Ruipérez deja como legado una Usal «reconocida, influyente y sin deuda»

Daniel Hernández Ruipérez comparece ante los periodistas acompañado por Pilar Martín Aresti./ANTORAZ
Daniel Hernández Ruipérez comparece ante los periodistas acompañado por Pilar Martín Aresti. / ANTORAZ

Resalta como logros de su gestión la recuperación de la plantilla docente pese a la crisis económica y los 1.100 puestos de trabajo creados en el Parque Científico

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Rehusó ponerse a sí mismo una nota, ante la insistencia periodística, a la hora de calificar sus ocho años de intensa gestión al frente de la Universidad de Salamanca, pero sí se mostró especialmente orgulloso por «los hitos» conseguidos en sus dos mandatos como rector, tanto en el ámbito económico, con un saneamiento pleno de las arcas, como por los relevantes avances conquistados en materia de docencia e investigación pese a los severos recortes que propició la crisis económica. Daniel Hernández Ruipérez, que el lunes cederá su despacho al nuevo rector electo, Ricardo Rivero, hizo balance ayer de su gestión y anunció que retomará su actividad docente e investigadora en su condición de catedrático de Geometría.

Ruipérez se despidió del cargo presentando un detallado informe de rendición de cuentas, que resumió enfatizando que deja como sustancial legado «una universidad conocida, reconocida, influyente y sin deuda», gracias a la liquidación de un débito total que ascendía a su llegada al sillón rectoral, en diciembre de 2009, a más de 71 millones de euros, lo que condenaba entonces a la institución a una situación de quiebra técnica, según el certero y preocupante diagnóstico que trazó el Consejo de Cuentas. Como contrapunto, confesó que le ha quedado «una espina» pendiente, como es que «no se haya avanzado en una remodelación de todo el sistema universitario español, muy necesaria para competir con otras universidades del resto del mundo».

Hitos

Entre los «hitos fundamentales» que han jalonado sus dos mandatos, mencionó especialmente la cancelación de la deuda histórica, que ascendía a 33,4 millones de euros, así como la deuda a corto plazo, que se situaba en los 6,5 millones. «Sin este saneamiento económico no se podrían haber abordado el resto de programas académicos e hitos» que ha cosechado el equipo rectoral.

El todavía rector aseveró que «con gran esfuerzo y la ayuda de un Plan de Saneamiento de la Junta, la deuda a corto plazo se acabó en 2011, la deuda histórica se amortizó completamente en 2017, y el Parque Científico está en una situación de préstamos por valor de nueve millones de euros que hay que pagar con un plan de amortizaciones establecido y asumible». Además, relató que «la eliminación de la deuda histórica permite dejar disponibles 4 millones de euros anuales».

Al ámbito económico, el rector en funciones unió otra serie de «hitos» entre los que se encuentra, en el campo de la planificación, el Plan Estratégico General 2013-2018 y los planes parciales que permitieron la puesta en marcha del proyecto Campus de Excelencia Studii Salamantini en 2010, así como el plan general de Conmemoración del VIII Centenario. A todo ello deben añadirse el Plan de Apoyo, Impulso y Desarrollo de Excelencia Internacional (Paidei), así como haber logrado el mantenimiento de la plantilla docente en ««números razonables a pesar de los embates de la crisis». Fruto de todo ello será la convocatoria en 2018 de 90 plazas de profesorado permanente al que se sumará «un número de cátedras igual al número que de esas 90 plazas se dedique al profesorado titular», permitiendo una situación de plantilla «completamente diferente» a la encontrada en 2010.

El personal de administración y servicios también logró importantes mejoras, con la aprobación de la relación de puestos de trabajo (RPT) del personal laboral en 2011 y la modificación para el personal funcionario en 2017, mejorándose así «las condiciones de la tasa de reposición».

El capítulo dedicado a la investigación fue especialmente ensalzado por Ruipérez. En este contexto se encuadra la puesta en funcionamiento de 16 programas y se pasó de los 1,3 millones de recursos propios en 2013 a los cuatro millones de 2017, paliando «la disminución de fondos de la Usal en proyectos competitivos». También reivindicó la «subida exponencial» en fondos totales para proyectos de investigación hasta situarse en los 26 millones de euros actuales, «superiores a los 21,8 que había en 2009».

El abanico de éxitos engloba también la creación de servicios de investigación como la Plataforma Nucleus y de ayuda a la comunidad universitaria como el SIPPE, que «gestiona más de 3.800 convenios de prácticas», así como el Servicio de Innovación Digital, que permitió la puesta en marcha de Usal TV, además de potenciar servicios ya existentes, como el de Deportes o Actividades Culturales.

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