El servicio de Dermatología del hospital trata 1.000 casos de cáncer de piel al año

Una de las piscinas municipales de Salamanca, donde es importante extremar los cuidados de la piel frente al sol. / WORD

El 70% de ellos son benignos y la principal causa es la radiación ultravioleta del sol

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

La incidencia del cáncer de piel ya se considera epidemia. En los últimos cuatro años, se ha incrementado en un 40% el número de casos (un 10% anual), según subraya el dermatólogo del Complejo Asistencial de Salamanca, Juan Carlos Santos Durán, que añade que se trata de un tumor muy frecuente que requiere de una gran cantidad de recursos humanos y de materiales. De hecho, entre un 15 y un 20% de las consultas que atienden en su servicio, son por cáncer de piel.

En cuanto a las cifras de Salamanca, son similares a las que se producen a nivel nacional. En concreto, se calcula que tratan 1.000 casos de cáncer de piel año «una cifra que va en aumento», asegura Santos Durán, y de esa cifra total, un 70% (unos 700), son los más benignos, los carcinomas basocelulares, a los que hay sumar 200 más epidermoide y en torno a 60 melanomas, «el resto son tumores agresivos más raros».

En cuanto a las causas, este dermatólogo apunta a una en concreto: el sol, «es como el cáncer de pulmón el tabaco, en este caso está provocado por la radiación ultravioleta». Por ese motivo, desde el servicio de Dermatología se incide en la prevención de la exposición solar, comenzando en la infancia, «para que desde ese momento se asimilen los conceptos de prevención del cáncer de piel».

En este sentido, apunta también el importante porcentaje en las consultas de esta especialidad de precáncer de piel, un 15% del total, que son los que consideran carcinoma ‘in situ’, que aparecen en zonas expuestas al sol y son lesiones que pueden evolucionar a carcinoma epidermoide. El más agresivo es el melanoma, porque puede dar metástasis linfática como hemática.

La piel tiene memoria de la cantidad de horas de sol a la que está expuesta

La ventaja del cáncer de piel, bajo el punto de vista de este especialista, es que más del 90% se curan siempre que se detecten a tiempo todos. El índice de curación varía según su tipología, por ejemplo, el basocelular es mucho más alto y el epidermoide (el segundo más frecuente), más que el melanoma.

Juan Carlos Santos Durán destaca los avances en los últimos años tanto de las técnicas terapéuticas como quirúrgicas, «y aunque está incrementado mucho la incidencia, la mortalidad no aumenta, es una ventaja muy importante», aclara.

Por otro lado, cabe recordar que existen dos patrones de exposición solar. Por un lado, la aguda intermitente, que tiene más relación con el melanoma y el carcinoma basocelular, que es cuando tomamos el sol en pocos días mucha cantidad. «Está relacionado con las quemaduras solares en verano y tiene que ver con ese tipo de cánceres», advierte. Por otro lado, está la exposición solar crónica, denominada recreativa o profesional, que está relacionada con el carcinoma epidermoide, que el tumor agresivo o con el precáncer.

En este sentido destacar también que la piel guarda memoria, tanto de la exposición intermitente como de la crónica, y tiene una capacidad de regeneración de las células. Pero a partir de un número determinado de horas al sol, empiezan unos fenómenos moleculares de las células de la piel que empiezan a desarrollar precáncer o cáncer de piel.

Este dermatólogo del hospital insiste en la importancia del cuidado desde la infancia por este motivo:«La mayor parte del sol de nuestra vida se toma antes de los 18 años», advierte. En otros países, como Australia, con campañas de prevención más avanzadas, ya se nota en la incidencia del cáncer de piel, como argumenta Santos Durán.

Asimismo, es importante conocer los factores de riesgo del cáncer de piel, que como enumera este dermatólogo son las personas de piel clara, que se queman fácilmente y se broncean poco o nada. «Esas son las que más riesgo tienen, así como las de una exposición crónica, o aquellas con defensas bajas, las personas mayores o con inmunosupresión», detalla. A ellas también se suman las de ojos claros, las que tienen muchas pecas o las que han sufrido quemaduras solares en la infancia.

El melanoma centra muchas de las campañas de prevención al ser el más agresivo, y en especial, la importancia de su detección precoz. «Es un cáncer de piel que se presenta como un lunar que cambia, y para su diagnóstico cuenta con el acrónimo ABCDE(asimetría, bordes irregulares, diámetros mayor de 6 milímetros y la evolución).

A medida que pasan los años, en Dermatología ven tumores más pequeños, «y con mayor posibilidad de curación». El tratamiento de todo tipo de cáncer de piel es la cirugía, que suele tratarse con anestesia local y sin necesidad de hospitalización, con varias técnicas.

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