El Norte de Castilla

El mal estado de un camino pone en riesgo la continuidad del vuelo libre

El camino que lleva a la zona del despegue.
El camino que lleva a la zona del despegue. / El Norte
  • El Club de Parapentes de Arcones reclama arreglar el sendero que une el pueblo con la zona de despegue

A unos diez kilómetros del pueblo de Arcones, existe una zona de despegue para vuelo libre en la que durante muchos años cientos de deportistas nacionales e internacionales han iniciado sus vuelos. Desgraciadamente, esta zona ha perdido mucho y ya son muy pocos los que suben allí para poder volar. El presidente del Club de Parapentes de Arcones, Jesús María Sánchez, afirma que «el problema es el camino para llegar a la cima, que es casi inaccesible». Los vehículos no pueden subir, y es de verdadera necesidad, puesto que ambulancias y autos con material tienen que estar ahí arriba por lo que pueda pasar. «Es lamentable que una ambulancia no pueda subir a atender a un posible herido», dice el presidente de la agrupación.

Son años los que el club lleva quejándose por la condiciones del camino. «Después de cuarenta años haciendo vuelo libre aquí, el camino está en unas condiciones nefastas, tercermundistas, con mojones, con caídas de agua, está hecho una pena», sostiene. El camino es una vía pública que permite el acceso a todo el que quiera subir. Sánchez lleva tiempo pidiendo la ayuda del Ayuntamiento de Arcones. «La alcaldesa tiene la voluntad de ayudarnos, pero no posee más apoyos, por lo que es muy difícil conseguir hacer algo», cuenta el presidente. Según Sánchez, hace poco se consiguió, a través de la alcaldesa, que acudiera una máquina niveladora para arreglar las peores partes del camino, «pero el mismo concejal de Deportes del Ayuntamiento, compañero de la alcaldesa, echó para atrás esta máquina, incorporando una más pequeña que se rompió nada más empezar, y al final no se hizo nada», asegura. Desde el club no solo miran por ellos, sino por el turismo de Arcones, que podría beneficiarse con la llegada de más deportistas y mejorar la situación económica del pueblo, «pero con el camino así es muy difícil que los turistas quieran venir a realizar sus vuelos».

Los vuelos que se hacen no implican ningún tipo de ruido ni molestia para los vecinos de Arcones, puesto que solo se utilizan parapentes y aladeltas. Los parapentes se pueden llevar en las mochilas doblados, pero para subir las aladeltas es necesario subirlas con un vehículo. «Unos turistas belgas que vinieron para poder volar aquí con su aladelta se marcharon llorando por recorrer tantos kilómetros para luego no poder ni subir a la cima para despegar», señala el presidente.

Por el camino se encuentra una caseta que lleva construida más de veinte años y que actualmente se encuentra inutilizada. «Se podía utilizar como camping, alojamiento para los deportistas que vengan, para poder asearse y alojarse; hace siete años se realizó un campeonato y muchos tuvieron que alojarse en la misma ciudad de Segovia», indica Sánchez.

Antiguamente existía el Club de Vuelo Libre de Segovia, pero poco a poco se ha ido disolviendo. Este club realizaba distintos eventos por la provincia; incluso dieron clases a alumnos de vuelo libre durante el verano, porque era una época en la que parecía que el vuelo libre cogía un mayor impulso, pero poco a poco ha caído en picado. «Junto a Jorge Soler, presidente del extinto club, dimos clases a cuarenta y cinco personas y es una lástima que ya no se haga», afirma Jesús Sánchez.

En representación del Club de Parapentes de Arcones, Jesús Sánchez comunica que «vamos a enviar una carta oficial a la alcaldesa de la localidad para ofrecer nuestro descontento y que se arregle el problema de una vez por todas».