Alerta por la jubilación de cuatro de cada diez médicos de familia en los próximos cinco años

Puesto de información en el centro de salud de San Lorenzo. Antonio de Torre
Puesto de información en el centro de salud de San Lorenzo. Antonio de Torre
  • Los datos del estudio presentado por los colegios oficiales «avecinan un grave problema»

«De aquí a cinco años se jubilarán 65 médicos de familia, la mayoría con la plaza en propiedad». El dato que cita el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Segovia está extraído de un reciente estudio presentado por los órganos profesionales de Castilla y León, el cual vaticina poco menos que una avalancha de bajas de efectivos motivadas por haber cumplido la edad estipulada para el merecido retiro laboral. Ese aluvión no solo afecta a la provincia, sino que se extiende a las plantillas activas del primer nivel asistencial a lo largo y ancho del territorio autonómico; aunque las áreas de salud más damnificadas son, por este orden, las de Salamanca, Ávila, Valladolid Oeste y Segovia. Son las que presentan las mayores proporciones de personal a las puertas de la jubilación.

«El problema que se plantea para la Consejería de Sanidad es tremendo porque sus responsables tienen que ver cómo responder a las vacantes que se generarán», avisa el presidente colegial segoviano, Enrique Guilabert. Si se echa mano de la calculadora, en la red provincial de centros de salud y consultorios trabajan 130 facultativos especialistas en Medicina Familiar que además son titulares de la plaza. A los que hay que sumar 42 galenos en situación de interinidad; nueve pediatras de Atención Primaria, y otros seis más interinos; cuatro médicos de familia que pasan consulta pediátrica; 41 médicos de área que conforman una plantilla ‘volante’ que Sacyl utiliza a lo largo del año para reforzar la labor de los titulares, sobre todo a la hora de cubrir las guardias y suplir las ausencias por vacaciones, bajas y otros permisos; y, por último, hay que añadir 21 puestos eventuales.

El estudio de los colegios oficiales de Castilla y León se fija sobre todo en los propietarios de la plaza y en los interinos. A partir de ahí, el 38% de los facultativos de cabecera que desarrollan su labor asistencial en la provincia dejarán de prestar servicio de aquí al año 2021. «Aunque lo parezca, no estamos tan lejos», advierte Guilabert. Al otro extremo se sitúa Zamora, que goza del personal más joven de la región.

Lo cierto es que la profesión está en alerta. Ojo avizor de los próximos movimientos oficiales porque el tiempo apremia. El progresivo envejecimiento de las plantillas y el déficit de relevos hacía intuir esa amenaza que ahora los estamentos colegiales han cuantificado. En Castilla y León, el cálculo dice que más de 600 efectivos cesarán su actividad por jubilación.

El potencial conflicto laboral está sobre la mesa de negociación con la Junta de Castilla y León. Lo grave es que el calendario pasa hojas, desgrana semanas, meses... y no hay ninguna solución concreta, lamenta el presidente segoviano.

Un modelo «perverso»

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) se sentó con la Consejería de Sanidad para tratar este asunto y el de las polémicas acumulaciones de cupos, que se alza como otra de las quejas principales del colectivo. Incluso, se fijó fecha para una concentración en Valladolid, el 26 de enero. Poco antes se desconvocó ante la promesa de la Administración regional de consensuar una solución al problema.

De momento, todo sigue igual. Ha habido un paréntesis por las elecciones sindicales de la semana pasada; pero la organización profesional no descarta volver a la carga reivindicativa si la Junta no da una respuesta convincente para poner coto a «la tremenda acumulación de trabajo, especialmente en los centros de salud de las zonas urbanas».

Las sobrecargas se han dejado notar sobre todo en las fiestas navideñas y semanas posteriores. La incidencia fue mayor en las zonas urbanas, aunque los entornos rurales, ya de por sí expuestos a esas acumulaciones, no se libraron. Las consultas programadas durante los días que un médico se cogía de asueto eran cubiertas por compañeros, generándose una espiral «perversa que fastidia la calidad de la Atención Primaria», critica Enrique Guilabert.

Más calidad y menos cantidad

Al responsable segoviano es lo que más le preocupa: que esas carencias del sistema hagan mella en la excelencia de la asistencia, porque «la calidad ha de estar por encima de la cantidad» de pacientes que un profesional es capaz de atender en una jornada laboral que se extiende más allá de las 37,5 horas semanales, añade el presidente.

Los Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León reclaman a los responsables de la consejería la instauración de un plan a largo plazo que cubra «con garantías» las bajas por jubilaciones que se avecinan en la comunidad autónoma.