Una empresa salmantina tramita la instalación de una embotelladora de agua en Sepúlveda

Sondeo en el paraje conocido como ‘Álamos Vega’ de Sepúlveda.
Sondeo en el paraje conocido como ‘Álamos Vega’ de Sepúlveda. / El Norte
  • La promotora, que desliga el proyecto de la Fuente de la Salud, sondea dos acuíferos aislados y sellados por arcilla y caliza situados a 300 metros de la piscina natural del municipio

La empresa salmantina AES Geotecnia y Minería S.L. ha localizado agua de calidad bajo el suelo de Sepúlveda y tramita ya su declaración como ‘agua mineral natural’, un paso más en el proyecto de embotelladora que se quiere instalar en la localidad, en un paraje conocido como ‘Álamos Vega’ situado a 300 metros de la Fuente de la Salud.

Los sondeos privados que la promotora ha llevado a cabo en un terreno municipal, alquilado al Ayuntamiento por un periodo inicial de cuatro años, han arrojado resultados «interesantes» desde el punto de vista mineral, según indicó el concejal de Urbanismo del municipio, Joaquín Duque, de acuerdo con la información que le ha trasladado la compañía, que ha movido ficha para obtener el reconocimiento oficial. Ello exige análisis durante 12 meses consecutivos, uno por mes, para determinar si el agua, que cuenta desde 1989 con la declaración de ‘mineronatural medicinal’, cumple los requisitos y la composición físico-química preceptiva para la certificación que permitiría comercializar el líquido.

La primera muestra oficial se tomará a finales de este mes bajo la supervisión de la Junta de Castilla y León y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Tanto esta como las once posteriores se remitirán precintadas a dos laboratorios de Madrid, uno minerológico y otro bacteriológico, de manera que al final del periodo existan ya resultados de las características. En caso de ser favorables, AES Geotecnia y Minería tendrá la certificación de ‘agua mineral natural’ y tendrá que valorar si inicia los trámites para solicitar la concesión minera, es decir, la autorización para la explotación.

Freáticos aislados y sellados

De dónde se suministrará la empresa es una cuestión que inquieta a muchos, especialmente a colectivos ecologistas. El proyecto parecía ligado a la Fuente de la Salud, utilizada como una zona de baño tanto para los vecinos del entorno como para los turistas, porque prácticamente se trata de una piscina natural. Con diez metros de largo y cuatro de ancho, presenta poca profundidad y un caudal de unos 44 metros por segundo.

Sin embargo, tanto el edil de Urbanismo como el propio alcalde de Sepúlveda, Francisco Notario, aseguran que el agua procede de dos freáticos que nada tienen que ver con la Fuente de la Salud.

Estos acuíferos están separados entre ellos por un tramo de 120 metros y catas de arcilla y caliza que favorecen su sellado y, por tanto, cualquier contaminación bacteriana en un territorio en el que hay muchas granjas de cerdo y mucho purín. «Están en distintas profundidades y aislados entre sí, así como de la contaminación superficial y de otros freáticos», incidió Joaquín Duque, ingeniero de Minas además de concejal.

El pueblo, a favor

El edil precisó que estos acuíferos garantizan unas condiciones que no asegura la propia Fuente de la Salud, que sufre cierta contaminación bacteriana. Sus aguas son, dijo, «estupendas» para el baño pero no tanto para su consumo.

Los vecinos, según indicó el alcalde, se han expresado a favor de este proyecto que generará varios puestos de trabajo directos, alrededor de 15 ó 20, según las primeras estimaciones, más lo que se prevé crear de forma indirecta.

Notario resaltó además la oportunidad que supone el poder aprovechar un bien natural que no se agota y que procede de bolsas que actualmente no tienen uso alguno.

La promotora, según transmitió al Ayuntamiento ayer mismo, se muestra optimista sobre la salida adelante de la iniciativa. No obstante, la posible construcción de la planta embotelladora no podrá comenzar antes de un año y medio, como así reiteró Duque.