292, con la recopilación de 503 percances que arrojaron 566 víctimas. Y por último, el año pasado el estudio contabilizó 2.761 alertas procedentes de Internet, que se tradujeron en 588 sucesos recabados con 693 víctimas. Cuatro de cada diez fallecidos por esta causa eran personas extranjeras.

Uno de los aspectos que más llama la atención es que «en prácticamente el 100% de todos los ahogamientos infantiles hay un fallo de supervisión adulta», desvela que cuadro resumen preliminar de ese estudio. En este capítulo, la documentación recogida y escudriñada por la Escuela Segoviana de Socorrismo pone de manifiesto que casi el 90% de los niños de menos de cinco años que han resultado ahogados sufrieron el percance en piscinas domésticas.