El Norte de Castilla

«El folclore tiene que avanzar, no podemos quedarnos solo con las versiones»

Pablo Zamarrón, con su libro ante la Catedral de Segovia.
Pablo Zamarrón, con su libro ante la Catedral de Segovia. / Antonio de Torre
  • El músico y folclorista segoviano presenta el libro que ha escrito sobre las representaciones de instrumentos y músicos en los elementos de la Catedral de Segovia

‘Iconografía Musical de la Catedral de Segovia’ es el título del libro escrito por el musicólogo Pablo Zamarrón. En él trata de dar a conocer a través de varias fotografías, hechas por Ricardo San Frutos, todas las representaciones musicales que se encuentran en el interior de la Catedral. La publicación ya está en las librerias y en ella Pablo Zamarrón ha incluido más de 400 fotos que ilustran y complementan el texto. Zamarrón ha llevado a cabo un extenso proceso de documentación. El músico y ahora escritor también da una vista general del folclore en la actualidad.

–En primer lugar, ¿de qué trata el libro?

–Es un estudio sobre las fuentes iconográficas musicales que existen en el edificio de la Catedral de Segovia. Se tratan las representaciones de música y de danza que hay en cualquiera de los soportes que existen, ya sean reatablos, vidrieras, piedras claves, tapices, indumentaria religiosa, etcétera.

–¿Cómo le surge la idea de hacer este libro?

–Yo llevo mucho tiempo detrás de los instrumentos, de la organología, estudiándolos, y un día en las cajas de los órganos de la Catedral había muchos ángeles con mucha variedad de instrumentos musicales y digo, mira pueden valer de ejemplos para estudiar los instrumentos y contarlo en los colegios. Luego empecé a indagar, a investigar, pedí permisos, me dieron muchas facilidades y se fotografió todo lo que fue apareciendo. Y aquí está el libro con más de 400 fotos y alrededor de unos 300 instrumentos musicales estudiados.

–Como bien dice ha estado investigando, se ha ido documentado, ¿cómo fue ese proceso?

–Es un periodo en primer lugar de recoger datos y buscar las representaciones de escenas musicales y posteriormente, si por ejemplo es una pintura, averiguar quien la pintó, de qué época es, identificarlo por así decirlo. He ido estudiando los instrumentos que iban apareciendo, sus características, si es un arpa, ver las cuerdas que tiene, y lo que puede significar.

–¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde que ideó el proyecto?

–Desde que me surgió la idea han pasado unos diez años, pero no he estado ahí en cuerpo y alma todo este tiempo, porque me han ido surgiendo otro tipo de cosas, pero sí he tardado bastante tiempo. Todo el que lo adquiera, verá lo mucho que hay.

–¿Cómo cree que será la acogida entre el público?

–El libro ya está en las librerías y gente que ya lo ha visto y leído comenta que no puede ser mejor. Tiene un formato muy bueno, se lee bien y aunque sean temas de música puede interesar a cualquier persona. Además, aparte de los temas de iconografía he ido entrelazando cosas prácticas; quiero decir, si yo hablo de una chirimía luego comento que se utilizaba en la Catedral y cómo cobraban por tocarla, son historias de esos instrumentos en la misma Catedral.

–¿Es la primera vez que se embarca en escribir un libro?

–En algo tan serio sí; he colaborado en otros libros, pero mío solo sí, lo de mío entre comillas porque las fotos las ha hecho un amigo, Ricardo San Frutos, y además unas fotos de muy buena calidad. Y en principio sí es la primera obra mía, por cierto editada por la Catedral de Segovia y el Ayuntamiento de la ciudad.

Acaba de mencionar al fotógrafo del libro, Ricardo San Frutos, ¿cómo surgió esa unión para realizar el libro?

Conozco a Ricardo desde hace muchos años porque es de un pueblo cercano al mío, tenemos mucha amistad y en las reuniones de folclore siempre nos veíamos y hablábamos. Sabía que hacía unas fotos preciosas y se lo propuse. No fue fácil porque él aparte tiene otro trabajo, y está sujeto a unos horarios y algunos días era muy complicado hacer el trabajo en la Catedral, no siempre se podía.

–¿Cuál es su percepción del panorama musical en Segovia y en especial del folclore?

–Pienso que la música en Segovia está en buen momento, están surgiendo muchos tipos de música. Sobre el folcore puedo contar que a través de los programas de la Diputación que llevan música a los pueblos de la provincia, se ve mucho folclore tradicional, de raíz.

–¿Cree que el folclore tiene alguna necesidad?

–Habría que mimarlo mucho más, aunque nosotros debemos también darle una mayor profundidad, no podemos quedarnos en la cascarilla externa y no podemos quedarnos con versiones de canciones. Hay que romper con eso. En mi grupo no hacemos ninguna versión, queremos algo inédito, una aportación. No me parece mala opción versionar, pero pienso que nuestra idea es más interesante.

–Aparte de toda la promoción del libro, ¿tiene algún otro proyecto entre manos?

–He empezado un gran proyecto, aunque ahora tengo un paréntesis porque me han encargado un capítulo sobre la indumentaria y la tradición oral de un libro más amplio, y espero terminarlo pronto para seguir ese gran trabajo que es ‘El Cancionero del Carracillo’, en el que llevó también años trabajando, recopilando datos, entrevistando a gente por la comarca donde está mi pueblo, Arroyo de Cuéllar. Hace nada empecé a transcribir la música, y a escribir algo más de lo que ya tenía, y este sería mi futuro trabajo.

–Por último, ¿qué trascendencia puede tener el libro de la Catedral?

–Bueno, este trabajo puede ser importante porque puede significar una manera de conocimiento en el papel de la música que a lo largo de los siglos se ha venido practicando o tiene incidencia en la Catedral, y también puede completar los estudios acerca de la música, por un lado los instrumentos, por otro los archivos musicales, que son muchísimos, y luego la música representada que sería la iconografía musical.