Las 26 viviendas municipales para jóvenes ya tienen inquilinos

La mano inocente de una niña decide una de las adjudicaciones. Antonio de Torre
La mano inocente de una niña decide una de las adjudicaciones. Antonio de Torre
  • Tras el sorteo celebrado ayer quedan en lista de espera 52 solicitudes que se encuentran empatadas a puntos

Las viviendas municipales de alquiler para jóvenes ya tienen inquilinos. En la tarde de ayer se procedió al sorteo público de los pisos en el Centro Integral de Servicios Sociales de La Albuera (CISS), en un acto en el que estuvieron presentes la alcaldesa de la ciudad, Clara Luquero; el concejal de Urbanismo, Economía y Hacienda, Alfonso Reguera; el edil de Servicios Sociales, Sanidad y Consumo, Andrés Torquemada; así como el gerente de Evisego, Jaime Torinos, además de la notaria que avaló el sorteo de las viviendas, Yolanda Fernández.

El Ayuntamiento disponía de 26 viviendas de alquiler para jóvenes, aunque Clara Luquero señaló que «nos hubiera gustado que fueran 100 ó 150 en vez de 26, porque hoy es un día de alegría para unos y de un poco de tristeza para otros». Y es así porque «somos conscientes de lo que produce la crisis en los jóvenes y sabemos que hay salarios que son una auténtica vergüenza».

19 directamente

De forma directa el Consistorio asignó 19 casas. De ellas, siete correspondían el primer grupo en el que había familias afectadas por alguna discapacidad, familias monoparentales con hijos menores de edad o con mayores en situación de dependencia; cuatro para familias de cuatro miembros y ocho para unidades familiares de tres miembros. En este primer sorteo, la mano de una niña que, asistía al mismo, sirvió para designar el piso concreto que le corresponde a cada adjudicatario.

Una vez que finalizó este sorteo, el azar llegó para las restantes solicitudes. Las 59 instancias restantes que no habían entrado en la adjudicación directa porque estaban empatadas a puntos tuvieron que disputarse por sorteo las otras siete viviendas municipales.

«Una oportunidad»

La primera de ellas fue a parar a manos de Guillermo Almenara. Destacó que este tipo de iniciativas «son una oportunidad que te ayudan a seguir evolucionando en tu vida y por eso hay que aprovecharlo». Gracias a esta adjudicación el joven de 25 años, que estudia y trabaja, podrá independizarse y dejar de vivir en casa de sus padres. El sorteo continuó hasta completar el resto de viviendas ofertadas. Después se elaboró una lista de espera para que en el caso de que uno de los adjudicatarios no pueda acceder a la casa lo haga el siguiente. Reguera explicó que los solicitantes presentaron una declaración de los méritos por la que podían optar a las viviendas de alquiler, pero será ahora, después de que Evisego se ponga en contacto con ellos, cuando deban presentar los documentos acreditativos.

Una vez que hayan presentado los papeles, los inquilinos podrán entrar a finales del mes de octubre, cuando está previsto que finalicen las obras para instalar las calderas y calefacciones de gas natural así como las obras menores, reparaciones de los pequeños desperfectos.

El alquiler mensual es de 100 euros, al que se suman los gastos de la comunidad de vecinos, el pago de las tasas municipales y los consumos personales de luz, agua o teléfono. El contrato tendrá una duración inicial de un año aunque podrá ser prorrogado hasta tres.

De las 161 solicitudes que recibió la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda, solo fueron admitidas 78 y el resto fueron excluidas por diferentes motivos (edad, ingresos, contrato de trabajo, empadronamiento o por poseer otros inmuebles). Todos aquellos que cumplían los requisitos fueron convocados al sorteo.