El Torreón de Lozoya acoge su primera boda

Un momento de la celebración.
Un momento de la celebración. / El Norte
  • La Fundación Caja Segovia prepara ya la instalación de su museo permanente en las salas del histórico inmueble

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El Torreón de Lozoya va recuperando el pulso. El pasado sábado, albergó en sus instalaciones el convite de una boda, la de Irene y Diego, que inauguró la andadura del inmueble como sede de acontecimientos sociales de carácter privado. Ya anunció en su día la Fundación Caja Segovia que tenía intención de alquilar el Torreón para eventos y celebraciones sociales de todo tipo. Este ha sido el primero, pero hay concertados dos banquetes nupciales para el próximo año: «No es el primer acontecimiento que el Torreón acoge, pero sí el primer banquete de boda, y no será el último. No obstante, no queremos desvirtuar el fin del Torreón, que es cultural. Nuestra idea es que sea un edificio sostenible, cuyo funcionamiento pueda autofinanciarse y ayude a financiar la actividad social y cultural de la entidad», explica el coordinador cultural de la Fundación Caja Segovia, Rafael Ruiz. «El alquiler para bodas y eventos sociales es algo complementario, aunque, por otra parte, va estrechamente ligado a esa forma de vivir la cultura y el patrimonio que existe en Segovia. Los segovianos estamos muy acostumbrados a desarrollar nuestra actividad diaria, nuestra vida cotidiana, en espacios monumentales, antiguos palacios, etcétera... Y es esa vida la que garantiza la conservación del patrimonio histórico. Es el espíritu que nos guía», añade Ruiz.

La entidad heredera de la Obra Social y Cultural de la extinta Caja Segovia trabaja en la musealización de las estancias superiores del Torreón, que albergarán buena parte del patrimonio artístico que Caja Segovia dejó. Las escasas obras que debían acometerse para adaptar los espacios están prácticamente terminadas: «Queda pintar y montar el museo, pero vamos despacio; nos hubiera hecho ilusión poder inaugurarlo este año, pero vamos muy justos, aunque tampoco nos preocupa. Lo importante es hacerlo bien», apunta el coordinador de la Fundación Caja Segovia.

Resultará imposible reunir en el Torreón el vasto patrimonio artístico acumulado por la antigua Caja Segovia a lo largo de su existencia –son más de 3.500 obras de arte– pero sí habrá una gran parte. El museo ocupará la planta noble del edificio y los antiguos dormitorios. También se quiere facilitar a las visitas la subida a la torre, donde puede contemplarse una impresionante panorámica de la ciudad, pero antes hay que adaptar las escaleras a la normativa, pues es imposible instalar un ascensor.

La boda de Irene y Diego resultó un éxito. Los contrayentes alquilaron el Torreón (la tarifa por actividad es de 900 euros) y organizaron el catering por su cuenta. La noche era espléndida y el banquete se celebró en el patio. «A la boda acudió mucha gente de fuera que desconocía el lugar y quedó encantada», desvela Rafael Ruiz.