La nueva planta de Bezoya en Ortigosa estará a pleno funcionamiento en 2018

Estado de las obras de la nueva planta, que se construye junto a la original, levantada en 1972.
Estado de las obras de la nueva planta, que se construye junto a la original, levantada en 1972. / Óscar Costa.
  • El proyecto para sustituir las actuales instalaciones, situadas al lado, supone la creación de una treintena de puestos de trabajo, veinte de ellos directos

Para la campaña de 2018 estará a pleno funcionamiento la nueva planta embotelladora que el grupo Calidad Pascual, propietario de la marca de agua Bezoya, construye junto a la ubicada en el municipio de Ortigosa del Monte. La actual, levantada en el año 1972, «se ha quedado caduca», explica Vicente Rincón, director técnico de Aguas Minerales Bezoya y director de la división industrial de aguas de la compañía, quien indica que todavía no hay una decisión sobre el uso que se dará a las viejas instalaciones una vez se realice el traslado. «Se quedarán en ‘stand by’, sin operatividad, hasta que la compañía adopte la decisión oportuna. No sé si en el futuro pueden utilizarse para algo, ya que el derribo sería muy costoso». El grupo destinará a esta planta la mayor parte de los 18 millones de euros de inversión previstos este año en Castilla y León.

Las obras comenzaron el pasado febrero y en la parcela donde se está levantando la nueva factoría, que ocupará una superficie de 14.000 metros cuadrados, ya se puede apreciar un gran volumen de obra. Los plazos que maneja el grupo sitúan en abril de 2017 la conclusión de la obra civil, y desde esa fecha y hasta finales de ese año se llevará a cabo el equipamiento y el traslado de la maquinaria.

Bezoya cuenta con dos líneas de envasado de 1,5 y 5 litros y en la actualidad su actividad supone alrededor de un 20% de la producción del grupo. La facturación anual alcanza los 107 millones de euros. La construcción de la nueva planta repercutirá en la creación de empleo. De hecho, el proyecto de la nueva factoría, en la fase de formación de trabajadores, ha supuesto ya este año quince nuevos contratos indefinidos, que han elevado la plantilla hasta los 65 empleados.

Según los datos facilitados por Vicente Rincón, está previsto que las nuevas instalaciones generen una veintena de nuevos puestos de trabajo en plantilla y alrededor de una quincena indirectos. Entre estos últimos estarán los de control de acceso, vigilancia y limpieza externa.

La nueva planta, que cuenta certificación medioambiental, dispondrá de equipos más modernos y mayor control de calidad. El director técnico de Aguas Minerales Bezoya destaca que la factoría que se está construye al lado de la original «aportará muchísimas mejoras en las condiciones de habitabilidad para los trabajadores, tanto medioambientales como ergonómicas».