El solar del Patio Chico se convertirá en zona verde tras 40 años de espera

Alfonso Fernández Mañueco y María Luisa Lombardero muestran la futura imagen del solar. /MANUEL LAYA
Alfonso Fernández Mañueco y María Luisa Lombardero muestran la futura imagen del solar. / MANUEL LAYA

Las actuaciones para transformar el espacio cedido por EspañaDuero al Ayuntamiento hace un año arrancarán en abril de 2018 y se prolongarán durante dos meses

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Cuatro décadas han tenido que transcurrir hasta que el Ayuntamiento ha podido afrontar y dar respuestas a una de sus grandes asignaturas pendientes en materia urbanística. El alcalde Alfonso Fernández Mañueco presentó ayer el proyecto de transformación del solar del Patio Chico, cuyas obras se ejecutarán el próximo año, enmarcando esta iniciativa dentro de la decidida apuesta municipal por la conservación, la recuperación y la puesta en valor del patrimonio como «fuente de riqueza, empleo y desarrollo sostenible en Salamanca».

El regidor municipal explicó que el proyecto de embellecimiento de este solar, ubicado junto a la Catedral, cuenta con el visto bueno de la Comisión Territorial de Patrimonio. La parcela, de 371 metros cuadrados, se quedó sin ninguna construcción en 1980, cuando fue derribada una casa de acogida de jóvenes madres solteras conocida como Casa de Cruzadas. Fue propiedad de un particular inicialmente y posteriormente de EspañaDuero, que lo cedió gratuitamente hace un año al Consistorio salmantino.

Desde entonces, el Ayuntamiento ha llevado a cabo los trámites necesarios para poder adecentar esta zona monumental, una vieja aspiración de la ciudad y de las diferentes corporaciones municipales.

Tras el obligatorio refrendo de la Comisión Territorial de Patrimonio, el Consistorio afrontará los trámites necesarios para poder iniciar las obras que, teniendo en cuenta los plazos legales pertinentes, comenzarán en abril de 2018.

El proyecto conservará el cedro existente y cuenta con el visto bueno de Patrimonio

El proyecto contempla la creación de una zona ajardinada, con la plantación únicamente de césped, el mantenimiento del gran cedro existente, y la construcción de una rampa a la italiana en lo que actualmente es la calle Doyagüe. En el límite con la calle Arcedianos se proyecta un murete calado en dos materiales (granito y calatorado) para reforzar la delimitación de esta calle en la trama urbana existente, creando al mismo tiempo una transparencia y visión del espacio ajardinado. En el ángulo izquierdo, en su encuentro con la calle Arcediano y la plaza de los Leones, se colocará un banco que será un punto de referencia para contemplar las mejores vistas hacia la cabecera de la Catedral Vieja y su encuentro con la Catedral Nueva. Su diseño volado y la sencillez de los soportes le darán un carácter minimalista y de ligereza exquisita.

Todo el nuevo espacio ajardinado estará iluminado con tiras de led situadas en la parte inferior de los muretes de granito, que son continuación de los peldaños existentes situados en la rampa a la italiana. También se completa la iluminación con balizas de señalización que reforzarán el trazado de la calle Doyagüe, según explicó el arquitecto redactor del proyecto, Luis Ferreira.

En tanto en cuanto no se decida en un futuro su uso definitivo, se ha optado por un diseño que no interfiera en la grandeza del entorno y en favorecer la visibilidad de la fachada sur del crucero de la Catedral Nueva, la Torre del Gallo y el ábside de la Catedral Nueva. Se facilitará, al mismo tiempo, el uso público de un espacio ajardinado.

Esta importante actuación, pendiente desde hace casi cuatro décadas, será posible gracias a un presupuesto de 151.744,79 euros. El plazo de ejecución será de dos meses.

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