Participantes en la concentración de protesta celebrada este lunes en Segovia.
Participantes en la concentración de protesta celebrada este lunes en Segovia. / Antonio de Torre

1.420 alumnos de 3º de Primaria se enfrentan a la reválida de la Lomce

  • El polémica examen de evaluación se celebrará hoy y mañana en más de 800 centros de Castilla y León

Hay cierto nerviosismo en los padres a la puerta del colegio. «¿Cómo es la prueba?», «¿habéis estudiado algo?». Porque son los padres, más que los niños de 3º de Primaria, los que interiorizan el examen de esta semana como si fueran a revivir la Selectividad. De las asociaciones de padres han llegado las mayores quejas, y de la Consejería de Educación, los mensajes de tranquilidad.

Lo cierto es que, a favor o en contra, 1.420 alumnos de 3º de Primaria de la capital y del resto de la provincia de Segovia se someterán a la recién instaurada prueba de evaluación. Una de las modificaciones más polémicas introducidas por la Lomce del ministro Wert. «La lectura del Bocyl nos confirma que esta evaluación se convertirá en una reválida en Castilla y León», explicaban asociaciones de padres de alumnos unas semanas atrás. La Consejería de Educación replicaba de inmediato. «Es una herramienta de apoyo y contraste en la toma de decisiones de los maestros respecto a la atención educativa del alumnado y tiene carácter informativo y orientador para los centros, de forma que cuando sea desfavorable el equipo docente adopte las medidas necesarias», explicaba el director general de Política Educativa,Fernando Sánchez-Pascuala, a la agencia Efe.

El objetivo de la prueba, según explican desde Educación, es poder anticipar qué alumnos tienen algún tipo de dificultad de aprendizaje en Matemáticas o comprensión lectora para implantar las medidas de refuerzo que se consideren necesarias.

«La evaluación individualizada de tercer curso de Educación Primaria tiene como finalidad comprobar el grado de dominio de las destrezas, capacidades y habilidades del alumnado en expresión y comprensión oral y escrita, cálculo y resolución de problemas en relación con la adquisición de la competencia en comunicación lingüística y de la competencia matemática».Así define la Consejería, en el Boletín Oficial de Castilla y León, los objetivos de la prueba que se celebrará hoy y mañana en los centros de Castilla y León.

Para muchos padres es «una reválida». Para la Consejería, una «herramienta de detección» que puede resultar eficaz si se utiliza de forma adecuada. Los alumnos realizarán los exámenes en su centro escolar, pero no serán sus profesores quienes corrijan los ejercicios. La normativa permite dos posibilidades. O bien que dos centros se pongan de acuerdo entre sí para realizar una «evaluación cruzada» –cada colegio corrige los ejercicios del otro–, o bien que los evalúe un profesor del mismo centro escolar «que no imparta docencia directa al alumnado evaluado, salvo causa justificada».

Conforme se acerca la fecha, crecen las voces y los rumores sobre esta ‘reválida’.

El sindicato Stecyl hizo público el viernes su oposición a este modelo de evaluaciones. «Si bien no son reválidas en sentido estricto», explicaba, «sí tienen efectos académicos».

«Son evaluaciones cuyos resultados podrán hacerse públicos por la Consejería de Educación, sin identificación de datos de carácter personal y previa consideración de los factores socioeconómicos y socioculturales del contexto de los centros», cita el sindicato a la norma que establece este examen.

Realidad y rumores

Los rumores más agobiantes que circulan en los corrillos de la puerta de los colegios hablan de que los alumnos que no superen el examen no pasarán de curso.En realidad la norma no habla estrictamente de eso, sino que añade el suspenso en esta reválida como un factor más para repetir curso. «Al finalizar tercer curso no promocionarán [a cuarto de Primaria] los alumnos que, no habiendo repetido en cursos previos, obtengan resultado negativo en la evaluación individualizada y accedan a ella con evaluación negativa en 3 o más áreas o simultáneamente en Lengua Castellana y Literatura y Matemáticas». Es decir, que si llegan al examen con tres o más suspensas o con ‘cates’ en Lengua y Matemáticas, tendrán que aprobar la evaluación para llegar a cuarto. Algo que resulta coherente con la prueba, que examinará básicamente de comprensión oral, escrita y de competencia matemática.

La Plataforma por la Escuela Pública, Laica y Gratuita de Segovia llevó a cabo ayer una concentración frente a la Dirección Provincial de Educación, y para hoy ha convocado un ‘plante’ desde las nueve de la mañana y hasta que concluya el examen. «¿Cómo es posible que una prueba instantánea refleje mejor la situación de un alumno que la evaluación continua que hace el profesorado a través de todo el curso?», se preguntaba hace unos días Aurelio Quintanilla, integrante de la plataforma, que rechaza esta prueba por considerar que es un simple examen «que no se ajusta a criterios pedagógicos y prioriza unas áreas de conocimiento sobre otras».

La plataforma exige a la Consejería de Educación la retirada de la prueba, a tiempo que recuerda a los padres de los alumnos que pueden presentar un escrito en el centro para pedir que a su hijo no se le realice el examen.

¿Qué dice la Junta de Castilla y León ante todo este revuelo? Que hay que tener calma. De hecho, ya se han hecho pruebas en algunos centros de Castilla yLeón, con tipos diferentes de examen, para tratar de ajustar el nivel de exigencia, y se han obtenido unos resultados «muy satisfactorios», según desvelaba el director general de Política Educativa. «Tercero de Primaria es un momento idóneo para detectar si los alumnos tienen problemas graves y poder implantar en cuarto y quinto programas de mejora», explicaba semanas atrás Sánchez Pascuala.

«El fracaso de Secundaria se construye en Primaria», argumentaba. Y es ese fracaso, en última instancia, el que se quiere evitar con este tipo de pruebas, según se ha defendido desde la Consejería de Educación.

A las fechas del examen se suma la de la prueba oral. Esta, según la normativa, «se realizará en días no coincidentes con los anteriores, pudiendo realizarse en el periodo comprendido entre el día 28 de mayo hasta el día 4 de junio».Así que la reválida, en realidad, se extenderá un poco más en el tiempo.