El Norte de Castilla

Doctor López Gómez: «Hay que beber ocho vasos de agua al día»

El doctor Juan José López (i), el director de Concesiones de Aquona, Jesús García del Valle, y Jaime Rojas, delegado de El Norte en Segovia, antes de la sesión.
El doctor Juan José López (i), el director de Concesiones de Aquona, Jesús García del Valle, y Jaime Rojas, delegado de El Norte en Segovia, antes de la sesión. / Antonio de Torre
  • El Norte organiza en La Alhóndiga una sesión del Foro del Agua con el patrocinio de Aquona y la colaboración del Ayuntamiento

  • El 99% de la población de Castilla y León bebe un agua de buena calidad

Las patologías asociadas al consumo o a la falta de agua pueden ser muchas y, normalmente, ninguna procede del recurso que sale del grifo de las casas porque el agua tratada en las potabilizadoras para consumo humano «es de buena calidad en el 99% de Castilla y León», según dijo Jesús García del Valle, director de Concesiones de la empresa Aquona, patrocinadora de la sesión del Foro del Agua organizada por El Norte en La Alhóndiga, con la colaboración del Ayuntamiento de Segovia y con el doctor Juan José López Gómez, especialista en Endocrinología en el Hospital Clínico de Valladolid, como ponente de la charla sobre la importancia del agua en la salud.

La pregunta de por qué es importante el agua la respondió para iniciar la sesión Jesús García del Valle: «Nos damos cuenta cuando falta o cuando no tenemos la calidad que queremos». Pero lo normal es que el agua que llega a los hogares sea apta para el consumo y de buena calidad, y así ocurre para el 99% de la población de Castilla y León, aseguró, porque «detrás de la sencilla operación de abrir el grifo hay un gran trabajo de profesionales, técnicos y trabajadores para que haya agua en cantidad y calidad suficiente».

Las empresas concesionarias de la gestión del agua y los ayuntamientos trabajan cada día para que sea así, para que se cumpla el objetivo de la Agenda de Desarrollo 2016 de la Organización de Naciones Unidas de que el recurso llegue a toda la población en las mejores condiciones. En España se cumple y, comentó García del Valle, «no sabemos la suerte que tenemos de poder tener agua todos los días», frente a países donde hay gente que cada día tiene que andar kilómetros para obtenerla o donde mueren porque la beben contaminada. Por eso apostilló que «hay que hacer un uso correcto del agua, que no es un recurso infinito».

El doctor López Gómez expuso después que el agua es importante para la salud porque el ser humano es agua en 65% y porque es un elemento esencial para prácticamente todos los mecanismo del cuerpo, y está presente en casi todas las reacciones metabólicas. Aunque los requerimientos varían con la edad y las circunstancias, una persona adulta normal necesita beber al menos cada día el agua que pierde, 35 mililitros por cada kilo de peso, unos dos litros o su equivalente, ocho vasos. Porque el agua se pierde incluso al hablar y por el aliento. Y hay grupos de riesgo que deben beber más, los niños, los lactantes, las embarazadas y los ancianos, porque corren mayor riesgo de deshidratación, o quienes realizan ejercicio físico continuado, que requieren una hidratación constante. El consumo ideal es de entre 1,5 y 2,5 y dos litros al día, el 60% a través de agua y bebidas y el 30% de los alimentos (las frutas y verduras tienen entre un 75 y un 90% de agua, los pescados entre el 65 y el 80% y las carnes entre el 45 y el 65%).

Y aparte del agua que suministran los ayuntamientos, es difícil decir, de forma genérica si hay un agua de mesa embotellada mejor o peor que otra, aunque «no todas son iguales», precisó el médico, y para elegirla hay que considerar que «la mejor es cualquiera que no haga daño», pero valorando la situación y la edad de quien la va a consumir. En opinión del doctor López Gómez tampoco debería afectar a la salud que el agua tenga más o menos dureza, siempre que esté declarada apta para el consumo, y no hay unas aguas minerales embotelladas mejores que otras, salvo que sea aconsejable por alguna dolencia optar por las de mineralización débil.

Así, en España y en Castilla y León, descartado el consumo de agua contaminada por bacterias, protozoos, virus o por la actividad ganadera, la patología asociada al agua que causas más ingresos hospitalarios es la deshidratación. «Este verano hemos visto muchos casos de ingresos por deshidratación de personas ancianas», señaló el doctor López Gómez, quien destacó que el caso contrario, la hiperhidratación asociada a patologías cardiacas o renales es «bastante rara».