El Norte de Castilla

Bernardos gana al Obispado la batalla judicial por la ermita

Un grupo de danzas espera la salida de la Virgen del Castillo de la ermita.
Un grupo de danzas espera la salida de la Virgen del Castillo de la ermita. / Antonio de Torre
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  • El Juzgado de Santa María la Real de Nieva declara que el Ayuntamiento es titular de pleno dominio y anula la inscripción como finca independiente

Una sentencia del Juzgado de Santa María la Real de Nieva declara que el Ayuntamiento de Bernardos es titular del pleno dominio de la ermita de Nuestra Señora del Castillo. De esta manera, estima la demanda interpuesta el 20 de febrero de 2014 por el Ayuntamiento de Bernardos contra el Obispado de Segovia por haber procedido a inmatricular el edificio religioso.

La resolución judicial, contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial, también declara «nulo y sin valor alguno» la inscripción practicada de la ermita como finca independiente, ya que el inmueble pertenece al Ayuntamiento de Bernardo. En consecuencia, se ordena la cancelación total de inscripción de la finca registral a favor del Obispado de Segovia, inscrita en el Registro de la Propiedad de Santa María la Real de Nieva.

El Ayuntamiento de Bernardos ha mostrado «la satisfacción por haber sido atendido lo que reclamaban la inmensa mayoría de sus vecinos, vecinas, hijos e hijas». No obstante, considera que «esta incidencia ha de ser un hecho anecdótico y debe suponer, desde ahora mismo, la unión de todos los bernardinos y bernardinas en torno a su patrona, la Virgen del Castillo», a la que profesan una gran devoción.

Aldeanueva de Codonal

No es la primera resolución judicial por las inmatriculaciones de iglesias y ermitas en la provincia de Segovia. Este mismo juzgado emitió en junio una sentencia en la que daba la razón al Obispado en el pleito iniciado por el Ayuntamiento de Aldeanueva del Codonal, que reclamaba la propiedad de la iglesia parroquial al entender que ha ostentado el dominio del terreno sobre el que se asienta el templo (plaza de la Iglesia, 3) desde tiempo inmemorial y que, al fin y al cabo, el edificio forma parte de una finca en la que, con anterioridad a la construcción de la iglesia, había un cementerio que el municipio desmanteló.