El Norte de Castilla

El actor Jordi Rebellón, en una escena de la obra.
El actor Jordi Rebellón, en una escena de la obra. / El Norte

«’El pintor
de batallas’ es una obra de Champions League»

  • La versión teatral de la novela de Arturo Pérez-Reverte se sube el lunes y el martes al escenario la Sala Expresa de La Cárcel

El actor Jordi Rebellón (Barcelona, 1957) se meterá en la piel –el lunes y martes en la Sala Expresa de La Cárcel_Segovia Centro de Creación– de Andrés Faulques , un antiguo reportero de guerra que debe enfrentarse a su pasado con la visita de un viejo conocido, interpretado por Alberto Jiménez. Una obra dirigida por Antonio Álamo basada en la novela ‘El pintor de batallas’, de Arturo Pérez-Reverte , quien dio el visto bueno a la función tras su estreno en Valladolid.

–Durante la presentación de la obra dijo que era «tensa, complicada y dura» ¿Por qué?

– Cualquiera que lea la novela de Arturo Pérez-Reverte se dará cuenta de que no es una comedia o una función de risa. Cuenta otro tipo de vivencias. Todos sabemos que Arturo Pérez-Reverte fue corresponsal de guerra y transmitió en esta novela todo lo que vio. Todo eso se transmite en la obra de teatro. La adaptación que ha hecho Antonio Álamo es muy respetuosa con la obra de Pérez-Reverte. Es una función de personajes, con dos actores sobre el escenario, y es un sálvese quien pueda. Esto es teatro. Es una obra dura porque no está pensada para que la gente se ría, en todo caso para que se divierta viendo teatro, porque la ficción es de Champions League.

–¿El papel que usted interpreta resulta igual de complicado que el contenido de la obra?

–Los dos personajes son complicados, aunque los actores cuando hacemos teatro siempre decimos que la última actuación es la más difícil de todas. Es una dramaturgia muy fuerte, con dos personajes con mucho carácter y muchas vivencias. Mi personaje es un hombre que como corresponsal de guerra lo ha visto todo. Hay cosas que al espectador también le tocan cuando explican sus experiencias.

–¿Qué es lo más sorprendente o chocante de ‘El pintor de batallas’?

–La gente que no haya vivido la guerra de los Balcanes o que no tenga información sobre ella puede verse sorprendida por lo que se explica en la obra. Es muy explícita y explica muy bien lo que se sufrió en aquellas guerras, lo que sufrieron los soldados, los fotógrafos que estaban como corresponsales… Eso es lo que más sorprendente puede resultar para gente que no conozca muy bien esta parte de la historia.

–Estrenaron la obra hace pocas semanas en Valladolid. ¿Qué tal ha sido la acogida?

–El estreno fue muy bien y nos dejó a todos muy contentos. Vino Arturo Pérez-Reverte a ver la obra, a pesar de reconocer que no se había leído la dramaturgia teatral. Había confiado en Antonio Álamo y le gustó mucho. También tenemos una gran escenografía con una pintura fantástica de Álvaro Haro, que se va moviendo durante toda la función y es algo que también suele sorprender al público porque está muy bien hecha. Estamos muy contentos con el estreno porque conseguimos llenar el teatro Calderón de Valladolid tres días. Es un público exigente que reconoce lo que le gusta y que nos brindó un aplauso muy cálido.

–Contar con el visto bueno de Pérez-Reverte también es importante.

–Nosotros pensábamos que se había leído la obra de teatro, porque hicimos algunos cambios que no puedo contar. Le hizo recordar ciertas cosas que él tenía olvidadas y estaba muy contento con el trabajo de los actores, con la escenografía, con el trabajo de dirección, lo que evidentemente te da mucha tranquilidad.

–¿Dónde continuarán con la obra tras representar en Segovia?

–El mes que viene tenemos Albacete, Logroño, Pamplona, Avilés, Murcia, Águilas y Torrent. Hasta diciembre tenemos los fines de semana completos, antes de entrar en Madrid en el mes de marzo.

–¿Será la primera vez que actúa en Segovia?

–A Segovia ya he ido con otra función, creo que fue con ‘Mentiras, incienso y mirra’, pero fue al teatro Juan Bravo. Ahora sé que actuamos en La Cárcel, que es un espacio que desconozco y que me apetece mucho conocer.

–¿Qué le han contado de ese espacio?

–Me han contado que tiene un aforo pequeño, con 160 óo 170 localidades, y muy indicado para nuestra función, porque es una obra bastante intimista y si tienes que proyectar mucho la voz porque hay problemas de acústica, puede que en algunos momentos se desvirtúe. Por lo tanto, el teatro de La Cárcel creo que nos va a venir como anillo al dedo. Es un espacio al que nos apetece mucho a ir.

– Durante toda su carrera como actor ha compaginado el teatro con el cine y la televisión, ¿dónde se encuentra más cómodo?

–Yo creo que todos los actores donde se encuentran más cómodos es en el teatro, porque tiene la magia que no tiene la televisión o el cine, que es el directo. Es un sálvese quien pueda y es donde se demuestran los buenos actores. Hacer televisión es algo que también me gusta y con lo que me lo paso bien. Es un trabajo que me divierte. Me encanta hacer giras de trabajo, pero cuando te salen dos cosas a la vez y tienes que compaginar ambas cosas acabas agotado porque no tienes un día libre. Pero la magia que tiene el teatro no la tiene nada.

–Una de sus últimas apariciones en televisión fue en la serie ‘Cuéntame como pasó’ ¿Cómo ha vivido la polémica surgida en torno a la serie en los últimos meses?

–Yo la he vivido desde mi casa y con distancia. Son cosas personales. Lamento los malos momentos que han pasado, pero yo lo he vivido desde la distancia y deseando lo mejor para ellos. Yo he estado muy a gusto en ‘Cuéntame’ y me lo he pasado muy bien, y es un poco triste que hayan pasado estas cosas. Pero es un asunto de ellos y yo espero que se resuelva para bien de mis compañeros

–Gran parte del público le conoce gracias a su papel como el doctor Vilches en ‘Hospital Central’ ¿Ha conseguido librarse de esa etiqueta? ¿Le molesta?

–Yo me la he quitado personalmente. Yo le debo mucho a ese personaje y le tengo mucho cariño, pero como actor tengo que afrontar otros personajes y olvidarme de este. El público no lo ha olvidado y yo lo entiendo y comprendo porque fueron doce años en una serie con mucha audiencia y con un personaje muy potente. No me molesta que me llamen Vilches por la calle, pero sí que es verdad que agradezco que alguien me llame por mi nombre.