El Norte de Castilla

No queda más remedio: La Casa de la Moneda tendrá que «convivir con las inundaciones»

Desde la izquierda, Carlos Camuñas, Jesús del Pozo y Andrés Díez, autores del informe del Instituto Geológico y Minero.
Desde la izquierda, Carlos Camuñas, Jesús del Pozo y Andrés Díez, autores del informe del Instituto Geológico y Minero. / A. de Torre
  • Un informe del Instituto Geológico yMinero concluye que el agua desborda la mampara de la cafetería con un caudal de 35 metros cúbicos por segundo

Las inundaciones que se producen en la zona donde se encuentra la Real Casa de la Moneda de Segovia no son un fenómeno nuevo. Las últimas y más graves son del año 2014, cuando el caudal del río a su paso por el monumento fue de 80 metros cúbicos por segundo, lo que provocó que se inundara la cafetería y la sala Jorge Soler, que causaron importantes desperfectos.

Para conocer más sobre esta situación y responder mejor ante estas circunstancias adversas, el Instituto Geológico y Minero de España, organismo dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, ha elaborado, a propuesta del Ayuntamiento de Segovia, el informe ‘La problemática y propuesta de soluciones para las inundaciones en la Real Casa de la Moneda de Segovia’, que fue presentado ayer en la propia Ceca.

La principal conclusión que recoge el informe es que la Casa de la Moneda se seguirá inundando a lo largo de los próximos años por lo que «hay que aprender a convivir con las inundaciones, pero no planteadas en forma de beligerancia», según destacó el director del Departamento de Investigación y Prospectiva Geocientífica del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Juan José Durán.

Los expertos de este organismo estatal han estudiado numerosas posibilidades para conocer mejor este fenómeno que se produce en la cuenca fluvial del río Eresma, con más de 250 kilómetros cuadrados. En el punto concreto de la Casa de la Moneda, el caudal medio del río suele ser de 3’3 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, el problema surge cuando ese caudal se incrementa de forma notable y brusca, que en ocasiones excepcionales ha podido llegar hasta 200 metros cúbicos al segundo, es decir, 60 veces más de lo normal. Es ahí cuando el agua rompe todas las barreras que encuentra a su paso.

Los especialistas han realizado un minucioso análisis de las inundaciones, que les ha permitido saber que el agua saltaría la mampara de la cafetería, la más próxima al río, cuando el caudal sea de 35 metros cúbicos por segundo, es decir, que «en una serie de caudales supuestamente infinita, el agua saltaría la mampara de la terraza de la cafetería con una media de siete años», según detalló uno de los autores del informe, Andrés Díez Herrero.

En ese caso, la previsión apunta a que la inundación afectaría a la terraza. Los expertos del Instituto Geológico Minero también han calculado que si el caudal fuera mayor, el agua también inundaría la planta baja de la cafetería, que con una media de retorno de diez años en vez de siete, el nivel del agua en la cafetería podría ser de 61 centímetros.

Son solo estadísticas y los expertos destacan que la siguiente inundación no tiene por qué ser fija y previsible para el 2021, siete años después de la última registrada, sino que influyen otras circunstancias como los ciclos meteorológicos del paso de frentes Atlánticos por la península, la gestión que se haga del Pontón Alto, que está aguas arriba de la presa, y fundamentalmente, la regulación que tengan los afluentes no regulados del río Eresma.

Colaboración institucional

Estos especialistas también han estudiado las inundaciones que se podrían producir por la filtración subterránea del agua desde el azud y el río a los canales, para lo que han utilizado métodos hidrogeológicos como ensayos de llenado y bombeo y aforo de los canales drenantes. Unas investigaciones que han permitido conocer que, estando los canales cerrados, el agua procede de una filtración que existe en el canal de Herrera, cuyo origen se encuentra «en el agua remansada de azud, que está localizada aguas arribas de la Real Casa de la Moneda», explicó otro de los autores del informe, Carlos Camuñas.

Ante estas situaciones, el informe del Instituto Geológico y Minero ha estipulado una serie de recomendaciones generales para controlar las inundaciones del río Eresma. La principal es que exista una coordinación institucional entre la Confederación Hidrográfica del Duero y el Ayuntamiento de Segovia en materia de gestión del riesgo de inundación para «que no se den de bruces», apuntó Andrés Díez.

Según el informe, debe de existir un «protocolo ágil de comunicación» en emergencias entre ambas instituciones para que los desembalses repentinos que se producen en apenas unas horas puedan ser comunicados y que de esta manera, se «adopten las medidas necesarias».

Otro de las recomendaciones que recoge el estudio es la adecuación del plan de explotación de la presa del Pontón Alto para optimizar su papel en la laminación de avenidas y crecidas.

Con respecto a los canales, la cantidad máxima admitible de agua en el canal debe ser cuando se sitúe en el eje de la rueda inferior del canal, por lo que recomiendan «adoptar una cota de seguridad» con «una gestión de compuertas y bombas para evitar que se supere ese límite», según apuntó el especialista y otro de los responsables del informe, Jesús del Pozo.

De hecho, en el estudio los expertos establecen que si el nivel del río es menor que la cota de seguridad, las puertas del canal pueden estar abiertas, mientras que si es superior, las compuertas de salida deben estar cerradas y sería preciso «bombear hacia el exterior».

Otras propuestas más concretas del informe son el diseño de barreras, materiales y elementos de la arquitectura interior con la finalidad de minimizar los daños. Desde el Ayuntamiento de Segovia se valora este documento como un «estudio interesante por su ayuda», tal y como destacó en su presentación la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero. No obstante, la Casa de la Monedaestá considerado como «el cuarto monumento de Segovia».

De momento, el Consistorio lo que sí tiene pensado es invertir en un generador para «ser autónomos», apuntó la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos.

Ante una situación que se seguirá produciendo a lo largo de los años, es necesario buscar posibilidades que permitan convertir ese defecto en una virtud. En la presentación pusieron el ejemplo de lo ocurrido en el Monasterio de Santa Clara La Vieja, en Coimbra (Portugal), construido en el siglo XIII.

Los expertos destacaron cómo este espacio ha sufrido inundaciones desde el primer momento. Sin embargo, en la actualidad cuenta con un centro de interpretación sobre las inundaciones históricas, donde se puede contemplar hasta dónde ha llegado el agua en las riadas más destacadas. Incluso los productos turísticos que venden hacen referencia directa a esta situación, como camisetas, cuadernos o marcapáginas.

Por eso, aconsejan a los responsables municipales que se den «soluciones imaginativas» de las inundaciones para que puedan ser aprovechadas como recurso turístico.