El Norte de Castilla

Los donantes de sangre suben el listón

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Algunos de los distinguidos con los Premios Castilla y León por la Vida. / Antonio Tanarro

  • El año pasado hubo en Castilla y León 75.000 donantes activos, 42 por cada mil habitantes

No es excusa «ni el miedo a las agujas» porque «cuando se necesita todos ponemos el cuerpo para recibir la donación». Así explicó Julián Miranda, de la Hermandad de Donantes de Sangre de Zamora, una de las principales razones para donar, para lo que está capacitado cualquiera como aprendió de su padre. Julián fue una de las 60 personas reconocidas en los Premios Castilla y León por la Vida, organizados en Segovia por la Federación de Donantes de Sangre de la región y entregados en el salón de actos del instituto MarianoQuintanilla con la asistencia del consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, y representantes de las diez hermandades de la comunidad.

Con 75.000 donantes activos y una media de 1,6 donaciones por cada uno de ellos, Castilla y León es una de las comunidades autónomas más solidarias. La relación de 42 donantes por cada mil habitantes está por encima de la media nacional y de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (que es de 40), pero esta cifra y la de la provincia de Segovia (43 donantes por cada millar de vecinos, algo superior a la media regional) que para el consejero de Sanidad son «motivo de reconocimiento y satisfacción» no son suficiente.

Un pilar «fundamental»

Tanto para el consejero como pare el presidente de la Federación de Donantes de Sangre de Castilla y León, Jesús Murias, es posible mejorar estas cifras si la sociedad valora, como hacen los responsables sanitarios, que «la donación es un pilar fundamental de la sanidad porque permite atender a miles de pacientes cada día», señaló Sáez Aguado. Y Murias animó a la población a donar sangre y a superar esa media de 1,6 veces al año, pues los hombres pueden hacer cuatro donaciones y las mujeres tres. «La sanidad pública y la privada no serían nada sin los donantes», indicó, y tampoco serían posibles los trasplantes de órganos si no hubiera en los hospitales sangre y sus derivados para ello, y es necesario tener reservas suficientes todos los días.

La respuesta la dan cada día las hermandades de donantes y el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León. El consejero de Sanidad añadió que «la capacidad que han demostrado los donantes sirve no solo para las transfusiones de sangre, para las intervenciones quirúrgicas o para las más complejas de los trasplantes, permite también realizar todos los días miles de tratamientos». De hecho, los productos que se extraen de las donaciones son imprescindibles para la quimioterapia que reciben los pacientes con cáncer, o quienes tienen enfermedades renales o del sistema inmunitario. «En definitiva, sin la donación no sería posible mantener hoy la sanidad pública y la privada», apostilló el consejero.

De ahí el reconocimiento a los donantes que se han distinguido en los últimos doce meses por su altruismo, seis por cada una de las diez hermandades de Castilla y León (de las nueve provincias y de Ponferrada), que esta mañana recibieron sus premios en un acto que preidieron Sáez Aguado y Murias y al que asistieron la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero; el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez; el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, los responsables sanitarios de la provincia, representantes de las instituciones locales y civiles y militares y, claro está, de las organizaciones de donantes. Toda una fiesta que concluyó con una comida de homenaje a los premiados.