Mayor Zaragoza, en el centro, con los responsables de Teatro Paladio.
Mayor Zaragoza, en el centro, con los responsables de Teatro Paladio. / A. de Torre

Mayor Zaragoza:
«La palabra ha conseguido desplazar a la fuerza»

  • Un convenio con la Fundación Cultura de Paz pretende hacer de Segovia una ciudad sin barreras para la cultura

Ayuntamiento de Segovia y Fundación Cultura de Paz suscribieron ayer un convenio de colaboración para el intercambio de experiencias y el desarrollo de proyectos culturales conjuntos que permitan avanzar hacia una sociedad más igualitaria y respetuosa con la diversidad. Fue el propio presidente de la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, quien acudió a Segovia para firmar el acuerdo junto a la alcaldesa, Clara Luquero.

El acto tuvo lugar en la Sala Blanca del Ayuntamiento, en presencia de los concejales de Cultura, Marife Santiago, y de Servicios Sociales, Andrés Torquemada, y contó con toda la solemnidad que requiere la presencia del exdirector general de la Unesco. Después, Luquero y Mayor Zaragoza se desplazaron al teatrillo Paladio Arte, donde saludaron a representantes de asociaciones de ámbito social y asistieron a una breve representación de la compañía Teatro Paladio.

Precisamente, el proyecto de Paladio refleja a la perfección el espíritu que alumbra el acuerdo que Segovia ha alcanzado con la Fundación Cultura de Paz: «Paladio Arte trabaja a diario para integrar a personas de capacidades diferentes a través de proyectos artísticos que giran en torno al teatro. Es la prueba de que la cultura debe cumplir con el papel de hacer una sociedad más justa y más humana, una sociedad mejor. Bien, pues en esta línea vamos a trabajar», señaló la alcaldesa.

El objetivo del convenio es lograr que Segovia sea una ciudad sin barreras para la cultura, en palabras de Luquero: «Es un objetivo que compartimos con la Fundación Cultura de Paz, con la que, a través del intercambio de experiencias y del desarrollo de proyectos conjuntos, queremos avanzar hacia la consecución de una sociedad más igualitaria, una sociedad incluyente que respete la diversidad en todos los ámbitos, la física, la intelectual, la cultural, la generacional...»

Federico Mayor Zaragoza preside desde el año 2000 la Fundación Cultura de Paz. En el año 2005 fue designado copresidente del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones por el secretario general de las Naciones Unidas, y desde 2010 preside la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte, nombrado por el Gobierno español en ese momento presidido por José Luis Rodríguez Zapatero. Su amistad con la actual concejala de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, Marifé Santiago, ha facilitado el acuerdo, según reconoció el propio Mayor Zaragoza.

«En la Fundación Cultura de Paz creemos que cada persona tiene capacidad de crear, de inventar, de pensar. Y estamos en un momento histórico en el que el poder de la fuerza empieza a ser desplazado por el de la palabra, aunque seguimos gastando mucho dinero en armamento mientras miles de personas mueren de hambre. Es un momento de cambio en el que, además, la incorporación progresiva de la mujer a la toma de decisiones será clave. Durante toda la historia ha habido un poder absoluto masculino y todo se ha resuelto por la fuerza bruta. Qué maravilla pensar que ahora, por primera vez en la histotria, los seres humanos pueden expresarse, porque antes estábamos confinados en espacios reducidos, limitados. La mujer nunca pintaba nada. Solo cuando por razones dinásticas u otros motivos llegaba al escenario del poder, hacía lo lógico, que era imitar a los hombres. Ahora las mujeres actúan en virtud de una decisión personal y eso es muy importante», subrayó Mayor Zaragoza cuando esbozó la filosofía de paz que inspira la fundación que preside.

Mandela

También se refirió Federico Mayor Zaragoza a Nelson Mandela, a quien reivindió como símbolo del entendimiento: «Después de pasar 27 años en la cárcel, en lugar de salir clamando venganza, fomentó un encuentro formidable entre la raza negra y la blanca. También decía Mandela que solo cuando la mujer participara plenamente en la toma de decisiones, podría hablarse de una cultura de paz. Pues bien, ahora estamos en un momento en que sabemos que podemos resolver los conflictos a través de la palabra, porque en muy poco tiempo hemos conseguido desplazar a la fuerza», dijo.

Para Mayor Zaragoza, Segovia es una ciudad ideal para trabajar en una cultura de paz porque «Segovia es símbolo de muchas cosas, pero sobre todo de cultura y de raíces, de raíces de creatividad. Además, en Segovia hay una alcaldesa y una concejala de Cultura a la que tengo un afecto extraordinario», subrayó. El presidente de la Fundación Cultura de Paz deseó que el convenio redunde pronto en actividades culturales que contribuyan a esa inflexión histórica que se está produciendo: «Espero y deseo que dentro de quince o veinte años tengamos un mundo muy distinto al de ahora, porque no puede ser que 85 personas tengan una riqueza superior a la que suma mitad de la humanidad, no puede ser; como no puede ser que gastemos millones en armas y haya lugares donde se nos esté muriendo la gente de hambre; no puede ser», manifestó.

Por su parte, la concejala de Cultura, Marifé Santiago, agradeció la presencia de Mayor Zaragoza y recordó el día en que se encontró con él, al frente de un grupo de personas, «sabios venerables» que «trabajaban por la dignidad de los seres humanos intentando que esa aberración llamada pena de muerte terminara».