El Norte de Castilla

Acoso y derribo a un presidente

Emilio Contreras, ayer, en la charla sobre su libro en la asociación La Espiga, en La Granja.
Emilio Contreras, ayer, en la charla sobre su libro en la asociación La Espiga, en La Granja. / A. de Torre
  • Emilio Contreras habla en la asociación La Espiga sobre el libro en el que relata el último año y medio de mandato de Suárez

«Cuando voy en avión y se aproxima a Madrid y dicen desde la cabina que tomará tierra en el Adolfo Suárez, me corre algo por el estómago al pensar que yo estuve allí, trabajando con él, con alguien tan importante al que han puesto su nombre a uno de los grandes aeropuertos sin que nadie haya protestado; es emocionante». Quien así habla, desde las tripas, es Emilio Contreras, periodista y político en aquel tiempo, en el que fue gobernador civil de Ávila y Santander, y que ha escrito el libro ‘Suárez, acoso y derribo’.

A Emilio Contreras prácticamente nada se le ha olvidado. Con una memoria prodigiosa para las fechas, participó ayer en la tertulia que organiza la asociación La Espiga en su sede en La Granja. Allí desgranó la publicación en la que relata la campaña para acabar con Adolfo Suárez y desalojarlo de la Presidencia del Gobierno en los albores de la década de los ochenta. Trescientas páginas que trató de resumir en la conversación y en las cuales cuenta «los testimonios de quienes estuvieron en su entorno».

La idea de un libro de estas características le llegó al periodista cuando se reunió con otros antiguos colaboradores de Suárez por el fallecimiento del expresidente. Hablaron de anécdotas y de aquellos tiempos «pero uno de ellos aseguró que lo peor fue el último año y medio de su mandato, cuando querían derribarlo desde todas partes». «Contaron anécdotas y dije a todos que era nuestra obligación plasmarlo y aunque al principio se opusieron a que lo hiciera, terminaron accediendo», recuerda Emilio Contreras, que deja claro que «esto es un libro de Historia, no de política».

Y el autor comenzó a impartir en la tertulia una lección de unos hechos que parecen recientes, pero ya poseen el poso que otorga el tiempo. La terna para sustituir a Arias Navarro y en la que estaba Suárez –«ese chico, como se lo presentaron al Rey»–; sus malas relaciones con Torcuato Fernández Miranda, mano derecha del monarca; la legalización del Partido Comunista o el terrorismo de ETA fueron asuntos claves en el inicio de la Transición. Contreras habló de estos hitos que marcaron el camino del expresidente abulense y resaltó como sus enemigos más acérrimos y peligrosos a una parte de la banca, las facciones más conservadoras del Ejército y de la Iglesia, amén de la reforma fiscal que poco gustó a los adinerados.

Timidez

«Además Suárez tenía un problema del que poco se habla: su timidez», asegura Emilio Contreras que señala que por ese motivo «evitaba comparecer en el Parlamento, lo que le provocó un gran desgaste». «También –cuenta– tenía terribles problemas de salud bucal, con la mandíbula desencajada, lo que le suponía una fuerte medicación».

Adolfo Suárez terminó por claudicar y presentó su dimisión en enero de 1981. Un mes después en la sesión para su relevo, el 23 de febrero, se produjo el intento fallido de golpe de Estado. Su actitud firme en su asiento de la bancada del Gobierno, mientras varios guardias civiles disparaban al techo del hemiciclo, agrandó su imagen hasta merecer el reconocimiento general.