Rivero insta al Gobierno a reconocer a la Usal como la primera universidad del país

Daniel Hernández Ruipérez impone el birrete rectoral a Ricardo Rivero./MANUEL LAYA
Daniel Hernández Ruipérez impone el birrete rectoral a Ricardo Rivero. / MANUEL LAYA

El catedrático de Derecho apela a «la unión, la concordia y el consenso» para iniciar su mandato al frente del Rectorado

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Soplan vientos de cambio en el ocho veces centenario Estudio salmantino. Así quedó patente ayer durante la toma de posesión del catedrático de Derecho Administrativo, Ricardo Rivero, como nuevo rector de la Universidad de Salamanca, tras haberse impuesto en las urnas en la segunda fase de los apasionantes comicios rectorales, que se celebró el pasado 30 de noviembre.

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Durante su alocución en el Paraninfo, que se llenó de público, el nuevo rector se estrenó con un discurso plenamente reivindicativo, al instar al Gobierno de España, ante la presencia de los parlamentarios salmantinos presentes, a «reconocer la singularidad» de la Usal como «primera universidad española y académica palanca de la transformación en positivo del sistema universitario nacional, que debe hacerse sin prisa pero sin pausa».

Rivero tuvo palabras de especial agradecimiento para el equipo rectoral de Daniel Hernández Ruipérez por dejar como legado «una universidad dispuesta para ser relanzada y desplegar todas las capacidades de docencia, investigación y relaciones institucionales» durante el próximo 2018, fecha en la que la Usal conmemorará con un amplio elenco de actividades su VIII Centenario. Rivero apeló a «la unión, la concordia y el consenso» para desarrollar su mandato rectoral, apostando por un decidido impulso a la oferta académica que se imparte en los campus de Ávila, Béjar y Zamora.

«El VIII Centenario es un hito y una gran oportunidad para todos»

Ricardo Rivero dirigió su mirada atrás para rememorar que hace 15 años, concretamente en 2002, participó como un universitario comprometido más en la redacción de los nuevos estatutos de la Universidad. El catedrático de Derecho Administrativo puso de relieve también la relevante pertenencia de la Usal al sistema universitario de Castilla y León y la importancia de éste como «una de las potencias de esta tierra, que es el saber». Por ello, expresó a la Junta que «encontrarán en la Universidad de Salamanca a su principal aliada para hacer proyectos conjuntos», defendiendo en todo caso ««la adecuada financiación de este servicio público para el progreso, la investigación y la innovación, así como un mapa de titulaciones que refleje a la mayor región de Europa, no solo por extensión sino por saber».

Rivero dejó claro que mantendrá «los principios de todas las ciencias que se enseñan en Salamanca», entre los que citó «la búsqueda del conocimiento, la libertad, la justicia y la democracia». Se trata de principios que, aseguró, guiarán su «ser como rector, principalmente la justicia», por tratarse de «un sentimiento universal para el que he sido adiestrado y por el que guiaré todas mis decisiones».

Predecesores

Rivero amplió sus argumentaciones al adelantar que cumplirá con «el noble oficio de rector en cuantas competencias puedan atribuirme las leyes y estatutos», a las que definió como «una colosal tarea que produce sensación de vértigo», intentando en todo momento «estar a la altura de mis predecesores». Mencionó en este sentido a los catedráticos que le precedieron en el puesto, como fueron los casos de los exrectores Daniel Hernández Ruipérez, José Gómez Asencio, José Ramón Alonso, Enrique Battaner, Ignacio Berdugo, Julio Fermoso y al «mejor rector que ha tenido la Universidad de Salamanca», Miguel de Unamuno, a quien emular consideró Rivero «un ejercicio constante y necesario».

«Trabajaremos por dejar una Universidad mejor de la que nos encontramos»

Incrementar el número de estudiantes de la Usal con el fin de «invertir la tendencia de estancamiento» que han marcado los últimos años, así como mejorar las condiciones de promoción y formación del personal de administración y y servicios, son otros objetivos prioritarios de la gestión rectoral de Rivero.

La nueva máxima autoridad académica también prometió apoyar a los departamentos y a los grupos de investigación «en toda su variedad y riqueza», así como desarrollar una estrategia decidida de «desburocratización y simplificación de procedimientos con la administración electrónica, y trabajar por dejar una universidad mejor de la que nos encontramos, contribuyendo al noble fin de orientar mejoras en nuestro entorno».

Los exrectores Fermoso, Berdugo, Battaner, Gómez Asencio y Alonso asistieron al acto

En opinión del nuevo rector, la Universidad de Salamanca debe ser «sinónimo de buen gobierno, así como del arte, la literatura, el teatro y la cultura». También prometió potenciar las titulaciones del área biosanitaria, desde Medicina a Enfermería, como compaginar al mismo tiempo «la tradición con la innovación», poniendo un especial énfasis en el impulso a los estudios del español, así como en el quehacer empresarial e investigador del Parque Científico,

Por último, Rivero instó a la comunidad universitaria y a las ciudades con campus que pertenecen a la Usal a sumarse a «la celebración de 2018 acogiendo a los ilustres visitantes que recibiremos». El nuevo rector consideró el VIII Centenario como «un hito y una gran oportunidad para todos, para construir presente y futuro» a través de la Universidad de Salamanca, concebida como «la arquetípica casa del saber».

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