El Norte de Castilla

Miles de personas acuden al Santuario de El henar para festejar la Solemnidad de la Virgen

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Los romeros rodean a la Virgen del Henar al comienzo de la procesión. / M. Rico

  • Con gran afluencia de romeros en la procesión, la devoción fue patente toda la jornada

Un año más el Santuario de Nuestra Señora la Virgen del Henar, su pradera y todo su entorno se convirtieron en el centro de devoción y fervor de la región, gracias a la celebración de la Solemnidad de Nuestra Señora y su tradicional romería popular, que atrajeron hasta el lugar a decenas de miles de personas que participaron en los diversos actos de la jornada, centrados en la procesión. Muchos de los fieles llegaron de todos los puntos de las provincias de Segovia y Valladolid, pues son muchos los pueblos que la tienen como patrona, y acudieron ya hasta el santuario durante la tarde del sábado, para honrar a la Virgen en la Solemne Vigilia y el tradicional rosario de antorchas, en el que más de un millar de personas iluminaron la pradera situada frente al Santuario con sus velas.

A lo largo de toda la noche y la madrugada del domingo fueron muchos los fieles que fueron recibidos en el Santuario, pues decenas de ellos llegan andando de distintos puntos de la comarca, especialmente de municipios de las provincias de Segovia y Valladolid. Para dar cabida a todos ellos y a los miles que irían llegando a lo largo de la jornada, el Santuario abrió sus puertas temprano, comenzando a las 8:00 horas la celebración de misas y confesiones, que se celebraron casi a cada hora hasta las 19:00 horas, con el fin de evitar aglomeraciones.

Uno de los actos centrales de la jornada, cuando ya la pradera se había llenado de fieles, fue la Misa Mayor de Campaña, presidida por la imagen de la Virgen y que un año más fue seguida por cientos de personas, muchas de las cuales instalaron sillas en el lugar para poder participar de forma más cómoda en la liturgia. Muestra del fervor que se siente por la imagen del Henar es la gran cantidad de fieles que un año más participaron en esta eucaristía, que estuvo acompañada de cánticos y poesías en honor a la Virgen.

Minutos antes de las 13:00 horas llegaba uno de loso momentos más esperados por los fieles. Tras concluir la misa, la imagen de la Virgen se acercaba hasta su carroza, que se situaba frente a la puerta principal del Santuario, donde decenas de fieles esperaban para poder acompañar la imagen durante la procesión. Nuestra Señora se llenaba de flores y de niños que acompañan la talla durante unos metros del recorrido, mientras, al son de las dulzainas y tamboriles y las danzas típicas, se iniciaba la procesión.

Cientos de personas acompañaron a la Virgen durante estos primeros metros y decenas de ellos no pararon durante todo el trayecto, que se prolongó durante más de dos horas, de bailar las danzas tradicionales, que se suelen realizar mirando de frente la imagen. También muchos de ellos bailaban portando las tradicionales tejoletas, mientras que otros lo hacían con castañuelas. Entre jota y jota, la imagen avanzaba unos metros, siempre rodeada por un cordón de seguridad formado por voluntarios, que impide las aglomeraciones junto a la imagen de la Virgen. En los descansos, entre gritos de ¡viva la Virgen del Henar! Y ¡viva la Morenita!, como se denomina popularmente a la imagen por el color tostado de su piel, muchos padres aupaban a sus hijos hasta la carroza, una tradición que se realiza desde hace decenas de años con el fin de que Nuestra Señora les proteja y cobije bajo su manto.

Tras más de dos horas de baile y cientos de fieles a su alrededor, la imagen de Nuestra Señora del Henar llegaba de nuevo a las puertas del Santuario, donde, con una alta temperatura, era despedida por una multitud que unía sus voces entonando la Salve Popular, en uno de los momentos más emotivos del día. Minutos después la imagen regresaba al templo en andas.

En el Camarín

Mientras la talla de la Virgen presidía la misa de campaña y era venerada en la procesión, cientos de fieles visitaban la imagen original en su camarín. Fue el año pasado cuando los padres Carmelitas de El Henar decidieron que fuera una copia la que saliera en procesión, debido al deterioro que la misma producía sobre la talla original. Todo ello no resta ni un ápice de fervor a los actos religiosos y sí suma muchos más visitantes al camarín de la Virgen, donde a lo largo de toda la jornada se registraron numerosas visitas.

Muchos de los fieles que se acercaron a ver a la Virgen también tuvieron la oportunidad de besar su medalla y visitar la sala de exvotos, una sala gemela a la sacristía dedicada en otro tiempo a las ofrendas de promesas realizadas a la Virgen. Hoy este asunto ha quedado reducido a un pequeño espacio testimonial, y fotografías y ofrendas de fieles conviven con vitrinas donde se exponen antiguos mantos de la Virgen, coronas, ropas de altar, vasos sagrados y otros objetos.

Otro de los puntos de referencia de la romería es la fuente del Cirio, lugar donde, según la leyenda, se encontró la imagen de la Virgen después de que ésta se le apareciera a un pastor. Esta historia cuenta que la talla fue traída desde Antioquía en el año 67 y que fue enterrada ante la invasión musulmana y que no fue hasta el año 1580 cuando fue hallada. Sin embargo, los datos históricos sitúan la imagen románica en el siglo XII. Perteneció a un poblado desaparecido que llevaba el nombre de Santa María del Henar. A partir del siglo XVII y durante el XVIII su devoción alcanzó gran renombre, debido a lo cual comenzó a edificiarse el Santuario. En el año 1621 el Papa Gregorio XV concedió la festividad del Henar el domingo anterior a San Mateo, fecha que aún hoy se mantiene. En el año 1924 la Orden del Carmen se hace cargo del Santuario, también hasta la actualidad.