El Norte de Castilla

Patatas en el fin de fiestas de El Salvador

Reparto del guiso de patatas la noche del martes en el atrio de la iglesia de El Salvador.
Reparto del guiso de patatas la noche del martes en el atrio de la iglesia de El Salvador. / M. Rico
  • El popular barrio cuellarano cierra sus festejos de la Virgen de la Palma con el reparto de un millar de raciones del rico guiso

Tras un fin de semana de intensa actividad, en el que no faltaron la música y los actos litúrgicos, el popular barrio de El Salvador cerró la noche del pasado martes sus fiestas repartiendo cientos de raciones de un guiso de patatas con carne, toda una tradición en el calendario de los cuellaranos, a la cual también se unen vecinos de distintos puntos de la comarca.

La actividad comenzó en torno a las cuatro de la tarde, cuando comenzó la tradicional pelada de patatas. Varios voluntarios se afanaron durante horas para pelar las protagonistas del guiso, pero también en preparar el resto de los ingredientes: decenas de kilos de pimientos rojos y verdes, cebollas y ajos que, junto a más de 70 kilogramos de carne y una docena de litros de aceite, varios puñados de sal y pimentón, y el atrio de la iglesia de El Salvador se convirtió en una gran cocina.

Tras los primeros preparativos, comenzaba el encendido de las hogueras, los primeros sofritos y calentar el agua para cocer los 400 kilos de patatas, que un año más fueron donados por la cooperativa Glus I. Poco a poco los vecinos del barrio también fueron preparando la infraestructura: mesas y tableros para que los asistentes tuvieran un lugar donde degustar el guiso, varios tableros más para la zona de reparto, vallas para encaminar la larga cola que se suele formar…

Concentración de dulzainas

En torno a las nueve y media eran ya varias las decenas de personas que esperaban ansiosas con su plato y su cuchara para ser los primeros en poder degustar el rico plato. Su espera y la de los vecinos del barrio estuvo amenizada por la música tradicional, que en esta ocasión llegaba desde los sonidos de la XVIII Concentración de Dulzaina y Tamboril que El Salvador organiza anualmente con motivo de este reparto de patatas con carne.

Poco a poco, las decenas de personas se fueron convirtiendo en cientos, y todas ellas pudieron degustar su plato de patatas con carne, acompañado de un pedazo de pan (se repartieron casi seis sacos de barras) y de un vaso de vino (se prepararon más de 100 litros). El reparto, que comenzó a las nueve y media, finalizaba en torno a las once, cuando todos los voluntarios que se habían encargado de la organización, cocina y entrega de las raciones (que casi alcanzaron el millar) pudieron descansar y degustar un merecido buen plato del guiso de patatas con carne de los vecinos del barrio de El Salvador, con lo que se ponía el punto y final a unas fiestas marcadas por la diversión y la compañía de buena temperatura.