Los vecinos del Corona sufren temperaturas cinco grados más altas por la presencia del hotel

Parte trasera del Hotel Corona, prácticamente rozando con los edificios vecinos.
Parte trasera del Hotel Corona, prácticamente rozando con los edificios vecinos. / WORD

Los vecinos piden ayuda a los grupos en la oposición del Ayuntamiento para solucionar la situación del citado hotel

Isidro L. Serrano
ISIDRO L. SERRANOSALAMANCA

En invierno las humedades por la escasa ventilación y en verano, el calor insoportable. La calidad de vida de los vecinos de la calle Alarcón ha empeorado de forma notoria desde la construcción del hotel Corona Sol, tal y como han denunciado los afectados en un escrito remitido a los tres grupos municipales en la oposición: PSOE, Ciudadanos y Ganemos.

Y es que al calor de la temperatura ambiente se añade el procedente de los 31 aparatos de aire acondicionado que dan directamente a los patios y habitaciones de los pisos de Alarcón. Los vecinos señalan que han medido esa temperatura y que puede superar en 5 o 6 grados la ambiental. Y se trata, añaden, de mediciones realizadas en distintos días y a distintas horas, mañana y tarde, para comprobar, fehacientemente, que los termómetros varían por obra y gracia de esos aparatos de aire acondicionado que expulsan aire caliente hacia los patios vecinales colindantes con el edificio del hotel.

Los 31 aparatos de climatización del hotel dan a las habitaciones y patios de los vecinos

Los vecinos solicitan a los partidos políticos en la oposición del Ayuntamiento de Salamanca que denuncien esta situación en un pleno municipal o en el foro que consideren conveniente y que recuerden, asimismo, que el edificio del hotel Corona Sol, que provoca estos problemas, tiene una, cuanto menos, controvertida situación judicial y administrativa. Entre otras circunstancias, recuerdan desde la asociación Vecinos Tras el Muro, a finales del pasado año la justicia anuló la licencia ambiental concedida al edificio precisamente por problemas de las chimeneas extractoras de humos del garaje, que no cumplen con la reglamentación vigente.

Problemas judiciales que no son cuestión sólo de medidas o de normativas, sino de vidas personales que se ven condicionadas por la existencia del edificio. Pisos que, tal y como recuerdan sus propietarios, han perdido gran parte de su valor adquisitivo al tener como vecino indeseado al hotel, prácticamente pegado a sus patios vecinales y muy superior en altura. Esto provoca, como señalábamos al inicio, humedades y hongos en las paredes durante los meses de otoño e invierno por la ausencia de ventilación, ya que el ‘muro’ del hotel impide que circule el aire en los patios. Además, en días de baja presión atmosférica, el humo de las calefacciones se concentra en esos patios, provocando, recuerdan desde Avemur, altas concentraciones de monóxido de carbono.

Esto por los meses fríos, pero durante el verano la situación no mejora precisamente, como han denunciado los vecinos ante la oposición. El revestimiento metálico del hotel contribuye a aumentar la sensación de asfixia de unos vecinos que tienen apenas a siete metros de su casa la mole de este edificio y los 31 aparatos de aire acondicionado, que emiten constantemente calor. «La situación es insufrible y digna de un gueto, pero el alcalde prefiere seguir contentando a sus amigos antes que preocuparse de nuestra situación», señala uno de los vecinos afectados.

Cabe recordar que, por otro lado, hace pocas fechas la asociación Avemur ha reclamado ante la justicia contencioso-administrativa el cierre del hotel, ya que consideran que el Ayuntamiento estimó su petición por silencio administrativo. Al no haber recibido respuesta en el plazo reglamentario (tres meses) Avemur opina que su solicitud fue concedida, en base al artículo 24 de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo.

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