Varias asociaciones se desvinculan de la Plataforma para la Defensa de la Sanidad

El compromiso de todas ellas es seguir defendiendo los intereses de los pacientes y trabajadores

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Las asociaciones de pacientes Somos Capaces, Afibrosal, Plataforma de Afectados por Hepatitis C Salamanca y la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca (ADSP) anunciaron ayer que, «después de meditarlo seriamente», abandonan la actual Plataforma para la Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca, porque, según reflejaron en un comunicado, «no estamos de acuerdo con el nuevo rumbo de actuación decidido en la misma, que se aleja del que se planteó en sus inicios». Al respecto, añadieron que participar de las nuevas formas de actuar «cuestionaría los principios rectores que rigen nuestras asociaciones».

Desde el inicio, añadían en el texto, la Asociación en defensa de la Sanidad Pública (ADSP) y las asociaciones de pacientes «hemos colaborado con esta plataforma trabajando activamente junto al resto de los integrantes (vecinos, sindicatos, partidos políticos, asociaciones de trabajadores, etc.) para tratar de mejorar las deficiencias del sistema sanitario de Salamanca y provincia».

Por otra parte, desde estos colectivos insistían en que su participación en la plataforma de sanidad hasta ahora se había sustentado en tres pilares: «El respeto mutuo y la solidaridad, la denuncia y análisis de las carencias sanitarias, y el diálogo con los responsables sanitarios aportando posibles vías de solución que fueron elaboradas por grupos de trabajo, consensuadas y aprobadas por la propia Plataforma».

La ADSP y las asociaciones de pacientes, subrayan, «hemos trabajado con la Plataforma para hacer visible en la calle y ante las instituciones la voz ciudadana, socio-políticamente multicolor y plural, que nos ha demandado trabajar para solucionar problemas tales como acabar las obras del nuevo hospital en límites temporales razonables».

Asimismo, enumeraban que han focalizado especialmente su trabajo en la problemática que supone para los salmantinos «las inasumibles listas de espera, exigiendo ante las instituciones sanitarias que se lleven a cabo medidas de mejora específicas, alguna de las cuales hemos aportado y que progresivamente se vayan incorporando para solucionar este problema».

Además, han denunciado el deterioro de la calidad asistencial que sufren los pacientes y los profesionales ante la falta de personal, medios y materiales. Igualmente, han visibilizado la falta de implicación política para potenciar la atención primaria, tanto urbana como rural.

«El reciente cambio de algunos representantes dentro de la plataforma ha hecho que el modo y el fin de la misma cambien», sentenciban. En concreto, de la línea de trabajo proactiva: «Valoración y estudio de los problemas y sus posibles soluciones, diálogo con los responsables sanitarios marcando objetivos y evaluación sus resultados, se ha pasado a una línea reactiva: la denuncia constante como desgaste y el protagonismo con matices políticos en los medios».

Para los que se desvinculan, est ha supuesto una ruptura «con todo el riguroso trabajo anterior, sin llegar siquiera a evaluar los resultados».

Como asociaciones, aseguraban que les ha costado mucho esfuerzo tener la credibilidad que han alcanzado ante la ciudadanía como entidades independientes «sin ambiciones políticas», y reconocen que no pueden participar en este cambio «sin ponerlas en peligro».

De nuevo, en su comunicado destacaron que la línea que se quiere emprender «se aleja de nuestra forma de trabaja y de luchar para defender y proteger la sanidad pública y los intereses de las personas enfermas». Ellos dejan claro que luchan en todos los ámbitos para defender tanto la sanidad pública como la mejora de las condiciones asistenciales de los pacientes «y en este camino nuestros logros avalan nuestra forma de trabajo».

Seguirán la lucha

La ADSP y las asociaciones de pacientes seguirán luchando, «reivindicando y defendiendo una sanidad pública de calidad y que esta sirva para ofrecer una respuesta real a los pacientes y también a los trabajadores sanitarios», y su compromiso firme es que en ese camino «es en el que nos volveremos a encontrar». Ellas siempre se han destacado por su unión y apoyo,sumándose a cada reinvidicación también individual. Desde la Plataforma que ahora dejan, antes liderada como portavoz Pablo de Unamuno, que lo dejó hace unos meses por motivos personales, han logrado movilizar a miles de personas en la calle en hasta cuatro mareas blancas, que han recorrido las calles de la ciudad.

Hasta ahora, en esta plataforma han estado integradas tanto asociaciones de pacientes, de mayores, vecinales, sindicatos y algunos partidos políticos, no todos. La última de las grandes mareas blancas tuvo lugar el pasado 8 de enero, en el que según la organización salieron a la calle cerca de 15.000 personas, y en torno a 10.000 por los cálculos del Cuerpo Nacional de Policía. En esa jornada, de nuevo se pidió el cese de la gerente del Complejo Asistencial de Salamanca y un plan efectivo contra las listas de espera, tanto de consultas como quirúrgicas.

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