El riesgo de tener la EPOC se eleva a partir de los 35 años si se fuma a diario

Una persona fumando en una terraza de la capital. /WORD
Una persona fumando en una terraza de la capital. / WORD

El jefe del servicio de Neumología del Complejo Asistencial, Miguel Barrueco, destaca la importancia del diagnóstico precoz

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

En el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, más conocida como la EPOC, el jefe del servicio de Neumología del Complejo Asistencial de Salamanca, Miguel Barrueco, recuerda que en jornadas como la de hoy es importante concienciar a las personas mayores de 35 años y que lleven más de 10 años fumando al menos un paquete al día, «que tienen más riesgo de padecer una EPOC, y por lo tanto, «que vayan a su médico de Atención Primaria para que lo valore», subraya este especialista.

Este neumólogo realiza este llamamiento aunque no tengan síntomas, «son población de riesgo, y las posibilidades de que tengan una EPOC son altas. Que hablen con su médico». El método de diagnóstico es sencillo, a través de una espirometría, que se puede realizar en Atención Primaria. «No se puede decir que alguien tiene una EPOC si no hay una espirometría que lo demuestre, y por eso es tan importante que los centros de salud se hagan, y de calidad, es decir, que sean válidas para el diagnóstico». El hecho de que se hayan dejado de hacer en la Atención Primaria de Salamanca supone una mayor sobrecarga para el servicio de Neumología del hospital, como así lo confirma su responsable.

De hecho, también apunta que si una espirometría que se realiza en el centro de salud confirma la EPOC pero es leve o moderada, «su médico de Familia lo puede seguir sin necesidad de derivarlo al hospital». Y al contrario, si demuestra que tiene un trastorno grave o muy grave, «lo tienen que derivar al hospital». Dentro de la EPOC se puede hablar de una fase leve, moderada, grave o muy grave. Miguel Barrueco precisa que hay un porcentaje muy alto de casos que se diagnostican ya cuando se trata de una EPOC moderada o grave, «y hay otros en una fase leve que si se diagnostica de forma precoz se podían instaurar las recomendaciones para dejar de fumar y el tratamiento que tienen que realizar, que mejoraría el pronóstico y su cuadro evolutivo».

Como concreta el jefe del servicio de Neumología, algunos pacientes tienen algo de fatiga pero no consideran que sea importante, «saben que está relacionado con el tabaco y no van al médico». Y aunque no se dispone de datos por provincias, la prevalencia en España es que afecta al 10,4% de la población adulta, y esta cifra aumenta con la edad, y a partir de los 65-70 años, «puede llegar al 17 o 18%».

Estudio nacional

Al respecto de la estadística, cabe destacar que en la actualidad, el Complejo Asistencial de Salamanca participa en un estudio nacional que se denomina EPI-SCAN, que se realiza cada diez años, y hasta ahora este hospital no había participado, y cuando finalice, dentro de un año, «tendremos datos fiables de la prevalencia de la EPOC en Salamanca y la gravedad de los pacientes».

Este neumólogo salmantino también resalta que cuando se habla de una prevalencia del 10,4% de media, «somos conscientes de que hay una parte muy importante de la población que tiene EPOC pero no lo sabe, porque no ha sido diagnosticada, que está oculta». Con este estudio se pretende conocer más a fondo esa realidad y por ese motivo se realiza en 17 comunidades.

En cuanto a las causas de la EPOC, la principal es el consumo de tabaco, «y es muy difícil que una persona tenga esta enfermedad si no ha sido un fumador importante». Y en este sentido, el doctor Barrueco precisa que el consumo de tabaco, «es perfectamente evitable».

Por eso recuerda que si al paciente que se le diagnostica EPOC deja de fumar, «su calidad de vida puede ser muy buena, se le pone un tratamiento con inhaladores o el que precise». Sin embargo, si no deja de fumar, «este tipo de pacientes al final tienen una muy mala calidad de vida durante los últimos años, y como normal general, suelen morir 10 años antes de lo que hubieran vivido si hubiesen dejado de fumar». Dejar el tabaco, «estabiliza la enfermedad, mejora la calidad de vida y la supervivencia»

Fotos

Vídeos