El Norte de Castilla

Perdón, pero estamos en obras

  • Los remates de la avenida de la Constitución se juntan a los trabajos en San José, San Facundo, así como en las aceras de Antonio Machado y Soldado Español

Segovia, ármese de paciencia. Sobre todo los conductores, pero los peatones no se olviden de abrazar la virtud de Job cuando se topen con un paso de cebra acordonado y tengan que dar media vuelta y recorrer un poco más de calle para llegar a su destino. Es el mal necesario de las obras que salpican el callejero de la capital, aunque la oposición del Partido Popular o de Ciudadanos en el corporación municipal prefiera hablar de «improvisación» y de «mala gestión» del equipo de gobierno socialista que preside la alcaldesa, Clara Luquero.

Sea como fuere, lo cierto es que las zanjas, las máquinas, los obreros, los chalecos reflectantes, los conos, los precintos, las vallas, las señales de desviación del tráfico o las interrupciones del suministro de agua han tomado la vía pública en varios enclaves al mismo tiempo.

Este 'ataque' casi simultáneo se ha extendido desde los estertores del verano y los albores del otoño. El despliegue de actuaciones irremediablemente ha condicionado el tránsito rodado y a pie, así como el aparcamiento por esos entornos levantados o acordonados. Molestias por las que el Ayuntamiento de la capital insiste en pedir disculpas a los damnificados.

En este 'asalto' simultáneo a la vía pública, hay una 'zona cero'. La avenida de la Constitución está a punto de recuperar la normalidad tras casi cinco meses patas arriba. El asfaltado de los últimos días ha de ser el punto y seguido a una intervención para recuperar la artería, que continuará, si hay presupuesto el año que viene, con el acondicionamiento de las aceras. La intención de la alcaldesa de la capital es que, si no puede ser la acometida total en 2017, al menos sí sea parcial.

Un barrio casi sitiado

A apenas unos metros de esta intervención, el barrio San José vive su particular carrusel de obras, por otra parte necesarias para renovar las redes de suministro y saneamiento y reurbanizar arterias que se habían quedado en el siglo pasado.

Conforme han ido desapareciendo los andamios de inmuebles acogidos a la segunda fase del programa del Área de Rehabilitación Urbana de San José, las máquinas irrumpieron en las calles Atenas y París.

Excavadoras y volquetes en unad e las calles en obras de San JOsé.

Excavadoras y volquetes en unad e las calles en obras de San JOsé. / A. de Torre

Estos trabajos van a permitir también renovar la pavimentación y los servicios de telefonía, electricidad, alumbrado público y telecomunicaciones, por lo que los residentes conviven hasta noviembre –mes para el que está prevista la finalización de la reurbanización de ambas calles– con cortes ocasionales de algún suministro cotidiano. Ni que decir tiene que el cruce de zanjas y el levantamiento del firme han obligado a reorganizar el tráfico y variar el servicio del autobús.

En estas fechas, la infantería de cuadrillas y maquinaria también se ha desplazado a la calle Antonio Machado para el arreglo de las aceras, y de paso sustituir las conducciones obsoletas de fibrocemento, para lo que «solo se agrandará un poco la zanja porque la obra civil ya está», ha explicado la concejala de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Segovia, Paloma Maroto. De momento, esta actuación no ha llegado a la calle José Zorrilla, donde desemboca Antonio Machado en su parte alta, porque esté pendiente un trámite de Urbanismo que requiere la remodelación del entorno, añade la edil.

Duda paralizadora

Otra acera levantada es la de la calle Soldado Español. Pero en este caso, la representante municipal no tiene muy claro el final de la obra. Maroto ha mostrado su perplejidad por el aviso que dieron algunos vecinos sobre la posibilidad de que el tramo en el que ya estaban interviniendo fuera del Ayuntamiento. La advertencia ha provocado la paralización de los trabajos hasta que se despeje la duda.

Obreros en los trabajos de la calle Antonio Machado.

Obreros en los trabajos de la calle Antonio Machado. / A. De Torre

El tráfico es el principal daño colateral de esta andanada. Las lógicas retenciones en determinadas horas punta son casi el pan nuestro de cada día. Lo han sido entre Padre Claret y la rotonda de la Pista con el asfaltado de la avenida de la Constitución, y lo son en el casco histórico. Más concretamente en el eje San Juan-San Agustín-San Facundo-Serafín. Consciente del trastorno circulatorio, el Ayuntamiento ha dividido esta intervención en dos fases.

La primera, que afecta a las dos últimas calles citadas, ha requerido el cambio de ubicación de la parada del autobús, restricciones de tráfico o la regulación del paso de manera provisional mediante semáforos. Asimismo, ha sido necesario prohibir el aparcamiento en las zonas limítrofes y afectadas por las obras, cortando el tránsito por Miguel Canto Borreguero en ambos sentidos, por lo que los vehículos que no pueden pasar por el estrechamiento de la calle Trinidad, deberían desviarse antes.

La concejala anuncia que a lo largo de la semana que viene terminarán las obras en la parte de la vía que deriva en la Plaza Mayor. Luego, se seguirá por tramos y se verá cómo avanzar mejor y más para arreglar los puntos donde el afirmado ha cedido provocando roderas y hundimientos longitudinales.

Para el año que viene

En la calle San Agustín el problema y tratamiento es otro. En este vial, el mal estado del pavimento es generalizado. En ella se arreglarán una serie de zonas donde el firme de la calzada está peor haciendo complicada la circulación. Las obras consistirán por tanto en el levantado del pavimento, la consolidación y renovación de las deterioradas en la base de apoyo y la posterior colocación del adoquín de granito.

También se contempla la realización de un paso de peatones nuevo, mediante adoquín prefabricado, frente al edificio de la Audiencia Provincial. Pero esta empresa, que incluye también la remodelación de la calle San Juan, se pospone a 2017, como revelara la alcaldesa de la ciudad.