El Norte de Castilla

Niños y mayores, unidos

Las personas mayores despiden a los niños tras la primera actividad del curso.
Las personas mayores despiden a los niños tras la primera actividad del curso. / El Norte
  • Los alumnos del CEIP Atalaya y los residentes del CSS La Fuencisla inician sus actividades conjuntas

«Tenemos unos amigos/ que viven en una residencia,/ y para alegrarles la vida/ les basta nuestra presencia». Así comienza la emotiva poesía que niños y profesores han dedicado a un grupo de personas mayores en el marco de la primera actividad intergeneracional del curso 2016-2017 entre el Colegio de Educación Infantil y Primaria Atalaya de Palazuelos de Eresma y el Centro de Servicios Sociales La Fuencisla, dependiente de la Diputación de Segovia.

Este encuentro inicial, que ha tenido lugar recientemente, ha consistido en el traslado de un mural, que fue elaborado de forma conjunta por niños y ancianos el curso pasado, desde las instalaciones del Centro La Fuencisla al colegio, donde permanecerá expuesto durante un tiempo. Un grupo de personas mayores acompañó a los alumnos, quienes recitaron una poesía e hicieron entrega de un álbum con dibujos en los que expresan su particular visión del Centro de Servicios Sociales y de la relación que les une con sus residentes. Después, todos juntos vieron una proyección de imágenes de las actividades desarrolladas el pasado año, centradas de forma especial en las relativas a la confección del mural. Tanto la poesía como el álbum de dibujos han emocionado a usuarios y trabajadores del centro La Fuencisla, que se han mostrado agradecidos al colegio Atalaya. Ambas instituciones vienen desarrollando actividades de forma conjunta desde que en 2015 un grupo de alumnos acudió al centro a ver una actuación de títeres que se desarrollaba en sus instalaciones.

Posteriormente, a lo largo del curso 2015-2016 se llevaron a cabo un total de ocho encuentros, ya enmarcados en un programa planificado por responsables de los dos Centros. Con este tipo de actuaciones se pretendía promover la interacción entre niños y ancianos a través de actividades colaborativas, con un resultado valorado de forma muy satisfactoria, tanto por los colectivos implicados, como por los profesionales de las dos instituciones. No en vano, gracias a esta iniciativa los alumnos están obteniendo una formación en valores completamente práctica, y las personas mayores disfrutan de la alegría, la compañía y la amistad de los niños.