Participantes en el curso organizado por la Iniciativa Social de Mujeres Rurales (Ismur).
Participantes en el curso organizado por la Iniciativa Social de Mujeres Rurales (Ismur). / M. Rico

El humor genera autoconfianza

  • La presidenta de Ismur destaca el «papel vital» de las féminas en el medio rural

El desarrollo personal parte de la decisión de querer hacer algo distinto con nuestras vidas, algo motivante, y estar dispuestos a realizar un cambio personal para no perder las oportunidades que se presentan en la vida. Bajo esta premisa, y en el marco del curso ‘Liderazgo femenino’, la Iniciativa Social de Mujeres Rurales (Ismur) ha desarrollado en Cuéllar y Olombrada sendos talleres para fomentar el desarrollo personal de las mujeres del medio rural segoviano.

Medio centenar de mujeres, tanto empleadas como desempleadas, han participado en esta iniciativa, formando parte de los talleres basados en un conjunto de técnicas profesionales que facilitan los procesos de transformación y tratan de conseguir que las personas adopten nuevas formas de pensamiento que les ayuden a generar nuevos comportamientos y actitudes que reviertan en una mayor calidad de vida y en el logro de los objetivos personales. Las sesiones y dinámicas del programa, que se han desarrollado en la sala del campo de fútbol de Olombrada durante las mañanas, y en la biblioteca de Cuéllar, por las tardes, han incluido claves como la autoestima, risoterapia, inteligencia emocional o cuestiones de liderazgo.

Para Ismur, el objetivo de estos cursos es mejorar las competencias profesionales de las mujeres del medio rural, sean trabajadores o se encuentren en situación de desempleo, así como dar formación permanente a las profesionales de la sociedad rural para mejorar sus aptitudes profesionales. La presidenta de la agrupación, Rosa Arranz, destaca que el papel que tienen las mujeres en el desarrollo del medio rural es de vital importancia para el mismo, tanto para la fijación de población en los núcleos rurales como para el desarrollo económico rural, «ya que la figura de la mujer lleva ya mucho tiempo incorporada al ámbito laboral y alejada de la visión exclusiva que se tenía antes de ella, la de ama de casa»

Una visión que para Arranz ha hecho mella en el desarrollo personal de las mujeres, viéndose en ocasiones muy limitado. Por ello, para que este papel se juegue en las condiciones oportunas «es necesario que las mujeres que habitan el medio rural cuenten con un desarrollo personal óptimo: una autoestima estable, ser capaces de identificar y gestionar sus emociones, utilizar las habilidades sociales para negociar con otras personas o resolver conflictos en diferentes ámbitos de su vida, objetivos que centran el trabajo de nuestra asociación», recalcó.

Librarse de obstáculos

Los talleres, que han contado con la colaboración de los Ayuntamientos de Cuéllar y Olombrada, han sido impartidos por el psicólogo, educador y especialista en desarrollo personal Javier Casado Guerras, y financiados por el Ministerio de Agricultura. A lo largo de las cinco jornadas se ha tratado de conseguir que las mujeres participantes aprendan a autoconocerse mejor, a librarse de obstáculos interiores y exteriores que impiden el liderazgo o la consecución de sus propios objetivos, a comunicarse y relacionarse con otros con las habilidades sociales necesarias, así como a resolver conflictos eficientemente, identificar las herramientas adecuadas para mejorar aquellos puntos que pretenden potenciar de su propia personalidad y, especialmente, potenciar a través de la diversión, que cada alumna sea ella misma, valorando su propia personalidad.