El Norte de Castilla

Una carta del concejal de Hacienda detona las discrepancias con la gestión de la AIHS

Una de las terrazas de la Plaza Mayor de Segovia, que están dentro de la llamada categoría especial.
Una de las terrazas de la Plaza Mayor de Segovia, que están dentro de la llamada categoría especial. / De Torre
  • Alfonso Reguera carga contra el presidente de la hostelería a raíz de la ‘guerra de las terrazas’

La fractura entre el Ayuntamiento de Segovia y la Agrupación de Industriales de Hostelería (AIHS) la encarnan el concejal de Hacienda y Economía, Alfonso Reguera, y el empresario y presidente de la patronal del gremio, Julián Duque. No es nuevo que el Consistorio y la asociación discrepen en varios asuntos, aunque hasta ahora esa grieta no había sido tan grave como para hacer temblar algunos pilares de la colaboración, tanto en uno como en otro sentido. Quejas por parte de la agrupación las ha habido y las hay. Como por ejemplo, la crítica a la aparente manga ancha y la supuesta permisividad con el botellón, o cuando la AIHS lamentaba la celebración de ferias gastronómicas que hacían «competencia desleal» a los empresarios locales.

Son solo dos botones de muestra de que la relación no siempre ha navegado por aguas tranquilas. Pero la elaboración y aprobación de las nuevas tasas aplicables a las terrazas ha revuelto sobremanera ese devenir, ha agrandado la fractura y ha prendido la mecha de una polémica tras la carta remitida ayer por el concejal delegado de Hacienda y Economía al presidente de la patronal hostelera. Cabe recordar que, la semana pasada, el responsable del gremio había tildado de «ligereza» el argumento empleado por Reguera para defender los nuevos precios.

El edil había esgrimido con anterioridad que «las terrazas de categoría especial (enclavadas en las zonas turísticas de la capital) habían ganado mucho en los últimos años». Duque, en representación de la AIHS, replicó que la explicación era «peregrina» y le reprochó que el Ayuntamiento no hubiera consultado con el sector la modificación de las zonas para la fijación de los nuevos precios ni las tarifas en sí.

Intereses «personales»

La ‘guerra de las terrazas’ presenció ahí el primer escarceo. Fueron los primeros disparos cruzados. La misiva de Alfonso Reguera a Julián Duque es toda una andanada contra la gestión de éste al frente de la Agrupación Industrial de Hostelería de Segovia. «Aprovechando esta otoñal tarde de domingo, me voy a dirigir a ti con todo el afecto del que soy capaz. Siempre que se escribe a alguien hay que empezar por una glosa del receptor de la misiva, por tanto por ahí empezaré». Así introduce su ataque epistolar quien también es portavoz del grupo municipal socialista y teniente de alcalde.

En la carta, Reguera le recuerda al presidente de los hosteleros que es «heredero de una familia de amplísima trayectoria hostelera, de aquellos mesones que han sido el origen y la filosofía de la restauración segoviana, del buen hacer y de la discreción, propietario del tan añorado por la Diputación Provincial Palacio de la Floresta, beneficiario de una concesión de ocupación de suelo público para una terraza en la Plaza Mayor zona de categoría especial y presidente de la AIHS, entre, supongo otras cosas que se me olvidan».

El concejal de Hacienda y Economía, que es el cargo bajo el que firma la misiva, deja así entrever la relación del empresario con el Partido Popular que gobierna en la Corporación provincial, y descuelga sin decirlo la operación por la que la institución ha querido comprar a Duque el citado palacio, hoy cerrado. Por otra parte, Reguera también le echa en cara el uso del nombre de la agrupación para defender sus intereses personales.

El porqué de la reordenación

Así se desprende cuando le dice a Duque que «tres afamados hosteleros de Segovia con terrazas en la zona pertenecientes a la AIHS estuvieron en los servicios de Urbanismo y hablando con ellos sobre el tema, no tenían conocimiento del comunicado que, entiendo a título personal, habías mandado, por tanto entiendo que no es una decisión de la asociación que presides, sino de ti personalmente».

Reguera entra de lleno en la ‘guerra de las terrazas’ cuando subraya que dichas instalaciones «no suben de precio, se mantienen o disminuyen, cosa que parece que no conoces». Corrige a Duque en el comunicado que remitió la agrupación hostelera la semana pasada y niega el argumento de las ganancias de los negocios para justificar el cambio, que para el presidente de la AIHS supone «una discriminación incompresible e injustificada».

El portavoz municipal socialista asegura que «la frase exacta fue ‘que la subida de este año, lo han ganado con creces en años anteriores’», en referencia a «las terrazas que pasan a engrosar la categoría especial y que encontrándose en ámbitos iguales que el resto estaban pagando como de segunda o tercera categoría». «La incidencia del cambio de categoría de las calles es mucho mayor en cuanto a número de establecimientos en las categorías primera, segunda y tercera, sobre las que por cierto, no dices nada; casualidad es, no lo dudo, que tengas tu terraza precisamente en zona especial», prosigue la carta. Reguera recuerda a Duque que «tampoco has hablado de la reducción de categoría especial a las terrazas del final de la avenida del Acueducto, por ejemplo, entre otras cosas». Y apostilla que el empresario solo se ha quedado en que «a ti no se te hace un descuento».

Una respuesta concreta

El concejal sostiene que la página del Observatorio Turístico de Segovia da la clave para mantener el precio de la categoría especial, que es exclusivamente el entorno más turístico de la ciudad. «Entre 2014 y 2015, la llegada de turistas a Segovia se incrementó en un 17,39% y las pernoctaciones en un 23,45% (datos encuesta INE), parece lógico, teniendo en cuenta además que el crecimiento sigue, que no se realice un descuento del 18% a las terrazas de categoría especial, y sí al resto dado que estas últimas son las que tienen mayor incidencia y no se benefician del turismo, amén de que son la gran mayoría de las terrazas de Segovia, cuestión que también pareces haber olvidado».

La embestida de Reguera revela que el Ayuntamiento aporta cerca de dos millones de euros de los impuestos de los segovianos para promoción turística. Bajo esta premisa, el concejal le lanza al presidente de la agrupación dos preguntas en las que cuestiona y duda del compromiso de la AIHS con el fomento del impulso turístico de la ciudad. «¿Es usted partidario de que el sector contribuya a la promoción turística en Segovia? O mejor dicho, ¿cuándo van a colaborar la AIHS institucional y económicamente en la promoción turística?».

Reguera le pide a Duque premura y concreción en su respuesta porque «la sociedad segoviana espera, aunque mucho me temo que va a ser la misma que hasta ahora, la callada por respuesta», le critica el edil.