El Norte de Castilla

«Quiero llevar alegría y felicidad con mi música, es el lenguaje de la esperanza»

Jairo Perera, cantante del grupo Muchachito.
Jairo Perera, cantante del grupo Muchachito. / Marta Pérez
  • El grupo Muchachito, que lidera Jairo Perera Viedma, genera tanta expectación entre el público navero y el de toda la provincia

Liderados por el carismático Jairo Perera, el concierto del grupo Muchachito, el próximo viernes día 23 en la Plaza Mayor de Nava de la Asunción, está generando una gran expectación. El grupo barcelonés se encuentra acabando su gira de conciertos que les ha llevado por toda España presentando su quinto disco de estudio, ‘Jiro’.

–¿Por qué ha costado tanto sacar ‘Jiro’, su último trabajo?

–Meterte en un disco es un embolado muy grande, y más en estos tiempos que vivimos que son como en la época de la imprenta cuando el que ganaba el dinero era el que hacía las impresiones y no el que escribía el libro. Los que sacan un beneficio del disco, son los soportes tecnológicos y no nosotros que somos los que pagamos a los trabajadores. Es una etapa muy nueva y distinta para mí. Paré con el Bombo Infierno, llevaba mucho tiempo siendo el director de esa casa de locos y también tenía ganas de viajar y de hacer cosas distintas. El último trabajo había sido un disco homenaje a un compañero con el que toque durante quince años, Melón Maguilaz, que nos dejó muy pronto, se nos fue en 2012. Y después de eso, hubo un tiempo que no quise pasar por el estudio, no tenía muchas ganas de meterme en un disco pero ha sido más por los amigos que me decían que hiciera un disco ya. Y aquí está ‘Jiro’.

–¿Qué han hecho todos estos años?

–Tanto Ratón como yo, después de estar diez años en bandas numerosas, cada uno con diez y siete más a su lado, de repente hemos estado haciendo conciertos estos cinco años con dos guitarras, un bombo y un cuadro. Con esto hemos viajado por todo el mundo, con una historia muy distinta. Hemos podido visitar países como Brasil, Colombia, Argentina, Chile y también de Europa, como Italia. Ese tipo de formación, te permite viajar mucho. Es hacer música de baile con dos guitarras y el pie en el suelo.

–¿Qué destacaría de ‘Jiro’?

–En él se ve claramente para donde estoy tirando musicalmente, me apetecía mucho recuperar la parte eléctrica y jugar a otros juegos distintos. Temas como ‘Te perdí’ son claramente por la onda musical que me apetece seguir. El concierto es diferente, tiene el mismo espíritu porque la banda tiene un espíritu muy parecido al Bombo Infierno en compañerismo máximo y en alegría, pero después es muy distinto porque yo voy muy liberado, no llevo cosas en los pies y estoy bailando mucho, Santos lleva una parte más tecnológica a base de pantallas. Ya no llevamos el lienzo, es un paso hacia la tecnología, donde se baila mucho y yo me siento más cómodo.

–Llevan bastantes conciertos con esta gira. ¿Cómo se está desarrollando?

–Lo primero que se tenía que conseguir era ese espíritu que había con Bombo Infierno. Una vez conseguido el resultado está siendo muy bueno, la gente lo pasa muy bien incluso con las cosas que les proponemos nuevas, como las canciones antiguas que les hemos dado una vuelta y lo están recibiendo con mucha alegría y cariño. Estoy muy contento, sorprendiéndome y bailando más que nunca.

–Muchachito sorprende en cada concierto, no hacen dos conciertos iguales.

–Bueno, eso también es por un defecto de fábrica, soy incapaz de seguir un orden. En esta gira lo hemos intentado pero se me hace imposible seguir un orden. Miro la lista, hablo con la gente, me quito el sudor y me salto dos canciones. Así que en Bombo Infierno decidimos no poner lista, me decían que yo empezara y el resto ya me seguiría, pero más por un error de fábrica que yo poco a poco he ido sacando partido. Es como poner música, hay que saber qué canción pega más en un momento u otro.

–Decía en otra entrevista que «la gente necesita alegrías». ¿Es lo que quieren transmitir en sus conciertos?

–Pues sí, porque ya estamos cansados de desgraciados y de toda la desfachatez que asumimos día a día que no sé hasta cuando la aguantaremos. Es muy importante que haya un soplo de aire fresco por algún lado y que nos riamos y que seamos felices. Esa es mi lucha, la felicidad y la alegría y la que yo quiero llevar a todos los sitios, la música es el mejor lenguaje para tener esperanza.

–El concierto en Nava de la Asunción lo organizan los jóvenes de la comisión de peñas. ¿Qué le parece que se tomen estas iniciativas?

–Me parece formidable. Yo soy un gran admirador de mi ciudad, de Santa Coloma y es un poco por eso. No solo sirve quejarnos, está bien pero también tenemos que hacer, hacer más que hablar. Es una alegría ver que hay gente joven que toma iniciativa por cariño a su pueblo, lo veo también en mi barrio, los colectivos vecinales. Lo veo muy interesante y me motiva más para ir a tocar.

–¿Cómo definiría la evolución que ha tenido el grupo en estos años?

–Nunca he tenido un plan o una meta ansiosa a la que llegar. Mi evolución es muy natural, yo siempre he funcionado con la filosofía ‘Tetris’, las que veo llegar, las coloco. Intento que quien esté a mi lado se sienta querido e igual de importante que yo. Hay que saber improvisar.

–A nivel personal, ¿qué queda de aquel cantante que empezó cantando en la calle, luego en bares y ahora en grandes conciertos?

–Soy exactamente el mismo. Han cambiado cosas a mi alrededor, pero hay cosas personales que las tengo muy marcadas desde pequeño y no las he cambiado. No tengo necesidad de cambiar. Uno de los poemas que más me gustan es uno de Miquel Marti i Pol que lo canta Kiko Veneno en la canción ‘No pido mucho’ y dice algo así como: «No pido mucho, poder hablar sin cambiar la voz, caminar sin muletas, hacer el amor sin tener que pedir permiso, escribir en un papel sin rayas». Es lo único que he perseguido toda la vida, poder ser natural, poder ser yo. Quizás podría haber ganado más dinero de otra forma pero para mí es importante. Es importante tener una personalidad clara y firme.

–Por último, ¿qué le diría a todos los que tienen pensado ir a verles en Nava de la Asunción?

–Deseo que todo el mundo de Nava esté feliz esa noche y que todo aquel que venga solo o sola se vaya acompañado al final.