Una vida más autónoma

Flora Hernández, junto a su asistente personal, Patricia Carra. /MANUEL LAYA
Flora Hernández, junto a su asistente personal, Patricia Carra. / MANUEL LAYA

La discapacidad intelectual de Flora no la ha condicionado para poder vivir sola y ser dueña de su vida, con un pequeño apoyo de su asistente personal

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Flora Hernández, de 44 años, ha quedado consu asistente personal, Patricia Carra, en la puerta de un supermercado. Una vez al mes, hace una gran compra para ella y su pareja, José Luis, ambos con una discapacidad intelectual que no ha sido obstaculo para irse a vivir solos y llevar una vida autónoma. En el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebra hoy, este servicio es un paso más.

Las principales decisiones de sus vidas las toman ellos, pero siempre con apoyo de sus asistentes personales del servicio de Vida Independiente de Asprodes. Para Flora, su referente es Patricia, que ella misma seleccionó en una entrevista personal. «Ellos eligen a sus asistentes por gustos u otros criterios», determina Carra. Y antes de irse a vivir con su pareja, Flora ya ha estado un tiempo viviendo sola, con la autonomía que gana al verse capaz de llevar las riendas de su vida. Ella trabaja en la limpieza del centro residencial de Asprodes y su novio como ordenanza en la misma entidad.

Cada 2 de diciembre se celebra el Día de las Personas con Discapacidad

La lista de la compra la elaboran entre ambos, aunque en una fase previa era Patricia la que ayudaba a Flora a ver qué necesitaba en casa. «Ella sola compraba como para tener reserva siempre, por ejemplo, tres suavizantes, ocho botellas de aceite, pero se pasaba de gastos, y por eso trabajamos en hacer una compra más real», detalla Patricia.

La comida y la cena la tienen cubierta a través del servicio de catering de Asprodes, por lo que Flora sobre todo compra en el supermercado cosas para el desayuno, productos de limpieza o de higiene persona. Según recorre los diferentes pasillos del supermercado va tachando los productos que ya están en el carro de la lista. Su asistente personal observa y apoya, pero realmenta la compra la ejecuta Flora. Esta vez, tampoco olvida los productos navideños y repasa de los alimentos frescos la fecha de caducidad. «Es muy ordenada», subraya Patricia.

Tras un año de supervisión de la lista para que no comprara demás, casi el doble que ahora, tiene total autonomía para programar su compra. De hecho, como asegura su asitente, está ya casi preparada para poder hacerlo sola. Uno de los objetivos del servicio de asistente personal es que logren esa autonomía que les permita hacer por sí mismos tareas que antes no podía realizar.

Flora también necesita apoyo cuando acude a un especialista al hospital

En el supermercado también ha logrado pagar en la caja ella sola. En un primer momento lo hacía su asistente, «porque no se organizaba con las vueltas y los billetes, y lo ha aprendido».

Otro de los apoyos que recibe de su asistente Flora es la gestión económica. La curatela de esta salmantina con discapacidad intelectual la tiene una fundación que administra sus ingresos. «Junto a ella vemos los gastos que tiene cada mes, desde el alquiler, la compra, la farmacia, etc», enumera Patricia. Cada dos semana se ven para entregarle un dinero específico para gastos personales.

Flora también pide la ayuda de Patricia cuando tiene que ir al médico al hospital, porque a veces tiene dificultades para comprender lo que quiere transmitir su médico. «Al centro de salud a pedir recetas y al análisis de sangre voy sola, no hace falta que venga nadie», precisa.

«Ahora necesito menos apoyos, antes era una vez a la semana y ahora veo a mi asistente personal cada dos», admite orgullosa Flora. Esa evolución importante la reconoce Patricia:«Ahora es mucho más autónoma, y ha pasado de muchos apoyos a menos, y la compra la podría hacer ella sola, ha aprenido a manejar el dinero». Esta usuaria de este servicio de Asprodes también es voluntaria de Asdem, porque como reconoce, «me gusta ayudar a los demás».

A Flora también le gusta cocinar cuando coincide que lo que tienen del catering no les gusta. Para la cocina, el servicio de Vida Idependiente de Asprodes les facilita una aplicación de Vodafone a través del sistema QR para seguir paso a paso las recetas. Y ella enumera alguno de los platos que ha hecho:«Tortilla de patata, pollo frito con tomate o patatas meneás».

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