El Norte de Castilla

«La cámara me da fuerza suficiente para meterme donde nunca pensé»

Cristina García Rodero. Antonio de Torre
Cristina García Rodero. Antonio de Torre
  • La fotógrafa de la Agencia Magnum Cristina García Rodero se define como «una niña buena que quería vivir aventuras»

«¿Qué hace una chica como yo en un sitio como este?». Con un guiño a la mítica canción de Burning, Cristina García Rodero bromeó ayer sobre su incursión en los festivales eróticos, plagados de hombres con un objetivo fijo, con los que ha tenido que pelear para hacerse hueco. Es un mundo que no parece encajar con una reportera de pequeña estatura, con un número 33 de pie y muy tímida desde pequeña. Pero encajó, como siempre que esta fotógrafa internacional, la primera española en trabajar para la prestigiosa Agencia Magnum, llega a un sitio con sus bártulos.

«La cámara me ha dado la fuerza suficiente para meterme donde nunca hubiera pensado, donde no hubiera sido capaz de entrar sin ella», reconoció durante una conferencia impartida en la sala Caja Segovia, que sirvió para clausurar el seminario de la Universidad de Valladolid y el Instituto de la Cultura Tradicional ‘Manuel González Herrero’ sobre la unidad y la diversidad de España.

Según dijo, su profesión le ha abierto puertas a nuevas realidades y a codearse con gente inalcanzable para el ‘común’, lo que supone, a su modo de ver, un modo de equiparar a unos y a otros. Porque ella es un chica de un pueblo minero. Allí, cuenta, siempre se hacían diferencias entre unos y otros y eso es algo que siempre llevó muy mal. Su deseo es que todos sean iguales, y en eso de mantenerse por encima de las clases le ha ayudado mucho la fotografía.

Al encuentro, Cristina García acudió con vídeos de imágenes que ha ido captando a lo largo de toda su vida, entre ellas las que, según dijo, le convirtieron en fotógrafa, las de la serie ‘España Oculta’, en las que retrató 15 años de fiestas y ritos populares.

Su afición a estas tradiciones bebe del arte popular. Licenciada en Bellas Artes, su acercamiento a esta forma de expresión, a través de esculturas, cerámicas o trajes, le hizo «engancharse» de tal forma que quiso dar el salto a las «cosas vivas», como así se refirió a las celebraciones. «Ytambién por deseo de que no se olvidaran, de dejar un testimonio. Además, son situaciones que te dan muchas imágenes, la gente sale a la calle y puedes trabajar con tranquilidad. Es una mezcla de muchas cosas que se han unido y eso es lo que te hace ser ambiciosa con tu trabajo, en el mejor sentido de la palabra. Es deseo de conocer cada vez más, de dejar algo bien hecho, de que no se te escape nada que pueda ser importante y disfrutar con lo que estás haciendo, conocer a la gente y guardar recuerdos de ella», apostilló.

Sus ganas de saber y de aprender cosas nuevas, así como su curiosidad por naturaleza, es lo que han llevado a esta fotógrafa de Puertollano (Ciudad Real), condecorada esta misma semana con la medalla de oro al mérito en el trabajo por el Ministerio de Empleo, a llegar donde está. «Eso me ha llevado a investigar, a meterme donde no me llaman, a buscar sorpresas y, en definitiva, a vivir aventuras», confesó García Rodero, quien recordó que ella siempre fue la típica «niña buena» que iba de casa a clase y de clase a casa, pero que llegó un momento de su vida en que solo quería vivir. Fue entonces cuando decidió hacer las maletas y salir de España en busca de otras realidades. Y así sigue, hasta que sus fuerzas le permitan seguir cargando con sus cámaras, o «hasta que el cuerpo aguante», como dice ella.

Con la boca abierta

La fotoperiodista de Magnum acumula una veintena de premios y condistinciones de primer nivel, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Nacional de Fotografía. Uno de sus últimos proyectos es ‘Con la boca abierta’, una exposición que se exhibe en el centro Tomás y Valiente de Fuenlabrada (Madrid). Son 50 fotografías de gran formato, en blanco y negro y la mayor parte de ellas inéditas, que abarcan desde sus primeros trabajos en los años 70 hasta la actualidad. La muestra arranca con un bostezo y, valiéndose de la expresividad de la boca, retrata la sorpresa, el asco, el beso...

Luquero intervino para desgranar ante sus compañeros de partido la gestión que está llevando a cabo en el Ayuntamiento de la capital desde que tomara posesión, el pasado 5 de abril, tras la dimisión del anterior alcalde, Pedro Arahuetes. La alcaldesa se detuvo en las distintas áreas y comentó los distintos aspectos que entraña la vida municipal. Después, habló de los retos que tiene por delante, del futuro, de su compromiso con los jóvenes y del modelo de ciudad que tiene en la cabeza y que quiere desarrollar durante los próximos años si los segovianos depositan en ella su confianza y la eligen alcaldesa. Esta segunda intervención tuvo tintes de coloquio, pues se sometió a preguntas de los presentes.

Junto a Luquero estuvo la cúpula dirigente del PSOE local y provincial, el secretario general del PSOE de Segovia, Juan Luis Gordo, y el secretario general de la Agrupación Local de Segovia, Alfonso Reguera, que forma parte del equipo de gobierno de Luquero en el Ayuntamiento de Segovia. También estaba presente el presidente del partido en la provincia, Javier Reguera

«Realmente ha sido ella la que ha pedido someterse a la opinión de los militantes y ha recibido un apoyo unánime, sin fisuras, como ha demostrado la votación, que se ha hecho a mano alzada. Clara quería someterse a esta ratificación de los compañeros al no haber habido proceso de primarias, simplemente porque el 51% de los militantes de la Agrupación Local no lo solicitó en su día», comentó Juan Luis Gordo.

Para el secretario general del PSOEde Segovia, Luquero es «la mejor candidata posible» para conseguir el cuarto mandato consecutivo de gobiernos socialistas en el Ayuntamiento de Segovia, regido por el PSOE desde 2003. Precisamente, Clara Luquero es concejala de Cultura desde aquel año y alcaldesa desde el pasado mes de abril. Las próximas elecciones municipales son su gran reto.