El Norte de Castilla

¡Viva Santa Marta!

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La santa, en andas. / A. de Torre

  • Los camareros de Segovia celebran la fiesta de su patrona con homenaje a Víctor Barrio incluido

Los camareros segovianos festejaron este miércoles por todo lo alto la patrona del gremio, Santa Marta. Lo hicieron con la misa en San Millán, la procesión y la subasta de las andas, el desayuno, el desfile de carrozas, la comida de hermandad y la becerrada, que no faltó en la tarde calurosa de un septiembre con unas temperaturas fuera de lo normal. La fiesta siguió, pues, el patrón de años anteriores, aunque ayer también sirvió para rendir homenaje a Víctor Barrio, el torero segoviano fallecido el pasado 9 de julio en Teruel. La Asociación de Camareros de Segovia y su Provincia descubrió una fotografía en la fachada de la taberna taurina Volapié, en la calle de Cervantes. Al acto acudieron los padres del malogrado matador, Joaquín y Esther, que recibieron de manos del presidente de la asociación, Pablo Martín, una composición fotográfica con imágenes de su hijo y un óleo de motivos taurinos obra de Lope Tablada.

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  • Los camareros de Segovia celebran su fiesta

De esta manera agradecieron los camareros de Segovia el apoyo que Víctor Barrio siempre les brindó. El torero de Grajera era socio del gremio y dirigió la lidia de las últimas becerradas. «Víctor nos ayudó a que el festejo no desapareciera, hace ya algunos años, cuando estuvo a punto de ser suspendido, de manera definitiva, por la falta de recursos económicos», recordó el presidente de la Asociación de Camareros de Segovia y su Provincia, Pablo Martín.

Tras la comida de hermandad en la que se reconoció a cuatro profesionales de la hostelería (fueron Ernesto Carabias, Felicísimo Plaza, Mariano Rodríguez y José Luis Gómez Palacios, Piculi), la plaza de toros acogió la tradicional becerrada, que resultó algo accidentada, pues la primera vaquilla propinó un formidable revolcón a Luis Carlos Sanz, El Pita, barman de La Cava y presidente de la Asociación de Barman de Segovia. El Pita fue trasladado rápidamente a la enfermería, de donde salió con varios puntos de sutura en el rostro.

Por lo demás, el alma de la fiesta volvió a ponerlo el grupo La Talanquera, que ya tiene más de cincuenta socios. Ellos son los responsables del desayuno que se celebra tras la procesión y ponen el colorido y la alegría.