El Norte de Castilla

Cárcel para un vecino de Nava por cortar la cara con un vaso a otro que hablaba mal de su madre

Fachada del Palacio de Justicia.El Norte
Fachada del Palacio de Justicia.El Norte
  • El tribunal suspende la pena de un año y nueve meses de prisión durante un plazo de cuatro años, siempre que el condenado permanezca localizado

La Audiencia Provincial de Segovia ha condenado a un vecino de Nava de la Asunción de 31 años, J.G.M., a una pena de un año y nueve meses de cárcel por un delito de lesiones y la prohibición de acercarse por espacio de tres años a la víctima J. M. L., a la que causó heridas en el rostro al agredirla con un vaso de cristal. No obstante, el tribunal ha acordado la suspensión de la pena de prisión durante un plazo de cuatro años, siempre que el condenado permanezca localizado y no cometa delito de tipo alguno durante ese tiempo, puesto que en caso contrario se revocaría esta suspensión y tendría que cumplir la pena, tal y como han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

La representación de la defensa se mostró conforme con las conclusiones del Ministerio Fiscal, por lo que no fue necesario continuar con la vista y la sala dictó sentencia 'in voce', declarándose firme. A continuación, la defensa solicitó la suspensión de la ejecución de la pena, a lo que no se opuso el fiscal, informa Europa Press.

Los hechos considerados como probados se remontan a la madrugada del 12 de enero de 2013. El ahora condenado se encontraba en el exterior de un bar de Nava de la Asunción cuando se le acercó J. M. L., con el que había tenido amistad, «aunque la relación se había enfriado debido a que este último hacía comentarios sobre la madre del acusado que le resultaban insultantes», señala la setencia. La intención de la víctima al acercarse a J.G.M. fue la de saludarle y tratar de reanudar la amistad que les había unido, propuesta que no aceptó el acusado, que de forma inopinada lanzó el vaso de cristal que tenía en la mano sobre la cara de la víctima, con la que había mantenido amistad, causándole lesiones en diversas partes del rostro, de las que tardó 276 días en curar, lo que le impidió desarrollar sus ocupaciones habituales.

El propio acusado acompañó al lesionado hasta el centro de salud de Nava en un vehículo conducido por un tercero. A requerimiento del médico se personaron agentes de la Guardia Civil, ante los que el acusado reconoció su autoría de los hechos, ya que el lesionado no recordaba lo ocurrido.