El Norte de Castilla

Juan Andrés Saiz Garrido (derecha) estrecha la mano de su predecesor al frente de Asetra, Gerardo Salgado.
Juan Andrés Saiz Garrido (derecha) estrecha la mano de su predecesor al frente de Asetra, Gerardo Salgado. / Antonio de Torre

«El tráfico pesado debe ir por la autopista»

  • El nuevo presidente de la Agrupación Segoviana de Empresarios de Transporte (Asetra), Juan Andrés Saiz, defiende el desvío para evitar la travesía de San Rafael y un «peaje más blando»

La Agrupación Segoviana de Empresarios de Transporte (Asetra) ha formalizado este sábado la renovación de la junta directiva. Juan Andrés Saiz recoge los trastos que deja Gerardo Salgado, quien ha tenido emocionadas palabras de despedida y ha animado a los nuevos responsables de la organización a seguir trabajando «en firme» a favor del transporte en la provincia. Retos y tarea no van a faltar en los cuatro años que tiene por delante el nuevo equipo directivo de la patronal segoviana del sector.

El nuevo presidente es consciente de que «hay que renovar el mensaje y el diálogo». En un contexto cambiante, la actividad se enfrenta a nuevas etapas, por lo que el 'primer mandamiento' es «reinventar el discurso». No es hacer borrón y cuenta nueva. Tampoco se trata de empezar de cero. Ni mucho menos. Saiz Garrido tiene muy claro que los proyectos que se emprendan han de asentarse sobre «los cimientos de la asociación, que son muy buenos».

Asetra va camino de cumplir cuarenta años de trayectoria. «Es importante que exista la agrupación», subraya el sustituto de Salgado. Cita los servicios, la experiencia, los canales de comunicación, las relaciones institucionales, los cursos... «todo redunda en el transporte». «Y a partir de ahí, pedir la luna», apostilla el industrial espinariego.

«La crisis ha sido muy dura»

Hay una realidad que tampoco elude Juan Andrés Saiz. «La crisis ha sido muy dura en sectores más afines, como el del transporte de mercancías». El castigo ha dejado muchas secuelas, un reguero de empresas por el camino; pero el nuevo responsable de Asetra defiende el presente y el futuro del sector por ser «vertebrador». Recuerda que gracias al transporte, la cultura, la educación, la sanidad y otros servicios llegan a los más de doscientos núcleos de población que hay diseminados en la geografía segoviana. De ahí que Saiz Garrido reivindique «la dignidad» del transporte que opera en la provincia.

Aunque apueste sin dudarlo un segundo por el asociacionismo, el presidente de Asetra precisa que «es cada empresa la que tiene que resolver sus problemas».

Entre los asuntos que envuelven la nueva etapa de la agrupación, Juan Andrés Saiz Garrido se adhiere a las peticiones de San Rafael sobre la problemática y conflictiva travesía. La solución que se adopte ha de ser beneficiosa para todos, y el presidente da fe de que «hay referencias en el siglo XXI». Bajo esa premisa de favorecer todos los intereses y demandas, asevera que «el tráfico pesado debería ir por la autopista». Pero tras el fracaso de utilización que arrojó la experiencia piloto que bonificaba el desvío, el máximo representante del transporte en la provincia reclama «peajes más blandos».

Daños colaterales del apoyo público al tren

El tema de los carburantes es «un arma de doble filo». Explica que la bajada del petróleo en origen y que esa reducción se haya dejado notar en las estaciones de servicio repercute a alza en el coste final del porte.

Por último, la competencia de la alta velocidad ferroviaria va en perjuicio de los intereses del transporte de viajeros por carretera. El presidente de Asetra se queja de que el dinero público haya favorecido el desarrollo de un sector, el del tren, poniendo en el riesgo otras actividades. Los transportistas de Segovia son más daños colaterales que directos de esta «descolocación». Las grandes líneas, como puede ser la enlaza Madrid y Barcelona, notan más esa predilección de la administración pública por la apuesta ferroviaria. Sin embargo, el trastorno en el mercado se produce cuando «la violenta pérdida de cuota de rentabilidad por parte de las grandes empresas las lleva a posicionarse en otros servicios, como el del transporte escolar o discrecional».