Tráfico identifica a 387 conductores reincidentes por la ingesta de alcohol y drogas

Agentes de la Guardia Civil realizan controles en una carretera./EL NORTE
Agentes de la Guardia Civil realizan controles en una carretera. / EL NORTE

Salamanca figura en un puesto intermedio en los datos computados desde enero de 2013, en los que Barcelona y Valencia arrojan el mayor número de infractores que recaen

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Las nuevas cifras que ha hecho públicas el Gobierno sobre el consumo de alcohol y las drogas en las carreteras salmantinas resultan especialmente preocupantes. Si la pasada semana saltaba a la opinión pública el impresionante dato de que se habían multiplicado por 21 las sanciones por el consumo de drogas al volante a lo largo del último lustro, concretamente entre los años 2012 y 2016, ahora se ha conocido que nada más y nada menos que 387 conductores salmantinos están catalogados por la Dirección General de Tráfico como reincidentes, es decir, que han sido sancionados, al menos en dos ocasiones, desde el 1 de enero del año 2013, por haber dado positivos en los controles de alcohol y drogas que realizan los agentes de la sección de Tráfico de la Guardia Civil.

Las informaciones sobre este particular bloque de conductores salmantinos reincidentes en la persistente comisión de delitos por conducir bajo los perniciosos efectos derivados del consumo de alcohol y las sustancias estupefacientes se detallan en la respuesta parlamentaria que el Gobierno presentó el pasado 14 de noviembre en el Congreso de los Diputados, dando contestación a una pregunta previa formulada por el Grupo Parlamentario Socialista. La interpelación llevaba las firmas del diputado del PSOE por la provincia de Salamanca, David Serrada, así como por los compañeros de su grupo parlamentario, los diputados socialistas Pablo Bellido Acevedo y María Aurora Flórez Rodríguez. En el texto de su pregunta, los diputados socialistas intentaban recabar información del Gobierno para conocer el número exacto de conductores de la provincia salmantina que habían sido sancionados dos o más veces a lo largo de los últimos cinco años por haber conducido bajo los efectos del alcohol, las drogas y los psicofármacos.

La réplica parlamentaria del Ejecutivo sitúa a Salamanca en un lugar intermedio en este funesto listado, que encabeza la provincia de Barcelona con un total de 5.003 conductores reincidentes desde el citado 1 de enero de 2013, habiendo sido expedientados y multados, en al menos dos ocasiones, tras haber dado positivos en las pertinentes pruebas de alcoholemia y consumo de sustancias estupefacientes.

En un llamativo segundo puesto en este elenco clasificatorio emerge la provincia de Valencia, con un total de 3.553 casos, seguidos en un relevante tercer peldaño por Sevilla con 3.383, secundada a una corta distancia por Pontevedra que, a pesar de su limitada superficie geográfica, contabilizó 3.044 conductores nada respetuosos con las directrices que marcan los responsables del tráfico y la circulación en nuestro país.

Un simplista análisis de esta problemática debería inducir a extrapolar la conclusión de que Madrid y la red de carreteras que surcan su orografía provincial tendrían que encabezar este ‘ranking’, especialmente si se tiene en consideración el elevado volumen de vehículos que atraviesan diariamente sus arterias circulatorias. Pues bien, esta previsible deducción no se corresponde con la realidad, dado que no solo Barcelona, Valencia, Sevilla y Pontevedra sobrepasan a la capital de España en este ámbito, sino que también se ve superada por A Coruña, con 2.671 expedientes abiertos a otros tantos conductores reincidentes, frente a los 2.149 de la Comunidad de Madrid.

En el otro extremo de la balanza se aposentan las ciudades autónomas de Melilla –ningún caso según la respuesta gubernamental– y Ceuta, con únicamente nueve.

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