Reumatología trabaja con Primaria para el diagnóstico de las patologías inflamatorias

Parte del equipo del servicio de Reumatología del Complejo Asistencial de Salamanca./MANUEL LAYA
Parte del equipo del servicio de Reumatología del Complejo Asistencial de Salamanca. / MANUEL LAYA

Este servicio acaba de desarrollar un proyecto con criterios de derivación ágiles y específicos en caso de sospecha

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Dentro de las enfermedades que atienden en el servicio de Reumatología del Complejo Asistencial de Salamanca, las inflamatorias son las más complejas y a las que tienen que dedicar más tiempo. Además, este tipo de patologías tiene peor pronóstico, como puede ser la artritis reumatoide, las espondilitis o las enfermedades sistémicas autoinmunes, entre otras. Como apunta el jefe del servicio de Reumatología, Javier del Pino, «tenemos una especial prioridad en las enfermedades inflamatorias porque podemos ser muy eficientes en el control de la enfermedad».

Eso no quiere decir que desatiendan otro tipo de patologías reumatológicas, como las degenerativas, que suponen un mayor volumen de pacientes pero con una menor complejidad en los procesos, «en este otro gran grupo también están las patologías de partes blandas, de tendones o músculos, como el caso de la tendinitis, o las artrosis, etc.», enumera este especialista.

Cabe recordar que la Reumatología atiende enfermedades del aparato locomotor, ya sean inflamatorias, degenerativas o metabólicas, «que se puede poner un nombre a la patología y hacer un tratamiento».

Cada año, en este servicio del Complejo Asistencial de Salamanca atienden a unos 12.000 pacientes, de los cuales, el mayor porcentaje son revisiones y tan solo unos 1.500 o 2.000 son nuevos, «porque uno de los problemas que tenemos en Reumatología es que aunque las enfermedades las controlamos, no se curan, son crónicas, y hay que hacer seguimiento», detalla Del Pino.

Con 3.500 casos, la artritis reumtoide es la enfermedad inflamatoria más frecuente

En cuanto a las enfermedades inflamatorias, están registrados algo más de 1.000 casos de artritis reumatoide, que es la más frecuente, mientras que la espondilitis o la artritis psoriásica hay alrededor de 800 pacientes. «Las autoinmunes sistémicas son menos frecuentes, y de ellas, la más habitual es el lupus, con unos 250 pacientes registrados y que se controlan de forma habitual», precisa el responsable de esta especialidad. En este tipo de enfermedades más complejas, ya no se trata de dar un diagnóstico, como resalta Del Pino, «sino controlar su evolución, monitorizarlo, evaluar los brotes y las agravaciones, además del seguimiento de los fármacos, porque es comprensible que puedan tener efectos adversos que hay que controlar bien».

Asimismo, destacar que en las enfermedades inflamatorias, ese control estricto se debe porque si a un paciente se le deja evolucionar más de seis meses sin un tratamiento adecuado, «puede tener ya repercusiones sobre su aparato locomotor». Javier del Pino incide en que por ejemplo, con artritis reumatoide en Salamanca puede haber hasta 3.500 pacientes, pero según algunos estudios, en España afecta a entre el 0,5 y el 1% de la población, «todavía hay algunos casos que no nos llegan, ¿y qué estamos haciendo para llegar a conseguir que no se nos escapen estos pacientes con enfermedades inflamatorias?», este especialista destaca un proyecto novedoso que están desarrollando en colaboración con Atención Primaria, «con la que tenemos unos criterios de derivación que se han establecido de forma conjunta ante la sospecha de enfermedades inflamatorias, para que nos sean remitidos muy precozmente». De hecho, Javier del Pino asegura que la idea es que sea en el plazo de menos de 10 días.

Este reumatólogo confirma que el diagnóstico de este tipo de patologías es complejo, «porque inicialmente la mayor parte de los pacientes tienen dolor, pero no todos los dolores son enfermedades inflamatorias, este tipo de dolor tiene unas características, que a diferencia del dolor mecánico, que se da en las enfermedades degenerativas como la artrosis, duele también en reposo, no solo cuando camina o se levanta», argumenta. Además, en las de tipo inflamatoria, al dolor en reposo se suma muchísima rigidez, «que es una característica clínica importante».

Además, muchos de estos pacientes tienen artritis, que es derrame en las articulaciones, que se ve en la exploración. Del Pino cree que hay datos clínicos que ponen en alerta el hecho de poder existir un problema inflamatorio, «luego vendrán el resto de pruebas, como los análisis, la radiografía u otras pruebas de imagen que ya nos van a dar un diagnóstico específico de cada enfermedad y aplicar el tratamiento más adecuado».

Desde Reumatología consideran que la Atención Primaria es clave en ese proceso, de ahí la alianza estratégica, «porque es prioritario que los pacientes nos lleguen en las primeras fases de la enfermedad, porque el pronóstico varía enormemente», puntualiza el doctor Del Pino. Para estos casos, entre Atención Primaria y Especializada existen diferentes sistemas de comunicación, que van desde los criterios de derivación a la posibilidad de un contacto telefónico o por correo electrónico, «que no se limite a mandar a los pacientes sino que el seguimiento de los mismos exista entre ambos niveles asistenciales». Javier del Pino considera que el paciente necesita de los dos especialistas, «y nos llegan derivaciones muy rápidamente», reconoce.

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